NUEVA NORMALIDAD A LA INTEMPERIE

Las 14 nuevas terrazas más curiosas de Barcelona

Hay vida más allá de los bloques de hormigón amarillo. Pateamos esta nueva normalidad rebosante de mesas y sillas a la intemperie. Así es el nuevo terraceo poscovid

Albert Fernández

Terraza de Creps Clot: seis mesas en un pasaje que no sale en los mapas.

Terraza de Creps Clot: seis mesas en un pasaje que no sale en los mapas. / FERRAN NADEU

Como ese untuoso queso que desborda de las pizzas, la Barcelona de la desescalada comenzó a rebosar mesas y sillas que han ido ocupando alegremente plazas y aceras hasta derramarse por algunas calzadas del centro urbano. Así se abrió espacio para la supervivencia de muchos bares, y se concedió al ciudadano bajarse la mascarilla para echar un trago a la rica intemperie y con distancia de seguridad.

Pasado el verano, aún quedan por tramitarse algunas de las 3.604 terrazas solicitadas y aceptadas (65% para extender licencias y un 35% de nueva creación). Pero ya sabemos que estas ampliaciones temporales han llegado para quedarse, al menos hasta diciembre del 2021. Mientras los más agoreros se quejan del poco orden y concierto de estos afloramientos extra de terrazas, y lamentan los cortes de tráfico o la ocupación de aparcamientos, nosotros celebramos ese aire de provisionalidad como parte del entusiasmo por seguir adelante. Aquí va un brindis al aire libre por las mejores terrazas nuevas o ampliadas de la ciudad

Estado de Gràcia

Juego de tronos

En la terraza de La Rovira han tenido que poner dispensador de turnos. / FERRAN NADEU

El afloramiento de la terraza de La Rovira ha sido la gran sensación del nuevo terraceo en el bullicioso barrio de Gràcia. El entusiasmo por descubrir sus recién instaladas mesas y toldos en plena plaza de Rovira i Trias, al tiempo que te encuentras allí instalados a un grupito de amigos de esos que no veías desde antes del confinamiento es del todo impagable. Eso sí, la suerte y la aritmética tiene que acompañar para poder sumarse al festín de cervezas artesanas, aperitivos y bocatas a la plancha de esta moderna bodega de referencia en el barrio, que ahora cuenta con 8 mesas y 20 sillas exteriores para las que suele hacer falta esperar. Lo petan tanto que han tenido que instalar un dispensador de turnos, que te da un tíquet como el de la carnicería para conseguir sitio. Además, ya sabes que donde ayer cabían 10, ahora dicen que solo 6, y lo que te rondaré.

Por lo demás, las estrecheces de Gràcia dan para poco derroche de mobiliario. Hay pocas novedades más allá de las 5 mesas que la gente de Hüle Bar han apañado con sombrillas y unas socorridas lonas negras, o las nuevas 3 mesas que desde hace nada lucen Raspall y su vecino de plaza, El Resolís - La Barraqueta. Sentarse en una terraza de Gràcia sigue siendo tan épico como ocupar el Trono de Hierro y gobernar los siete reinos.

La Rovira. Rabassa, 23.

Hüle Bar. Bonavista, 6.

Raspall. Samsó, 8.

El Resolís - La Barraqueta.  Tordera, 28


La gran expansión

Despliegue playero

Terraceo en las sillas playeras de Berenjenal. / FERRAN NADEU

El distrito del Eixample ha querido honrar a su nombre superando a cualquier otro barrio de Barcelona en número de peticiones para ampliar sus terrazas. Igual que se multiplican los memes de gatetes, en esta zona han ido proliferando cada vez más mesas y toldos, en compañía de esos poco agradecidos pivotes amarillos que resguardan cada parcela. De esa marisma de terrazas, sin duda la que más cariño nos despierta es la de Berenjenal. La apuesta de este curioso bar con aureola 'kitsch' no puede ser más simpática: en la acera frente al bar puedes recostarte en una de sus 24 sillas plegables. Son diminutas tumbonas de cámping, con look playero y una tela retro de franjas verdes, blancas y anaranjadas.

Domenica, una de las encantadoras camareras, comenta que aunque el aforo en el interior del local flojee, sus 6 mesitas exteriores (antes 4) se llenan cada tarde. Se echa de menos un poco de arena para gozar aún más de la coquetería de esta miniterracita donde se sirven hamburguesas y cócteles a buen precio. Una Big Kahuna con un mojito, y a volar a ras del suelo.

En los alrededores, las terrazas XXL se extienden por calles de gran afluencia como Enric Granados, Urgell o Diputació. Incorporaciones favoritísimas: la nueva terracita del vibrante Curtis Audiophile Cafe y las redobladas mesas de la vermutería Morro Fi. Solo esperamos que alguien se anime a dibujar una cara de Minion en alguno de esos cilindros amarillos. 

Berenjenal. Diputació, 215.

Curtis Audiophile Cafe. Mallorca, 196.

Morro Fi. Consell de Cent, 171.


Humanizar el hormigón 

Mesas 'vintage'

Una visita al restaurante de la popular cocinera Ada Parellada es siempre un acontecimiento delicioso. Ahora su rupturismo culinario se extiende a la calle: por primera vez, Semproniana tiene terraza. Sacamos a la maestra de sus fogones para que nos relate las vicisitudes de sus 4 mesas exteriores. De momento, la cosa se queda en algo puramente simbólico, porque aunque ella ofrece mesas 'vintage' junto con imaginativas sillas de diversos colores, ve rematado su buen gusto por esos terribles bloques de hormigón para proteger del tráfico, Barreras Jersey se llaman.

Parellada, creativa y detallista sin remedio, no soporta ver algo desangelado, por eso piensa invertir para humanizar la terraza con una tarima, sombrillas, y plantas que aislen de los vehículos. La verdad, a mí si me ponen uno de los platos celestiales de Semproniana, como si me pasa una moto por encima.

Semproniana. Rosselló, 148.


El pasaje que no existe

Un callejón invisible

A veces, lo fantástico se abre paso entre lo cotidiano. Si buscas la recién estrenada terraza de Creps Clot, puede que no la encuentres, porque está en un pasaje que no existe. La cosa resulta hechizante hasta el punto de hacernos pensar en el callejón Diagon de Harry Potter. Sus 6 mesas dobles brotan en una estrecha calle que ni siquiera consta en los planos. Se trata de un espacio que es propiedad privada del mismo local. Si te fijas, verás que incluso han colocado un rótulo que dice Terrassa Creps Clot, emulando los letreros de las calles barcelonesas. Dan ganas de desaparecer en este rincón predilecto del barrio, un pasillo de mesas con luces ideales y aire acogedor. Similar magia se reparte por todo el distrito de Sant Martí, donde la continuidad de las terrazas hace posible soñar con evaporarse del mundo tomando algo en algún rincón aireado, como ese amplio pasaje con 10 mesas de La Tasqueta de Can Felipa. Desaparezca aquí.

Creps Clot. Rogent, 50.

La Tasqueta de Can Felipa. Pallars, 245.


Universos expandidos

Terrazas con vistas

El 33/45 se ha expandido por Joaquín Costa. FERRAN NADEU

El bar más 'hípster' y confortable del Raval ha conquistado la desembocadura de Joaquín Costa gracias a un reguero de sillas azules proporcionadas por esa famosa marca de birra local. Las 5 mesas y sus correspondientes sillas del 33/45 prolongan el confort y el aire hedonista de sus sofás interiores. Receta: cóctel, piti y dejarse llevar por la reverberación conjunta de la música del bar con los sonidos de la ajetreada calle.

Nueva atalaya a pie de plaza de La Morera. / FERRAN NADEU

Cerca de allí, el veterano garito vermutero Restaurant La Morera dispone ahora de una atalaya a pie de plaza desde donde ver pasar a los adolescentes de andares pesados y dudoso flow. También son muy apropiadas las apariciones contra todo pronóstico de taburetes con mesas altas animando los exteriores del glamuroso Betty Ford’s y el templo lumpen Makinavaja Bar.

33/45 Bar & Gallery. Joaquín Costa, 4.

Restaurant La Morera. Arc de Sant Agustí, 1.

Betty Ford’s. Joaquín Costa, 56.

Makinavaja Bar. Carretes, 51.

Deformidades urbanísticas o paraísos de nueva génesis, las terrazas extra se presentaron en bermudas y chanclas, pero irán abrigándose con mantas, cojines y estufas para resguardarnos de los días intempestivos. La idea es seguir brindando bajo el cielo. O bajo un toldo.