13 jul 2020

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Gente corriente

Joaquim Vicent: "El sufridor tiene más números para tener desequilibrios"

Núria Navarro

-¿Magia en las manos?

-La única magia me la da la pasión por lo que hago. Desde pequeño quería ser lo que soy o futbolista.

-O vértebras o pelotas.

-Sentía curiosidad por la fisiología y la biomecánica. Y me fascinaba que el dolor tuviera solución. Pronto tuve claro cómo quería funcionar.

-¿Cómo quería funcionar?

-Quería salir de la idea común de ir al síntoma. Eso era como quedarse con la primera capa de la cebolla y yo deseaba llegar a la causa original de un desequilibrio.

-¿Lo logró?

-Entendí que el cuerpo humano es un todo relacionado. Por ejemplo, una hernia de hiato puede estar relacionada con un problema lumbar.

-¿De veras?

-La idea de buscar la causa original que provoca cualquier desequilibrio es de Michel Stéphan. Él evitó la intervención en más de 9.000 casos documentados de hernia discal previstos para quirófano. Me hablaron de él, lo localicé y le dije que necesitaba conocerle. Aceptó y acabó confiándome sus conocimientos.

-O sea, que usted no solo endereza huesos.

-Lo de menos es el acto osteopático de regular la postura. Tratamos a personas, no a enfermedades. Así, frente a una migraña, miraré cómo están la biomecánica, la postura visceral, el metabolismo, las emociones. Y una parte muy importante a tener en cuenta es la boca.

-¿La boca dice?

-La boca está relacionada con todo el cuerpo. Cada diente está conectado a través del sistema nervioso con una parte visceral. Una mala posición dental puede afectar a otra parte del organismo. A muchos pacientes que vienen con dolor de espalda les pido una radiografía de boca.

-Entonces, esto suyo no tiene nada de espiritual.

-Esto es una continuación de la medicina tradicional. Tenemos fama de que solo llegamos a ciáticas o cervicales, pero las posibilidades de un osteópata son infinitas. Cuidamos a la mujer que no le viene la regla, al recién nacido -debería ser obligatorio por las disfunciones que se crean durante el parto-, a quienes tienen problemas digestivos y respiratorios, fibromialgia...

-Difícil de abordar la fibromialgia.

-Michel Stéphan diría que la fibromialgia tiene una cura inmediata.

-¿Usted qué dice?

-Que detrás de la fibromialgia suele haber un aspecto emocional importante, pero también un desequilibrio en el organismo, con disfunciones digestivas, presencia de cándidas... Hay que estudiar obligatoriamente la boca y hacer un trabajo multidisciplinar ajustado al historial de vida.

-Oiga, ¿y qué más ha aprendido?

-El doctor David Vinyes, mi otro gran maestro, me ha mostrado el camino de la terapia neural, que trabaja sobre el campo interferente que puede haber en el organismo. Cualquier irritación sobre la red nerviosa (cicatrices, infecciones, estrés) puede hacer aparecer síntomas en cualquier parte del organismo.

-No se enoje, pero ¿qué hay que hacer para no caer en sus manos?

-(Ríe) Tener higiene de vida.

-¿Y eso cómo se hace?

-No hay que pensar constantemente en los problemas, comer bien, dedicar tiempo a los nuestros y a nosotros mismos. El cuerpo tiene una capacidad adaptativa infinita, le puedes dar la caña que quieras, pero hay una letra pequeña y en algún momento te pasará una factura.

-Si eres un sufridor, lo tienes fatal.

-Todos llevamos una mochila de emociones, y cuando está llena, puede salir en forma de dolor, de enfermedad. Pero el tamaño de la mochila depende de cada uno. El sufridor es aquel que tiene más números para tener desequilibrios. Su nivel de acidez es elevado y eso comporta la degeneración articular o visceral.

-¿Qué le haría a un sufridor descalabrado?

-Un análisis celular. Si vemos que el grado de acidez es desmesurado, aplicamos una técnica para sacar la fibrina, que es la que evita que el oxígeno entre en las células.

-Curiosidad. ¿A usted quién le endereza?

-Me sé depurar. Una manera cómoda de limpiarme es combinando frutas por la mañana, evitando el café con leche, haciendo una cena suave, ayunando a veces... Aun así, entre los 20 miembros del equipo de Arvila nos cuidamos. Tome nota de la web: www.centromedicoarvila.com