Pequeño observatorio

El fútbol enervaba a Josep Pla

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El Barça se ha clasificado para la final de la Copa. Se puede pensar que se lo merecía. Aunque los méritos -que el Barça tiene- en fútbol solo son un ingrediente del éxito. Además de la calidad, cuenta mucho el azar. Una pelota que no entra en la portería contraria porque el jugador resbala. El jugador que debe retirarse por lesión. Aquel día que llueve y un futbolista muy técnico no puede demostrar su juego de calidad.

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Hojeando un volumen deJosep Plame he encontrado con que dedicaba un texto de bastantes páginas al fútbol. Está escrito hace 57 años. Un amigo le había llevado en coche a Suiza a ver algunos partidos de un campeonato internacional. Hace algunas observaciones sorprendentes: «Brasil y Uruguay son los representantes de la desvirtuación del fútbol inglés a base de la acentuación del vedetismo». Y hablando del fútbol de aquí, afirma que se ha convertido en una rémora, en un método de cretinización general progresiva literalmente nefasto. «Mi absoluta convicción es que el fútbol es un auténtico cáncer social, un fenómeno de inmensa pereza mental típico de determinadas situaciones ineluctables». Y sigue hilvanando una apretada serie de descalificaciones tan rotundas que no responden, pienso, a la atinada observación dePlaen otros ámbitos. Habla de «este siniestro carnaval colectivo de ínfima categoría que tantas energías distrae»; afirma que «sería de una gran urgencia que se empezara a decir la verdad, caiga quien caiga. Quiero decir que convendría esclarecer un poco los cráneos de miles y miles de ciudadanos intoxicados por el aldeanismo más recalcitrante, por el apasionamiento más chato, por la ignorancia más petulante».

Esto no es todo. Escribe irrefrenablemente, disparando sentencias y adjetivos descalificativos, y convierte la escritura en unespectáculodramático. «Esto es asfixiante, desmoralizador. Los equipos de los clubs están llenos de entusiasmos frívolos y gratuitos, de morros y de malas caras». En estePladesatado no puedo reconocer al gran escritor relativista, irónico, que busca los matices. ¿Tan importante es el fútbol, y tan peligroso, para que el escéptico observador de Palafrugell sufra este arrebato febril? Sugiere que deberíamos hacer como los suizos: «El fútbol sólo les interesa para pasar la tarde del domingo». AdmiradoPla: me sorprende tanta irritación en alguien que en sus escritos siempre ha sido comprensivo con las pasiones humanas.