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ANTOLOGÍA DE SANDECES POLÍTICAS

El partido de la Rosa (Díez) y del cardo borriquero (Toni Cantó)

Ángel Sánchez de la Fuente

"Los mayores enemigos de Díez consideran que la ambición desmedida y el personalismo a ultranza han sido y son los ejes de su trayectoria política"

Hace tres años, la portavoz de Unión Progreso y Democracia (UPD), Rosa Díez, declaraba: "No es que este sea el partido de Rosa Díez. Es que soy la cara visible, porque soy la única diputada. Cuando seamos más diputados, verán cómo hablan otros". Y así ha sido. Uno de los cinco diputados que tiene ahora UPD, el actor Toni Cantó, ha hablado. Callado habría estado más guapo. ¿Cómo un parlamentario de un partido concebido y dirigido por una mujer que se define progresista puede afirmar que "la mayoría de las denuncias por violencia de género son falsas" y que "el hombre está en desigualdad"? Pero vayamos por partes. ¿Quién es Rosa Díez?¿Qué es el UPD o el PRD (Partido de Rosa Díez)? ¿Quién es Toni Cantó?

Una mujer que habría querido ser ministra del Interior

Nieta de un maestro republicano que murió en la cárcel e hija de un obrero socialista de Cantabria al que el franquismo conmutó la pena de muerte, Rosa Díez, nacida en Vizcaya en 1952, se afilió al PSOE en 1977. Dentro de las huestes de Pablo Iglesias hizo carrera, pero no tanta como hubiera deseado. "Si hubiese sido hombre, quizá Felipe González me habría hecho ministro del Interior o de Defensa", dijo en 1999, un año después de haber cesado como consejera de Comercio, Consumo y Turismo en el Gobierno vasco presidido por el nacionalista vasco Ardanza. Fue aquella una época en la que su tenacidad la empujó a combatir la idea de que Euskadi era únicamente terrorismo. "Ven y cuéntalo", fue el lema de la campaña de promoción del turismo ideada por ella.

Estaba tan entregada a su trabajo de consejera --pese a recibir en noviembre de 1997 una carta bomba de ETA, abierta por el marido y que no causó daños--, que cuando su partido decidió romper la coalición con el PNV, ella se opuso. Acababa de perder, en febrero de 1998, unas elecciones primarias para ser candidata a lehendekari frente a Nicolás Redondo hijo y entonces no le importó que el nacionalismo vasco moderado negociara con Herri Batasuna el pacto de Lizarra, que fue la razón esgrimida por Redondo para abandonar el Gobierno vasco.

Desde entonces, hay un antes y un después en la relación con los nacionalismos vasco y catalán por parte de Rosa Díez: pasó de apoyar acuerdos con el PNV cuando ella formaba parte del Gobierno de Euskadi a convertirse en la mayor inquisidora de las herejías aberzales y catalanas. Hasta el punto de que el gran objetivo de su partido actual es acabar con los derechos históricos del concierto vasco y reformar la ley electoral para que los partidos nacionalistas no tengan tantos diputados en el Congreso (pretende laminar al máximo la representación vasca y catalana en las Cortes españolas). Ni siquiera el PP ha llegado tan lejos, al menos por el momento. Tal vez esta sea la principal razón que impulsó al terrorista ultraderechista Sáenz de Ynestrillas a recomendar en 2011 el voto a UPD, por ser este "lo más parecido al auténtico falangismo".

De creerse la solución a declarar la guerra total

Los mayores enemigos de Rosa Díez consideran que la ambición desmedida y el personalismo a ultranza han sido y son los ejes de su trayectoria política. No pudo, ni probablemente quiso, encajar el descalabro que sufrió en el 2000 en las elecciones a la secretaría general del PSOE que ganó Zapatero (414 votos), seguido de Bono (405) y de Matilde Fernández (109). Ella tuvo que conformarse con 65, el 6% de los votantes, cifra ridícula para quien se presentó a la cita pregonando: "Yo me considero la solución del PSOE, la persona que tiene que abanderar el cambio en su nueva etapa". Tan solo dos años antes, había soltado esto: "Creo que una mujer en el poder espanta a los hombres". ¿No se ha parado a pensar que quizá sea su carácter, más que la condición femenina, lo que en realidad puede espantar a los hombres? "Yo siempre fui una socialista heterodoxa", confesó en 2010. ¿Podía ser la heterodoxia una solución para un partido en crisis?

Con todo el pescado vendido en el PSOE, Rosa Díez fue perfilando la idea de un nuevo partido que pudiera sustentarse de los votantes socialistas desencantados y del electorado del PP menos fiel. Después de mantener hasta el 2007 el escaño de eurodiputada del PSOE conquistado en 1999 --votando en su última época en el Parlamento Europeo a favor del PP (se opuso a la creación de la comisión del fraude del lino que salpicaba a la entonces ministra de Agricultura Loyola de Palacio; rechazó la investigación del naufragio del 'Prestige', etcétera)--, en septiembre del 2007 presentó su nuevo partido, arropada, entre otros, por el filósofo Fernando Savater, el director teatral Albert Boadella, el dirigente de la plataforma ¡Basta Ya! Carlos Martínez Gorriarán y el escritor Vargas Llosa, quien dejó dicho: "UPD es el aliado ideal del PP para moderarlo". ¿Para moderarlo? En los temas autonómicos, no parece Rosa Díez la moderación en persona, cuando confunde a conciencia la centralización con la igualdad y pretende ilegalizar a Amaiur y Bildu, pese a la desaparición de la violencia etarra.

Una señora moderna y coqueta

El día en que la periodista Elena Pita le preguntó sobre su activismo feminista, la respuesta de Rosa Díez fue irónica: "Cuando Aznar habla de oportunidades para la mujer me hace pensar en la séptima planta de El Corte Inglés". De feminista, no se sabe muy bien si tiene mucho, pero de femenina oxigenada todo lo que quieran. "Soy coqueta, pero no me considero vanidosa" (marzo de 1998). "Me gusta la estética, sentirme guapa y tengo buen gusto" (julio de 2008). "Yo no voy de moderna; soy moderna. Me gusta la moda, y la considero una parte de nuestra industria y de nuestra cultura" (Febrero de 2010). En una celebración de la revista 'Vogue', en el 2008 en Madrid, Rosa Díez no tuvo ningún inconveniente en posar como una modelo en la pasarela por la que antes había desfilado la mismísima Claudia Schiffer.

Así las cosas, ¿qué es UPD, según su fundadora? "Somos un partido progresista, nacional, laico y transversal, que no quiere decir de centro". Si por progresismo se entiende, por ejemplo, la lucha ecologista y el derecho a una muerte digna, a UPD no le urge demasiado. ¿Es el PRD de derechas o de izquierdas? "Hay progresistas, liberales y de izquierdas, pero de una izquierda no dogmática". Un ejemplo de lo de transversal debe de ser Toni Cantó, ¿no?

Un diputado portavoz de la frivolidad

Lo del tuit de Toni Cantó pifiándola con la violencia de género no es un desliz de un día tonto. Ya en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados (en donde es el portavoz de UPD, único varón rodeado de mujeres) ha ido pidiendo al Gobierno que "no dé la espalda a las denuncias falsas" y que deje de legislar "contra los hombres". En otro tuit anterior al que ha armado tanto revuelo ya apuntó, también erróneamente: "¿Sabías que un tercio de las muertes por violencia doméstica en España son hombres?". Las cifras oficiales igualmente le desmienten: no más de un 9%.

¿Era Cantó el diputado ideal para que su jefa le hiciera portavoz de Igualdad? ¿Cómo ignorar que este caballero, de vida sentimental tan agitada como polémica (cuatro mujeres, tres hijos, un divorcio, etcétera), abandonó a la actriz Eva Cobo dos meses antes de que esta fuese madre de una hija que el actor reconoció muy tardíamente y obligado por los tribunales de justicia? Al menos Rosa Díez tendría que vigilar de cerca los datos que maneja su diputado. Cuando este asegura que "casi el 5% de los mayores de 18 años ha pasado por un procedimiento judicial de violencia de género sin pruebas" habría de haber sabido que, según los datos de la Fiscalía General del Estado, no supera el 0,01%.

Más de 80.000 valencianos que votaron a Cantó se merecen más rigor y menos frivolidad. Y no solo con la violencia de género, sino también cuando se abordan otros temas, como el desastre económico de la televisión autonómica valenciana. No se puede, como hizo él, colgar un montaje de vídeo en el que se veía caer una bomba sobre el edificio televisivo y comentar: "Una buena manera de acabar con el déficit de Canal 9". Ni, por supuesto, defender la fiesta de los toros a base de ir pregonando por ahí la supina sandez de que "los animales no tienen derecho a la vida". Por cierto, el citado filósofo Savater ya anunció cuando UPD cobró vida: "Que nadie se engañe, este partido nace para arriesgarse, para incordiar". Una cosa es incordiar y otra muy distinta desbarrar.

http://lamentable.org/