La Barcelona líquida: 5 piscinas para recorrer la ciudad

La ciudad presume de playas de arena y mar, pero cada vez son más las piscinas que ofrecen sus aguas para una buena zambullida

Carol Álvarez

Chapuzón en los Banys del Fòrum.

Chapuzón en los Banys del Fòrum. / SERGI CONESA

A Neddy Merryll, el protagonista del célebre cuento de John Cheever 'El nadador', se le ocurrió una tarde de verano que descansaba junto a una piscina que podía regresar a su casa por el agua. «Le parecía ver, con el ojo de un cartógrafo, esa hilera de piscinas, esa corriente casi subterránea que recorría el condado». Hasta 30 piscinas cruza en su aventura, 30, para llegar a su apoteósico final. Barcelona no es aquella localidad indolente estadounidense, pero además de releer el cuento - o revisionar la espléndida película que protagonizó Burt Lancaster- podemos sentirnos un poco como Merryll y emular sus brazadas, siempre distintas según el agua donde nos zambullamos, el tipo de recinto, sin movernos del perímetro de la ciudad y mientras apuramos la calurosa temporada de verano.

 

Burt Lancaster descansa en el borde de una piscina en 'El nadador', adaptación cinematográfica del cuento de John Cheever

Un parque urbano

El parque de la Creueta del Coll tendría que ser una de las primeras paradas en este tour, básicamente porque cierra puertas al baño este 14 de septiembre. Precio módico de entrada, que se compra en la entrada del recinto el parque, abre de 10.00 a 14.00 y de 15.00 a 19.00 horas en un entorno rodeado de vegetación. Es ideal para familias o para pasar el rato en un oasis urbano, bien comunicado con transporte público: se accede por el paseo de la Mare de Déu del Coll, 77. Tuvo un accidentado arranque de temporada a causa de la pandemia y las reparaciones de pavimento a contrarreloj, las prisas siempre son malas compañeras, pero tras los arreglos da para un fin de verano con piscina espléndido, con el beneplácito de la escultura colgante de Chillida 'Elogio del agua'. La escultura, que se inspira en el mito de Narciso, nos vuelve a conectar con 'El nadador', que en un principio fue ideada como una narración que iba a recrear el mito a través de su protagonista.

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Piscinas de gimnasio

Los gimnasios de la ciudad cuentan con entradas de día, si no estás abonado, que permiten el turismo de barrio y, por qué no, de piscina. Si seguimos buscando el aire y los rayos de sol, el DiR tiene la histórica piscina de su centro de Diagonal, en la calle Ganduxer 25. Con un techo de cristal que abre con el buen tiempo, concentra a los nadadores y bañistas de manera natural en las franjas soleadas de agua. Otra piscina exterior a visitar por coqueta, no para hacer largos, es la del DiR Castillejos. Es pequeña, está en la azotea del edificio que ocupa el gimnasio, pero el aire setentero de la decoración de los espacios comunes es todo un viaje en el tiempo y su altura, un aliciente.

La oferta renovada de hoteles abiertos

Varios son los hoteles que asimismo ofrecen acceso durante el día a sus piscinas exteriores, como un reclamo más para sacar rendimiento a sus instalaciones y a la vez estrechar lazos con sus vecinos. Junto a la playa, el hotel W, el Pullman Skipper, el Arts o el Hilton Diagonal Mar o Barcelona adentro, el Grand Hotel o el Juan Carlos I tienen un abanico de precios y promociones a prueba de confinamiento.

En agua salada

Es agua del Mediterráneo, pero la zona de Banys del Fòrum te ahorra cruzar la playa para adentrarte en el mar: entras como en una piscina, con su escalera. Una parte es de aguas abiertas y otra recogida, pensada para personas con movilidad reducida o niños. La toalla estará extendida sobre el cemento, adiós a los molestos granos de arena. Merryll no pudo darse un chapuzón como este.