'Vekante': tradición e innovación

¿Qué hacer hoy, 19 de diciembre, en Barcelona?

El Circ Històric Raluy presenta su nuevo espectáculo

El escenario de este histórico circo familiar.

El escenario de este histórico circo familiar. / CIRC HISTÒRIC RALUY

El circo no solo es el mayor espectáculo del mundo, sino que también tiene una larga tradición en el mundo y es el más antiguo. Según los expertos, algunos de sus elementos principales como las acrobacias o el contorsionismo ya se llevaban a cabo en la civilización mesopotámica, hace más de 3.000 años. Lo que podemos considerar ya como el circo moderno, con escenario circular y tribunas de madera data del siglo XVIII y, como todo, ha ido evolucionando con avances como la eliminación de los animales y centrarse en la figura humana. El Circ Històric Raluy ha dado un paso adelante más con su nuevo montaje, Vekante (Despertar, en esperanto), en el que combina la tradición con la innovación y que puede verse en el Port Vell hasta el 27 de febrero.

La entrada ya es todo un lujo y es que, antes de entrar en la carpa, podemos detenernos a observar (y fotografiarnos) junto a los legendarios carromatos en los que viajan. Y, una vez en el interior, fijarnos en los detalles como su histórica cúpula o su aspecto con ese toque kitsch que nos transporta al pasado. Una vez estamos acomodados en nuestras butacas conoceremos a la payasa Lola (Sandra Mota), una simpática sevillana vestida como una criada que chapurrea el catalán y que está obsesionada con cantar aunque su contrapunto, el presentador Aleix Gómez, de Lleida, siempre intentará evitarlo. Ambos aparecerán en varias ocasiones para dar tiempo a preparar los elementos del siguiente número.

La divertida Lola es una payasa obsesionada por cantar.

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

Malabares y acrobacias

La música del espectáculo es, en su mayoría, pregrabada aunque cuenta con el acompañamiento de la percusión de Jaume Vendrell, que remarca con su batería los momentos más peligrosos o los chistes. Tras un prólogo con bailes muy estético con la rosa como protagonista, el siguiente artista es el chileno Mikhail Milla que nos sorprende con sus malabares frenéticos cada vez más complejos: con tres mazas y una pelota, con seis bolas de gomas o con nueve aros. Los lanza hacia arriba, los pasa por debajo de la pierna, de frente y de espaldas a un ritmo vertiginoso.

El chileno Mikhail Milla domina el arte de los malabares. 

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

Jillian y Kimberley Giribaldi Raluy son el futuro de la familia, dos jóvenes especialistas en las acrobacias aéreas. Suspendidas en lo alto ejecutan diversas figuras de gran belleza, bien sea en solitario o en dúo creando formas simétricas, hacen un espagat y acaban dando vueltas sobre sí mismas a una velocidad increíble. Te mareas solo con mirarlas.

Las hermanas Giribaldi crean hermosas figuras en el aire.

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

Equilibrios, el aro gigante y magia

Llega el momento más original de la función, el único en el que no te dejan hacer fotos ni vídeos, y no es porque sea muy arriesgado sino porque requiere máxima concentración. La directora de la compañía, Rosa Raluy, juega con su nombre y nos presenta un poético número que arranca con una rosa y unas cañas con plumas que va superponiendo unas con otras hasta crear algo así como un móvil (no el teléfono, sino el clásico adorno que se cuelga en el techo) provocando un efecto inesperado. Un ejercicio de equilibrio lento en el que utiliza exclusivamente las manos para ir fabricando el armazón con gran delicadeza. El equilibrio, pero ya a un ritmo superior, preside también la escalera imposible de Steacy Giribaldi, que requiere virtuosismo para entrar y salir del objeto y mantenerlo en pie pese a no disponer de un soporte. Este sí que tiene riesgo. 

La directora Rosa Raluy presenta el número más original en torno al equilibrio.

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

El siguiente artista es Valentino Didone que empieza con una coreografía con movimientos más modernos para derivar en los más clásicos para luego mostrarnos a su mejor amigo, un gigantesco aro. En su interior da vueltas sin parar, gira, entra y sale del mismo con una capacidad asombrosa e impactante. Recuperan también un detalle de su último espectáculo, Un viaje por el tiempo, que se inicia con un artista montado en un ingenioso triciclo con luces. Es el mago Jimmy Sailor que, con un vestuario impactante y junto a sus tres ayudantes, aparece y desaparece en unas jaulas y nunca sabes dónde va a estar ni él ni sus acompañantes. Un payaso con un impermeable y pinta de exhibicionista esconde una sorpresa antes de llegar el descanso.

La compañía recupera su ingenioso triciclo con aroma 'vintage'.

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

Uniendo cajas y las cuerdas volantes

La segunda parte se inicia con tres artistas con vestidos excéntricos que acompañan al codirector, William Giribaldi, vestido como jefe de pista. Por el suelo hay esparcidas un montón de cajas rectangulares. Aquí, la atracción consiste en comprobar cómo las va acumulando entre sus manos sin que se caigan al suelo uniéndolas de las maneras más insólitas hasta llegar a unir casi una veintena que parecen un gigantesco acordeón. Tan divertido como ingenioso.

William Giribaldi muestra su habilidad apilando cajas.

/ YOLANDA CUNILL

Una versión instrumental del Fantasma de la Ópera sirve de excusa para la reaparición de las citadas hermanas Giribaldi que ahora llevan unas cuerdas con unos cuencos en los laterales, una especialidad que se denomina water meteors, y las manejan con gran destreza y una rapidez inesperada lanzándolas al aire, recogiéndolas en diferentes posturas y, por último, para dar volteretas sin fin. Las notas del tema de Lloyd Webber le aportan una sensación onírica.   

Los payasos tradicionales consiguen que el público se parta de risa con sus bromas.

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

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Música, humor y amor

La música es la protagonista del momento más participativo, la interpretación del Over the rainbow de El mago de Oz a cargo de los clowns más tradicionales, el trío José Michel, mientras el público les acompaña con las luces de sus móviles provocando un efecto maravilloso en la platea. Pero, claro, son payasos y tienen que hacer de las suyas desde malabares con huevos (ya podemos imaginar cómo acaban) a un juego con trampa y el agua con la que acaban mojándose sin parar. Vale la pena mirar a los peques que se revuelcan por el suelo de la risa.

El último número antes de la despedida es el más romántico.

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

Y después del humor, el amor, ya que la última actuación es la más romántica, con cintas aéreas en la que repiten Steacy y Mikhail. Es de gran plasticidad y sus evoluciones nos hacen sufrir por ellos. El final apoteósico llega a los acordes del Viva la vida, de Coldplay (a más de uno le recuerda al Barça de Guardiola y suspira de nostalgia), con bailes y vestidos elegantes de ensueño y con Rosa Raluy al frente cerrando con un precioso efecto con la rosa. ¡Ah! y, a la salida, nos podemos fotografiar con los protagonistas. Un par de horas que se pasan volando en las que hemos admirado la magia de estos artistas que nos han transportado a su mundo a caballo entre el ayer y el mañana.

Al final, la compañía accede a fotografiarse con los espectadores.

/ CIRC HISTÒRIC RALUY

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'Vekante'

¿Dónde? carpa situada en el Port Vell.

¿Cuándo? diferentes días y horas. Hasta el 27 de febrero.

Precio: de 10 a 36 euros.

Más información: Circ Històric Raluy.

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