Ir a contenido

IDEAS

'Bon dia' o adiós

Jaume Subirana

Dicen que fue Josep Pla quien propuso el mejor mapa de las tierras de habla catalana: donde cuando dices Bon dia te responden Bon dia. Días atrás, contraviniendo este razonable argumento, el punto de vista de la comunidad científica y la demanda de miles de ciudadanos, las Cortes aragonesas han creado dos lenguas nuevas, una en los Pirineos -elaragonés, ahora lengua aragonesa propia del Pirineo y Prepirineo (lapapyp)- y otra en la frontera con Catalunya: la lengua aragonesa propia del área oriental (el lapao). La nueva ley va contra las recomendaciones de la Unesco sobre el aragonés (en peligro de extinción), contra la Carta de los Derechos Humanos e incluso contra la Constitución, pero ¿qué es todo esto ante un Gobierno del PP armado con el trabuco de la mayoría y las balas de la absoluta gracias al PAR?

Yo también tengo un bisabuelo que llegó en tartana desde Aragón. Le he preguntado a su foto qué tenemos que hacer ahora de dos de los mejores narradores catalanes actuales, Mercè Ibarz (que abre su Vine com estàs con un cuento en auténtico lapao) y Francesc Serés, y si tenemos que arrancar las páginas relativas a Jesús Moncada de nuestras historias de la literatura catalana. El bisabuelo, que era pícaro además de analfabeto, me ha dicho que hay tierras y lenguas que acogen y tierras y lenguas que expulsan, y que cada uno se lo haga mirar por la parte que le toca. También me ha pedido que dejemos escrito el miedo y el menosprecio de estos parlamentarios aragoneses por lo que les es propio. Y me ha recordado que los pobres, cuando nos dan alguna cosa, debemos decir gracias. Gracias, pues, a los defensores del Aragón monolingüe con cuyo esfuerzo dentro de un par de generaciones la Ribagorça, la Llitera, el Baix Cinca y el Matarranya ya estarán fuera del mapa que dibujó Pla con dos palabras, como buena parte del País Valencià y quién sabe qué parte de las Illes. Esta aportación a la uniformidad tendrá unos padres con nombres y apellidos: que el mérito les sea reconocido (por Dios y por España) en la paz del cementerio de las lenguas.

0 Comentarios
cargando