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DE TIENDAS

Casa Atlântica: del Atlántico a casa

Esta tienda vende mobiliario y accesorios de los gallegos Belén Martínez y Lester Barreto y de pequeños artesanos de ciudades a orillas del océano

Laia Zieger

Casa Atlântica es al mismo tiempo un taller, una tienda y un ‘showroom’ con una atmósfera campestre.

Casa Atlântica es al mismo tiempo un taller, una tienda y un ‘showroom’ con una atmósfera campestre. / Jordi Cotrina

No todo es estética nórdica en el mundo del interiorismo y la decoración. Enamorados de las tendencias del hogar, dejad paso a las líneas atlánticas. Para descubrir sus 'must', hay que poner rumbo al espacio que le rinde culto, ubicado en el barrio de Gràcia. Casa Atlântica, se llama: un 'showroom'-taller-tienda creado y regentado por Belén Martínez y Lester Barreto, gallegos afincados en Barcelona, ciudad que han elegido para divulgar la maestría de sus tierras y la suya propia.

Casa Atlântica

Llibertat, 7
Teléfono: 93.382.18.88
Horario: De lunes a viernes, de 12.00 a 20.00 horas; sábado, de 16.30 a 20.00

En Casa Atlântica se encuentran piezas de creación propia de la pareja (entre 10 y 60 euros), de las que a veces solo son autores del diseño y otras, de todo el proceso de producción gracias a un estudio de cerámica en el sótano de este tradicional local de barrio de aires bucólicos y casi campestres. Entre sus obras más emblemáticas destacan unas coloridas macetas de fango, disponibles en todos los tamaños, así como unas lámparas, jarrones y otros complementos decorativos de 'scoubidou' (unas tiras de plástico que suelen usar niños y niñas para hacer llaveros y pulseras).

Mimbre y cerámica son materiales recurrentes en los objetos que se venden en este local. / jordi cotrina

En la tienda también hay una selección de accesorios y mobiliario encontrado en pequeños talleres a orillas del océano Atlántico: desde Portugal hasta su Galicia natal. Sillas y cestas de mimbre, vajillas pintadas a mano, alfombras, figuras decorativas... Es su pequeño grano de arena para divulgar el trabajo artesano de su tierra, dicen.

La magia opera porque, desde que abrieron hace tres años, han conseguido una clientela fiel entre los barceloneses que saben valorar el trabajo artesanal; ofrecen talleres 'Do It Yourself' en escuelas como Duduá; tienen presencia en los mercados y encuentros más 'cool' (como Festivalet, por ejemplo); sus creaciones decoran restaurantes y tiendas aclamados de la ciudad, y también llevan su arte a otros terrenos, con colaboraciones creativas con grandes marcas. Pero esa ya es otra historia.

Temas: Tiendas