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Solo se trata de priorizar y gobernar, 'president'

Joan Herrera

Paro prolongado. Prestaciones que se acaban. Legislación hipotecaria que desahucio familias enteras. Más familias en situación vulnerable que nunca. 17 de extrema pobreza. Y según el estudio del observatorio de la vulnerabilidad 7 de cada 10 familias no pueden garantizar a sus hijos una alimentación saludable. 4 de cada 10 no les pueden pagar el comedor.

Pero aún así, las partidas en becas comedor han reducido (de 42 millones a 27). Lo que se destina a familias con especial vulnerabilidad ha quedado reducido a ... cero. Mientras el año pasado se destinaron partidas extraordinarias para el verano, este año, quizá porque sí estamos ante la aplicación de un recorte efectivo que reduce las inversiones en más de un 20%. Las becas comedor han sido escasas (no todos los niños con derecho a acceder han podido acceder) y los pagos han llegado con mucho retraso --en algunos casos en marzo, haciendo que muchas familias sólo llevaran a sus hijos al comedor a partir de que se empezara a pagar.

Sea como sea, hace semanas que muchas entidades han dado la voz de alerta. Ha llegado el verano, y con él, a muchos niños que se les garantizaba el almuerzo en la escuela se les ha dejado sin el que ha sido este curso uno de sus principales comidas durante todo el día. El gobierno podría haber dado respuesta. Y ha tenido multitud de ocasiones para hacerlo. La denuncia de las entidades. Una pregunta mia al 'president' en sesión de control hace un mes. Dos interpelaciones hace quince días. Todos los 'consells de Govern'. O la petición de las entidades del tercer sector esta misma semana. Pero no lo ha hecho.

Finalmente, quizá porque algunos entendieron que todo tiene un límite, y ante el temor a una posible derrota parlamentaria, CiU se vió obligada a aprobar una moción que dice dos cosas sustanciales: que el próximo año los recursos que se destinen a becas comedor deben ser una partida presupuestaria abierta, sin limitaciones. Y que antes de 10 días deben poner los recursos suficientes --sea aprobando unaconvocatòria extraordinaria, sea ampliando convenios-- que todos los niños y niñas que lo necesitan puedan acceder a los centros de verano ya una alimentación que garantice que no se incrementa la malnutrición .

No sé si el momento actual da para atender todas las necesidades. Pero incluso en un momento como el actual, cambiando el orden de prioridades, podrían haber resuelto hace tiempo lo que cualquier sociedad debería resolver. Pero tal vez no lo han hecho, entre otros motivos, por dos razones: la realidad de determinados barrios y de determinadas familias es invisible para el grueso del Govern, y por quien decide cuáles son las prioridades de gasto que se fijan. El segundo motivo es la centrifugación de responsabilidades, es la concepción que ya lo solventarán otros, sean servicios muncipales o las entidades del tercer sector.

Cierto. Una moción no cambia la insensibilidad de un gobierno. Pero la denuncia, el control y ahora el mandato del Parlament deberían hacer que el Govern, aunque sea arrastrando los pies, haga una política digna. Porque la dignidad está en que un país y su gobierno hagan todo para garantizar las tres comidas. El 16 de julio veremos que pasa.

Post publicado en el blog de Joan Herrera