Editoriales

La solución para los desahucios es inaplazable

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La carta de una lectora publicada ayer en la web de este diario alertaba del «drama humano de los desahucios» y, dirigiéndose a los políticos, les instaba con sarcasmo: «Esperen un poco más y sigan dándole vueltas al asunto, así ya no tendrán a nadie a quien proteger, ¿o es que las leyes que aprueben serán con carácter retroactivo?» Este drama humano ha alcanzado proporciones tan terribles que se han producido dos suicidios -el último, ayer en Barakaldo- y una tentativa en solo dos semanas. Los datos son escalofriantes: en solo cuatro años, el número de ejecuciones hipotecarias con desalojos o expulsiones ha llegado a 350.000, con más de 500 desahucios diarios en toda España, un centenar de ellos en Catalunya.

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La situación se ha vuelto tan insostenible que los dos grandes partidos, PP y PSOE, se han puesto por fin en marcha para buscar soluciones. Ya no van a crear comisiones para estudiar el problema, que es la mejor manera de no resolverlo, sino que el próximo lunes puede concretarse un acuerdo, en forma de decreto o de proyecto de ley con procedimiento de urgencia, para frenar los procedimientos en marcha. Pero hay que decir que el Gobierno del PP y el PSOE, que no movió un dedo en este asunto cuando gobernó, solo se han movilizado después de que lo hicieran las organizaciones de la sociedad civil y los jueces. La iniciativa de EL PERIÓDICO de recoger firmas para cambiar la ley ha recibido más de 25.000 apoyos en solo cuatro días.

Los expertos deberán decidir las modificaciones en una ley que data de hace más de un siglo, pero lo más urgente son las moratorias, que paralicen los desahucios en marcha, o los periodos de carencia que aplacen las ejecuciones. El PSOE propone incluso que los cambios legales se apliquen de forma retroactiva, pero esta opción puede crear inseguridad jurídica y resultar anulada por los tribunales. Las soluciones deben basarse, en cualquier caso, en modificar las cláusulas abusivas -vencimientos anticipados de las hipotecas, intereses excesivos por demora en el pago, tasaciones exageradas que después se rebajan hasta el 50% al subastar la vivienda-, algunas de las cuales ha denunciado un dictamen del Tribunal de Justicia de la UE por violar el derecho sobre protección de los consumidores. Y con más detenimiento habrá que estudiar la posibilidad de la dación en pago, mecanismo mucho más complejo.