Ir a contenido

Las finanzas de la Generalitat

De la denuncia a la propuesta

Salvador Milà

Los grupos opuestos al recorte del Govern pueden plantear un presupuesto viable y socialmente justo

Hace hoy una semana, el conseller de Economia presentó a los grupos parlamentarios las líneas maestras del presupuesto de la Generalitat para el 2011. La primera propuesta no puede ser de recibo, porque si bien se habla de moderar los recortes en los servicios públicos básicos, el escenario final que se prefigura es el del cambio de nuestro modelo social: menos servicios públicos y de menos calidad, privatizaciones y rebajas fiscales para las rentas altas. Ahora es el momento de que los grupos parlamentarios -y las fuerzas sociales- que nos oponemos a eso pongamos encima de la mesa propuestas alternativas que demuestren que se pueden hacer unos presupuestos viables, que no sean injustos socialmente y que -a la vez- ayuden a la reactivación económica. Los ejes de estas propuestas alternativas podrían ser los siguientes.

1. Un marco de concertación presupuestaria, financiera y económica de carácter plurianual (2011-2014). Solo así se podrán fijar y cumplir los objetivos de racionalizar los gastos, redistribuir de forma más justa las cargas y allanar los plazos para lograr unos objetivos de déficit público razonables y escalonados, no los que quiere imponer la señora Salgado. A este escenario plurianual hay que incorporar la previsión razonable de una recuperación de la actividad económica y una reforma de los sectores productivos que amplíen la base fiscal. Por otra parte, este escenario de acuerdo presupuestario a cuatro años debe permitir negociar un acuerdo, también plurianual, con el Gobierno del Estado para contabilizar las previsiones de aportaciones del fondo de competitividad y otras transferencias legítimas para gastos corrientes e infraestructuras, y su progresiva actualización en el marco de los acuerdos de financiación derivados del nuevo Estatut, y avanzar a la vez en el nuevo pacto de financiación con el Estado a medio plazo.

2. Garantizar el mantenimiento de la calidad y la eficiencia de los servicios públicos educativos, sanitarios, asistenciales y judiciales mediante un plan de medidas de racionalización del gasto -especialmente el farmacéutico- y la reducción de cargos directivos. Hace falta una visión de los servicios públicos como generadores de empleo, de ampliación de la base fiscal y de mejora de las capacidades de conocimiento, innovación, productividad y salud pública. Las reformas y mejoras deben consensuarse con los sectores implicados (profesionales, usuarios...), pero tienen que realizarse con unos criterios y objetivos generales y en un marco de financiación plurianual.

3. Prever un mayor esfuerzo fiscal, progresivo, para las rentas más altas: hay que mantener el actual impuesto de sucesiones y donaciones y el recargo del IRPF para las rentas más altas. También habría que incrementar progresivamente la imposición sobre primas y cuotas de seguros y mutuas privadas, y otras medidas similares.

4. Hay que empezar a aplicar con valentía la reforma fiscal verde: imposición a la producción de energía nuclear, siguiendo el ejemplo de otros países y comunidades autónomas, vinculada a un plan de cierre progresivo de centrales y su sustitución por energías renovables; e incentivar las actividades menos contaminantes, el ahorro y la eficiencia energética.

5. También, y de forma prioritaria, hay que pactar la revisión y reforma de las haciendas locales -con aportaciones del Estado, pero también de la Generalitat- y del régimen local y la organización territorial de Catalu-

nya que permita atender mejor y ampliar los servicios públicos, las inversiones y las prestaciones sociales y las posibilidades de promoción económica desde el ámbito local.

6. Impulsar los sectores económicos emergentes y generadores de empleo, y redefinir los planes de infraestructuras: dar prioridad y ayuda a las energías renovables, a las tecnologías de la información y la comunicación y a los sectores productivos vinculados al medioambiente, el transporte público, el ferrocarril de pasajeros y mercancías; las nuevas tecnologías aplicadas a la construcción, rehabilitación y reforma de edificios...

7. Que el Institut Català de Finances priorice y amplíe las líneas de crédito a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos, en especial para garantizar la continuidad de sectores productivos que solo precisan liquidez, y ayudar a que afloren nuevos sectores estratégicos.

8. Actualizar e impulsar las medidas ya acordadas en materia de innovación, competitividad e internacionalización de nuestra economía. Desde Catalunya debemos implicarnos en los grandes debates y toma de decisiones sobre la orientación de las macropolíticas económicas y financieras que se están dirimiendo en la UE y a escala mundial, posicionándonos con las propuestas que apunten a un verdadero cambio del modelo económico y social para dotar a la UE de una política económica común, con una armonización fiscal y una homologación progresiva de las políticas sociales y las condiciones laborales.

Diputado de ICV en el Parlament.

0 Comentarios
cargando