09 abr 2020

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Análisis

Hacia un nuevo pacto constitucional

Pere Navarro

En 1932, Rafael Campalans publicaba su obra Hacia la España de todos, palabras castellanas de un diputado por Catalunya, en la que afirmaba: «Si la comunidad de Estado entre todos los pueblos ha de quedar intacta y como siempre, mal negocio hará España». Anteayer mismo, en Granada, los socialistas catalanes y españoles firmamos un documento destinado a mejorar eso que Campalans calificaba de «comunidad de Estado entre los pueblos de España». Hemos denominado esta declaración por un nuevo pacto territorial La España de todos. 81 años después recuperamos ese espíritu porque no queremos dejar la relación entre los pueblos de España como siempre -citando a Campalans-, queremos que sea mejor.

La Declaración de Granada no solo recoge las principales propuestas de los socialistas en materia de reforma constitucional, se trata de nuestro punto de partida, de los cimientos del proyecto político más ambicioso de los últimos 30 años.

He tenido el privilegio de encabezar al Partit del Socialistes de Catalunya en el momento en el que los socialistas catalanes hemos querido ser los impulsores del nuevo rumbo ante la situación actual, en que las justas demandas de Catalunya de un mejor reconocimiento, y un mejor trato fiscal, han transformado el debate político.

Ante el cambio de actitud del nacionalismo de CiU, convirtiéndose al independentismo y abrazando las tesis de ERC, y ante el inmovilismo que muestra el PP, es el PSC el que, con sentido de la responsabilidad, ha trasladado al conjunto del socialismo español que la única vía posible para resolver los problemas del Estado autonómico y las derivas recentralizadoras y secesionistas es el camino hacia la construcción de un Estado de estructura verdaderamente federal y la consecución de un nuevo pacto constitucional que renueve el de 1978.

A pesar de la importancia del documento aprobado en Granada, no es una receta mágica. Nosotros no queremos levantar falsas expectativas que solo generan frustraciones. La solución a los graves problemas que afrontamos requiere de generosidad, altura de miras y propuestas factibles. Ni divisiones ni enfrentamientos. Por eso estamos satisfechos con el resultado, pero se trata de un inicio, y nos comprometemos a seguir trabajando para defender nuestras posiciones y los intereses de todos los catalanes y catalanas.

El socialismo español y el socialismo catalán ofrecen a los catalanes y al conjunto de los españoles construir un futuro compartido a partir de este pacto para mejorar la convivencia. Un pacto que quiere renovar el acuerdo constitucional de 1978 para reconocer las diversas aspiraciones nacionales. Hoy estamos en disposición de ofrecer un nuevo pacto constitucional que vertebre mejor el Estado, que lo haga más eficaz, y que haga de su pluralidad el principal factor de crecimiento y progreso.

Un Estado moderno, a la altura de lo que exige el conjunto de la ciudadanía europea, también es el instrumento que ha de permitir garantizar un modelo social progresista y justo.

España está hoy preparada para afrontar los grandes retos pendientes de la transformación del exitoso Estado de las autonomías, en un Estado de carácter federal: incorporando a la Constitución el mapa autonómico haciendo referencia a la denominación que cada comunidad se da a sí misma, reconociendo y protegiendo los hechos diferenciales, clarificando las competencias, haciendo del Senado la Cámara legislativa de las nacionalidades y regiones, cerrando un nuevo modelo de financiación justo, solidario y equitativo, con la constitucionalización del principio de ordinalidad, descentralizando la justicia y fomentando la participación de las comunidades en la gobernanza del Estado y en los asuntos europeos, a través de un Senado federal.

Entre los que se niegan a cualquier cambio y los que no ven otra salida que la ruptura con el resto de España y la división de los catalanes, los socialistas proponemos la mejor solución: transformar España a través de un nuevo pacto constitucional. Campalans quería la «España de todos» hace 81 años, los socialistas nos sentimos herederos de esa aspiración que queremos que la ciudadanía haga suya.