09 abr 2020

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EL FUTURO DE LA UE

Sobre Alemania y Francia. Y sobre Mali y Europa

Jordi Pujol

"Quien quiera contribuir a unificar Europa y hacerla salir de su actual atolladero no podrá hacerlo solo con razonamientos económicos ni con superávits comerciales. Además necesita alma"

Son cuatro temas muy correlacionados. Hoy no podemos tratar a fondo los cuatro. Continuaremos la próxima semana.

Alemania. Los que siguen estos escritos saben que en general han aprobado más de lo que se suele hacer aquí la política alemana referente a la crisis europea. Es decir, han defendido en buena parte la política de austeridad. En buena parte significa no del todo ni exactamente cómo se hace. La forma, que a veces resulta demasiado imperativa, debería ser más equilibrada. Pero un cambio de la actitud, de la mentalidad y de la política que habían imperado en Europa, especialmente en los países del sur (incluida Francia), era absolutamente necesario.

Era necesario que Europa se diera cuenta de que está perdiendo una guerra. Y de hecho varias guerras. La de su productividad y su competitividad (y por tanto de su peso económico). Y esto no solo en lo inmediato sino en términos de futuro. De largo plazo, por mucho tiempo. De una manera quizá irreversible.

Un modelo en peligro

Una derrota que significaría una herida grave, tal vez muy grave, lo que puede llamarse el "modelo europeo". Que es un modelo económico, político y social, así como de estilo de vida que sin duda es todavía el mejor del mundo. En el sentido de capacidad de crear riqueza y de repartirla, y de crear buenas condiciones de vida, de dar seguridad a la gente, las ayudas para el paro, las pensiones, servicios sociales y un etcétera muy largo. O bien una sensibilidad medioambiental, a veces quizá excesiva, pero necesaria. Una preocupación por la igualdad de género. Y un largo etcétera. Todo esto podría llegar a estar en peligro si la crisis europea --económica y moral-- no se detiene. Y la manera de hacerlo no es solo al estilo germánico, pero seguro que no es al estilo griego. O español.

Podríamos decir que Europa ha perdido una guerra (o puede que si no rectifica puede estar a punto de perderla). ¿Y qué debe hacer un país cuando se da cuenta de que está a punto de perder una guerra? Reaccionar, sin duda. Enmendar la conducta. Rápidamente, y a veces dolorosamente. Con esfuerzo y sacrificio muy grandes. Esto es así en la guerra, en la política, en las empresas, en la economía familiar y en la de un Estado. También en la economía de Europa. Y actuando con rigor, con el sacrificio que sea necesario, con disciplina... Para ir bien, también con inteligencia. Y haciendo entender a todos que está a punto de perder la guerra. Y que si se pierde, las consecuencias serán muy graves.

Cuando el peligro es grande hay que unir fuerzas y estructurar bien el mando. En el caso de Europa también hay que hacerlo. Es necesario un mando democrático pero no débil.

Recortes de soberanía

Forzosamente deberá haber el reforzamiento de algunos órganos. Y de ciertas normas. Que, por ejemplo, en el caso de Europa pueden significar recortes del poder soberano de los estados.

Trasladamos esto a algunos aspectos concretos del momento actual europeo. Es del todo necesario que urgentemente el Gobierno económico de la Unión Europea se refuerce. En parte ya se ha hecho. Bruselas ha obligado a tomar decisiones que infringen la soberanía de los estados en un tema tan sustancial como son los presupuestos. Esto era inimaginable hace muy poco.

¿Y quién las toma? Las toma Bruselas, a través de órganos colegiados, pero es incuestionable que Alemania juega un papel muy principal (no único, pero muy principal). Y es así porque es el único país, o casi, que puede asumir la responsabilidad política y financiera de la situación actual. Se puede discutir si lo hacen bien o no. Pero no es culpa suya que sea el único país que puede hacerlo. Los otros no dan la talla o están en situación muy crítica. Alguien tiene que coger el timón, también iremos a parar a las rocas.

Alma para salir del atolladero

¿Sería bueno que Alemania estuviera más acompañada? Sí. Pero este otro país para ir bien, en primer lugar, debería ser Francia. Y Francia no quiere o no puede. No puede porque ella misma sufre una crisis seria. Hace ya muchos años que está en una situación de lo que los franceses llaman 'morosité', es decir, de no ir adelante ni atrás. O, como ellos mismos dicen, de 'déclin', de declive. No muy acentuado, pero que ya hace tiempo que dura. Y que en todo caso no le permite pasar delante ni asumir la responsabilidad de la situación. Además, Francia tiene el inconveniente de ser muy reticente a ceder soberanismo. Por ejemplo, le cuesta mucho aceptar un techo de gasto presupuestario impuesto por Bruselas. Algo del todo necesaria para hacer una política europea coherente y avanzar hacia la unidad política. Y que muchos países europeos --también Alemania-- aceptarían. De hecho Alemania lo propone.

Volviendo a Alemania hay que decir que debería encontrar la manera de combinar su gran peso económico en Europa --y en buena parte, por tanto, político-- con un modo de ejercerlo menos unidimensional. Alemania no ha sido solo el país del marco o de la gran industria, o el primer exportador del mundo, o el que tiene más superávit. Alemania ha sido siempre el país de Kant y de Leibniz, de Goethe y de Beethoven, de Humboldt y de Einstein. Ha sido un país de cultura y de arte. Quien quiera contribuir a unificar Europa y hacerla salir de su actual atolladero no podrá hacerlo solo con razonamientos económicos ni con superávits comerciales. Además necesita alma. Y Alemania, como muchos países de Europa, la puede poner. Tiene que poner más. Y es preciso que tenga más compañía.

Imperio carolingio

Y una compañía muy principal que debe ser Francia. La Unión Europea viene a ser una versión actual del imperio carolingio. Si esto huele a romanticismo digamos simplemente que es un núcleo duro central --Francia y Alemania-- más algunos vecinos, y más tarde algunos países un poco más alejados pero adheridos a este núcleo central. Sin un grado importante de entendimiento franco-alemana la Unión Europea no es posible.

Últimamente, el peso económico y la capacidad de iniciativa se ha desequilibrado a favor de Alemania. Conviene que esto no dificulte la colaboración. Es tarea de Alemania, y también de Francia.

Y ahora acaba de producir un hecho que en este contexto puede ser importante. Puede ayudar.

Francia ha intervenido militarmente en Mali. Ojalá que la guerra sea corta y que el peligro islamista radical desaparezca. No deja de ser una guerra arriesgada. Pero que tiene su razón de ser. Y de la que Francia ha cogido la responsabilidad. De momento, con poca participación de los países de la Unión Europea.

(Acabaremos de hablar sobre esto la próxima semana).

http://www.jordipujol.cat/ca/jp/articles/13474