Al contrataque

Por qué hicimos el 'Salvados' del metro

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Porque nosotros también lo teníamos olvidado, y un viernes del mes de enero unos jóvenes periodistas valencianos lograron que hiciésemos memoria. No tenía muy claro ni para qué nos habían convocado, y creo que ellos se fueron del bar pensando que jamás volveríamos a Valencia para hablar de aquel tema. Pero decidimos documentarnos, bucear en los archivos judiciales y en lo poco que dio de sí la comisión de investigación. Pero sobre todo buceamos en toda la información que ellos nos brindaron y la que diferentes medios locales se habían encargado de sacar a la luz. Una información que era tan reveladora como escandalosa, pero que incomprensiblemente no había servido para que los máximos responsables políticos hiciesen el más mínimo gesto de asumir errores o reconocer negligencias. Dudo de que ahora lo hagan, no nos engañemos. Pero como mínimo no han podido evitar que hoy la mayoría de los ciudadanos de este país sepan que pasó algo muy grave y que unos señores quisieron ocultarlo.

Periodismo comprometido

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Aunque la cita está algo manida, la voy a utilizar: «Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas». Así definió este oficioGeorge Orwell.Pues para desmitificar lo que algunos mitifican, debo decirles que mucho antes que nosotros ese trabajo lo hicieron otros. Y en el caso del accidente del metro de Valencia lo hicieron varios periodistas locales que fueron publicando todo aquello que iban descubriendo. Por desgracia, la portada de un periódico local no tiene el tirón mediático que tienen 50 minutos de unprime timetelevisivo. Pero no hablamos de altavoz, sino de periodismo, y el que algunos han hecho en Valencia los últimos años es de categoría. Un periodismo comprometido que se ha intentado silenciar, tapar o ningunear, algo que en ciudades medianas o pequeñas todavía es más fácil. Periodistas que han visto como políticos acusados de escándalos de corrupción les pasaban por la cara sus resultados electorales. «Tú publica lo que quieras, que cuando llegan las elecciones arrasamos». ¿Y qué? Los periodistas no estamos para poner o quitar gobiernos. Nuestra labor es intentar que el ciudadano sepa lo que hacen, sobre todo cuando ellos quieren que no se sepa. Y eso es necesario en Valencia, en Barcelona, en Madrid, en Sevilla y donde quiera que haya un periodista con ganas de no hacer relaciones públicas. Y a pesar de la precariedad, cada vez hay más. Porque cada vez tenemos menos que perder.

Gracias a todos los periodistas valencianos que no se olvidaron. En particular a los que forman la productora Barret Films, que nos han demostrado que el compromiso y las ganas por conseguir publicar lo que alguien no quiere que se publique es una fuerza contra la que casi nadie puede luchar. Ni Dios. Ni el Papa. Ni el poder más absoluto. No se pierdan su próximo documental,0 Responsables.Gracias por demostrarnos que el periodismo no es local ni global. El periodismo es periodismo y punto.