Las mejoras

La observación de los agentes ayuda a anular cruces peligrosos

La Urbana utiliza un 'software' pionero para que el guardia proponga soluciones

«Se trata de abrir el campo visual, de ver más allá del choque», dice un mando policial

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Agentes de la Guardia Urbana observan el entorno de un accidente en la plaza de Urquinaona, en diciembre.

Agentes de la Guardia Urbana observan el entorno de un accidente en la plaza de Urquinaona, en diciembre. / JONATHAN GREVSEN

Se acabó eso de llegar a la escena de un accidente, anotar los datos en una libreta de bolsillo, pasar el mocho y echar serrín para quitar el aceite y volver a la comisaría. La Guardia Urbana estrenó en abril del año pasado una aplicación informática que permite a los agentes participar en la resolución de puntos conflictivos para el tráfico. Siempre que la situación lo requiere, y en casi un año van ya más de 220 propuestas, la policía local lanza ideas para reducir la siniestralidad después de comprobarin situcuáles son los elementos a mejorar. Un semáforo que debe durar un poco más, una línea continua que no está o un pivote que evite la circulación de las motos pueden ser suficientes para salvar vidas.

Manuel Haro, jefe de la unidad de Accidentes de la Guardia Urbana, es un hombre con tanta memoria como facilidad de palabra. Hace 10 años, cuenta, se preguntaron por qué en el cruce entre Pau Claris y la plaza de Urquinaona se habían producido 25 accidentes en un año. La observación, la experiencia, quizás el testimonio de los heridos, los informes de los atestados..., con todo en la mano se dieron cuenta de que, con modificar unos segundos el semáforo de Ausiàs March, podían ayudar a que la accidentalidad bajara. Al año siguiente, en esa misma intersección, no se produjo ni un solo choque. Eso les abrió los ojos.

«Se trata de abrir el campo de visión, de pensar más allá del coche volcado. El agente debe tener un concepto muy amplio de la seguridad vial y darse cuenta de que su observación es clave para evitar desgracias futuras». Así nació Apres, una aplicación informática que permite acceder a la base de datos de la Guardia Urbana -incluidos los accidentes pasados que se han producido en ese mismo punto- y elaborar una serie de propuestas que se envían a los técnicos de Movilidad del ayuntamiento para que las valoren.

Haro asegura que ninguna de las ideas cae en saco roto. «Aunque se rechace, el agente que ha tenido la iniciativa siempre recibe una explicación por parte de los especialistas». El funcionamiento no es distinto al de cualquier proyecto: se empieza por la identificación del problema, se fijan los objetivos, se realiza el diseño de actuaciones, se ejecuta el plan, se hace un seguimiento y, una vez acabado, se evalúa para sacar conclusiones. En el cruce de Aragó con Casanova, la teoría llevada a la práctica permitió reducir los accidentes un 47% y los heridos, un 55%. En la intersección de Mare de Déu del Coll con Cardedeu, la simple colocación de un espejo parabólico hizo olvidar para siempre los seis accidentes registrados en el año anterior. «Una de las conclusiones más importantes a las que hemos llegado es que la inmensa mayoría de las medidas que se pueden adoptar en esos puntos conflictivos son muy baratas», concreta el jefe de la unidad de accidentes de la Guardia Urbana.

De esta manera, la patrulla deja de ser el último eslabón y se convierte en «la primera línea de una cadena de prevención». La idea es que el agente se haga preguntas, que escudriñe cada rincón como si fuera unCSI,pero cambiando los potingues de colores por los ojos, la paciencia y la consulta de una base de datos policial que ayudará a cruzar datos y sacar conclusiones.

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ACCIÓN CIUDADANA / A pesar de que el acceso está restringido a los agentes de la policía local, Haro invita a los ciudadanos a aportar sus propias soluciones sobre puntos negros. «Basta con acudir a cualquier comisaría o hablar con la policía de proximidad para que trasladen la idea al sistema», detalla este agente, convencido de que la «participación ciudadana es clave» para que los accidentes sigan disminuyendo en Barcelona.

El Apres será una herramienta fundamental cuando muchas de esas 220 propuestas hayan generado soluciones que podrán aplicarse a otros puntos de la ciudad. Información, conocimiento, análisis, ejecución y conclusión. Pura acción-reacción en versión vial.