31 may 2020

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Editoriales

'Sí' exiguo en Rasquera

Sí, aunque no por una mayoría aplastante. El singular referendo celebrado ayer en Rasquera (Ribera d'Ebre) sobre el posible alquiler de terrenos para el cultivo de marihuana no ha alcanzado el listón del 75% de votos que se había impuesto el equipo de gobierno municipal para mantener el plan. Un proyecto inspirado por la imperiosa necesidad del ayuntamiento de obtener ingresos con los que enjugar su voluminosa deuda: 1,3 millones de euros para una población de poco más de mil habitantes.

Pero el 56% de síes pone de manifiesto un notable apoyo a la iniciativa, es decir, a considerar lícita una macroplantación controlada de cannabis para el consumo particular. En este sentido, ratifica que la percepción social sobre las drogas blandas -al menos, sobre la marihuana- ha evolucionado hacia una mayor tolerancia, aunque los efectos de esas sustancias sobre el cuerpo humano no son por completo inocuos, según han establecido diversos estudios de la ciencia médica.

El debate sobre el limbo legal en el que se encuentra el cultivo y la posesión de marihuana sin ánimo de lucro cobra más fuerza con el referendo de Rasquera y debería animar a los poderes públicos a proponer una legislación clara. Ha de ser el paso siguiente a la consulta de ayer, que en todo caso constituye un modesto pero llamativo ejemplo de democracia participativa en tiempos de desafección de los ciudadanos hacia sus representantes políticos.