Las claves de Cruyff

Este Barça pinta muy, muy bien

El Barça-Racing tuvo dos cosas malas, solo dos: el resultado y la lesión de Hleb. El resto me entusiasmó. En lo colectivo, y el fútbol es un juego de equipo, el Barça ejecutó su estilo de forma brillante

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Yo no sé el partido que vieron ustedes. El que yo vi hacía mucho tiempo que no se daba en el Camp Nou. Faltó gol, cierto. Hubo alguna actuación en lo individual que estuvo mal o incluso peor, cierto. Pero a nivel colectivo, el Barça estuvo a la altura.

Allá cada uno con sus conclusiones. El peor arranque de Liga en muchos años. Un gol a favor en dos partidos y de penalti. Dos ocasiones del rival y dos goles encajados. Numéricamente, verdades absolutas. Futbolísticamente, la lectura debe ser otra.

La mía, y aquí no hablo de sensaciones sino de hechos, es que el Barça jugó el sábado su mejor partido en muchas temporadas. Sobresaliente en el juego de posición y notable en el ritmo de balón. Bien en la presión y buenas cifras en la balanza de balones perdidos/recuperados. ¿Mejorable? Seguro. Ocho disparos a puerta son pocos para tanto dominio. Falta pulir el último pase --el más difícil--, y falta pulir el decisivo remate final. Pero yo no albergo dudas. Los goles, los resultados en definitiva, siempre llegan si juegas bien. Y este Barça está para jugar muy, pero que muy bien.

Y el primero que está por la labor es Guardiola. Ni inexperto ni suicida. Ve, analiza y toma decisiones. Y en el segundo partido de Liga tomó muchas. Y todas encaminadas a mejorar respecto al partido de Soria. De entrada, juegan los que están mejor. Tengan la edad que tengan, se llamen como se llamen. ¿Plantilla corta? Plantilla tensionada al máximo.

Destacable Busquets

A los que ya tenías del primer equipo --más Pedro y Víctor Vázquez-- ya le puedes sumar a Sergi Busquets. Técnicamente superior a Touré y Keita. Posicionalmente, apariencia de veterano. Con y sin balón. Con balón hizo fácil lo difícil: dar salida a uno/dos toques. Sin balón, otra lección: la de estar en el sitio justo para interceptar y recuperar corriendo lo justo. Y eso siendo joven e inexperto. Los mismos pecados que su técnico.

He explicado muchas veces que un partido no se juega con 11, sino con 14. Que tan importante es lo que sacas de inicio como la pólvora (esta vez Iniesta, Messi, Bojan) que te guardas para provocar el incendio. Esto, a un partido. A medio plazo, los técnicos han de tomar otras decisiones mirando más allá. Qué juego hoy, qué llevo jugado y qué me queda por jugar. Y entre Liga, Champions y partidos de selección, alguno podría salir a 10 partidos en un mes.

Aquí entra la gestión del vestuario. La dosificación de tus efectivos. Y con ello, la implicación de todos. El mensaje final de Guardiola: aquí nadie es mejor que nadie. El descanso no es un castigo, sino una vía para rendir mejor cuando se vuelvan a decidir por ti.

¿Medio equipo nuevo de un partido de Liga a otro? Sí. Y cambios con sentido. Henry, Messi, Iniesta, Márquez, Touré... los cinco que jugaron de titulares en Soria podrían haber repetido ante el Racing. Es más, por calendario no toca que estén reventados. Hoy no, pero tras un principio siempre hay un final de temporada. Al cuidar este detalle, Guardiola apostó fuerte por otro: voy a elegir muy bien las piezas para, sobre la pizarra, jugar infinitamente mejor que en Los Pajaritos.

Abrir el campo

Y lo dibujado en la pizarra se hizo carne, bota y balón en el césped. Pocas veces se da de forma tan evidente. Sé que el rival me montará el autobús. Que va a soltar patadas si se ve agobiado y que perderá tiempo con cualquier pretexto. A pesar de eso, ¿qué puedo hacer yo para traducir la posesión de balón en ocasiones de gol? ¿Cómo puedo hacer para que Alves aporte profundidad por la banda donde aparentemente no la hay? Campo abierto al máximo (Hleb y Pedro primero, Iniesta, Messi y otra vez Pedro después), rápida circulación de balón, y uno que reciba, controle y la suelte rápido por delante de la defensa (Busquets). Así tendré a Xavi como me gusta, más de media punta, más de asistente, más chutador, y a la vez éste podrá apoyarse mejor en Alves.

Alves da calidad

Sería injusto pasar por alto la mejora del brasileño de un partido a otro. Menos apariciones y más determinantes --el penalti sí señalado fue a centro suyo--. Menos cantidad y más calidad.

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Porque Alves tuvo claro que el camino es abrir la banda, no sumarse al centro sí o sí, y porque sus compañeros (Busquets, Xavi, Messi) también supieron ver y esperar que les doblara para dársela, y así asegurarse una buena cifra de centros casi desde el fondo. Que luego acaben dentro o no, ya es otra historia.

Como la de mañana. Champions y Camp Nou. Yo, visto lo visto, no me lo pierdo. Y lo digo para disfrutar, no para coger un dolor de barriga. El que quiera agarrarse a los números para amargarse (uno de seis --puntos--, dos de dos --goles encajados--, estreno horribilis...), allá él. Según como yo lo veo, esto pinta muy, pero que muy bien.