04 abr 2020

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El turno

¿Por qué mover Catalunya Ràdio?

J.M. Terricabras

Los recursos públicos hay que tratarlos con mucho más cuidado y respeto que los privados, sencillamente porque son de todos. Los recortes que se anuncian, hechos de golpe y de forma general, parecen ir contra los principios de gradualidad y priorización, que tendrían que guiar la acción de un Gobierno que no sea precisamente revolucionario. Los efectos de los recortes no serán siempre negativos, sólo faltaría, pero algunos pueden conllevar más ineficiencia, demasiado desaliento, y eso sí tiene costes enormes. Habrá que vigilar realmente que los ahorros no acaben siendo demasiado caros.

Una de las reformas que, al parecer, se preparan es el traslado de Catalunya Ràdio a Sant Joan Despí, donde está TV-3. No soy un experto (¿quién es experto en traslados?), pero hacerlo me parecería un error monumental. No tengo ninguna duda: si Catalunya Ràdio está remontando y liderando la audiencia es porque tiene muy buenos profesionales, pero también porque es capaz de hacer radio de proximidad (aunque sea sobre todo barcelonesa), porque desde el estudio ves la calle y los de la calle te ven, porque pueden acudir grupos con facilidad, porque te llevan los autobuses y los metros o un taxi a precio razonable.

¿Se reforzarán Catalunya Ràdio y TV-3 mutuamente cuando estén juntas? ¿En qué? La empresa, la Corpo, no debe confundirse con las tiendas de la empresa, diversas y especializadas. Catalunya Ràdio es una tienda muy buena. Y el traslado le hará perder clientes, porque la radio moderna no solo se escucha, sino que se ve y se toca, y por eso a menudo sale a realizar programas a ciudades y pueblos, y por eso envía fácilmente a periodistas a cubrir noticias a pie de calle. ¿Se hará todo desde Sant Joan Despí? ¿Irán juntas a toda prisa la radio y la televisión de Catalunya? ¡Qué gracia! Y preguntémonos no solo por el precio del cambio, sino principalmente con qué coste se hará.