Yo qué sé...

Peces-Barba, catequesis y catalanismo

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El viernes por la mañana los tertulianos de TV-3 charlaban en torno a las declaraciones dePeces-Barba sobre Catalunya-España-Portugal. Me aburre la unanimidad sobre la ofensa, el insulto a Catalunya y todo eso. Emiten nuevas declaraciones dePeces-Barbaexcusándose y diciendo que era un contexto en el que se permitió hablar en broma.

Hay un momento en el que dejo de aburrirme, cuando un abogado dice por teléfono que el humor y la broma acaban donde empieza la ofensa de otro. A continuación, una tertuliana dice que no se puede hacer broma sobre temas conflictivos. De repente, lo dePeces-Barbaya no es para mí el tema. Una cosa es que nos indignemos (el que tenga tiempo) y otra muy distinta que acotemos los márgenes del humor.

Hay dos frases que son bastante atómicas. Vamos por la primera: «El humor y la broma acaban donde empieza la ofensa del otro».

Esta frase encierra en sí misma la ley del subjetivismo para limitar el humor, la broma y por lo tanto la libertad de expresión. Si el límite del humor es la ofensa de otro, los márgenes de maniobra se estrechan hasta lo inverosímil. ¿Cuántos se tienen que sentir ofendidos para limitar el humor y la broma que se pueda hacer sobre un tema? ¿Quiénes? Sentirse ofendido como límite a la permisividad ha sido y sigue siendo la trinchera de los intransigentes, los lapidadores y los integristas. Los que argumentan que no se puede ofender a nadie cierran el grifo de la vida creativa. Con la moral, pasa con como con el culo... cada cual tiene el suyo.

El Index del Vaticano existió hasta el Concilio Vaticano II. La Iglesia consideraba que determinados libros eran ofensivos e inmorales. En los países católicos fue dificilísimo conseguirlos. En la lista estabanRabelais, Lafontaine, Descartes, Zola, Balzac, Víctor Hugo, André Gide, Jean Paul Sartre... por citar algunos. No olvidemos desde otra óptica la caricatura de Mahoma, la condena a muerte deSalman Rushdie,o el gran lío que se montó en Túnez porque en unos dibujos animados aparecía la figura de Dios. AFrancole ofendía casito.

Ahí esta el Código Penal, oigan. ¿Qué sería delPolònia? ¿Y de Els Joglars? ¿Y de Monty Python? La ofensa jamás debe ser un delito en un estado civilizado. Para ofender a alguien es necesaria su colaboración y para cometer una falta o un delito, no. La diferencia entre ofender a alguien o arrearle un tortazo es esencial. Otra cosa son los delitos contra el honor y la calumnia, ya tipificados.

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La otra frase: «No se puede hacer broma sobre temas conflictivos». Es incluso más peliaguda. ¿Cuáles son los temas conflictivos? ¿Quién decide la lista? Aconsejo videoteca para ver el programaVaya semanitay su humor brillante sobre ETA. Aconsejo la películaMalditos bastardos sobre los nazis y la segunda guerra mundial. ¿YCharlotparodiando aHitler? ¿No son temas conflictivos?

Podemos criticar lo que ha dichoPeces-Barbasin ponernos moralistas ni catequistas del catalanismo. Si alguien nos ofende y creemos en la libertad de expresión, se argumenta hasta demolerlo, pero sin estrechar jamás los límites. Yo qué sé.