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TAZA A TAZA

Vuelta al mundo en 4 teterías

Bienvenido, amante de la teína. Convierte a tus amigos 'cafémaniacos' en verdaderos fans de las infusiones en cualquiera de estos salones de té de la ciudad que te proponemos

Anna Pérez

En Caj Chai podrás disfrutar de una gran variedad de tés orientales, entre ellos de Nepal y Vietnam.

En Caj Chai podrás disfrutar de una gran variedad de tés orientales, entre ellos de Nepal y Vietnam. / Ferran Nadeu

1. CAJ CHAI 

Nepal y Vietnam 

Aunque siguen la línea más tradicional y tienen tés de China y Japón, es una oportunidad para descubrir infusiones de países menos conocidos, como Nepal o Vietnam, algo que no encontrarás en muchas teterías de Barcelona. Empecemos por el nombre. "Se pronuncia 'chai chai', no 'cajjj chai'", explica Antonio Moreno, el propietario del salón de té, a lo Hermione Granger en 'Harry Potter y la piedra filosofal'. "Y sería algo así como té-té".

Su estancia en Praga, años atrás, le sirvió de inspiración para abrir este local en una de las calles más pequeñas del centro de Barcelona en el 2004. "Queremos ser una tetería para amantes del té", aclara. El concepto es muy sencillo: ha creado un espacio de paz e intimidad, con luz tenue y música ambiental, una esencia muy bohemia. Todos los tés del local están preparados como en su lugar de origen y con la vajilla más tradicional del país.

Es mi obligación advertirte: ni comida, ni café, ni cerveza. "Solo servimos tés, puros y ecológicos", afirma. El local de enfrente sirve tanto de escaparate para las piezas de cerámica que puedes adquirir y como espacio para las experiencias que te ofrecen (degustaciones en grupo o ceremonias del té, algunas de ellas acompañadas con música en directo y para las que es obligatoria la inscripción previa en su página web). Salomó Ben Adret, 12


2. MISS PERKINS

Inglaterra

ferran nadeu

Cuando cruces la puerta de Miss Perkins, creerás que estás en Inglaterra. El olor, la decoración, los tés y la comida que hay te trasladarán a un típico salón de té inglés. María Ángeles Perkins, de madre catalana y padre galés, será la responsable de tu adicción a sus pasteles cuando los pruebes. "Cuando vinimos a Barcelona no encontramos ningún salón de té, y a mí me gusta mucho, así que, cuando conseguí ahorrar, abrí Miss Perkins, hace ya dos años", cuenta María Ángeles. 

La esencia del local es puramente británica, y se nota que su propietaria pone todo su esfuerzo en la comida y los tés que elabora. En cuanto a tés, procura tener un surtido bastante amplio. "Tiramos más hacia los tés negros, que es lo que más se toma allí, y también tenemos tés verdes", cuenta. "En cambio, de 'oolongs' y té blanco solo tenemos una variedad", añade.

Todos los pasteles que puedes degustar en Miss Perkins están hechos por ella, y podrás elegir entre la opción vegana y la no vegana, ninguno lleva huevo y siempre utiliza leche vegetal. Son todos de estilo inglés pero, no te preocupes, María Ángeles no les echa tanto azúcar. En su carta también puedes encontrar zumos naturales, batidos y refrescos de importación como Pink Soda o Coca-Cola de vainilla

Si quieres vivir una experiencia más británica todavía, en Miss Perkins organizan La hora del té a partir de las 17.00 horas. Se debe reservar con antelación (640 564 569) y cuesta 10 euros por persona. "Se intenta hacer lo más británico posible, con bocadillos de pepinos, 'crumble' (pastel con frutas)... Todo con alimentos que se comen allí», aclara. Rambla del Brasil, 24


3. TETERE 

China y Japón

albert bertran

Aquí son expertos en té puro. Esta tetería especializada en té chino y japonés abrió en el 2005 como un negocio familiar a manos de Jing Jing y Ambròs. Confía en ambos cuando te recomienden un té. Durante mes y medio mantienen cerrada la tetería ya que, una vez al año, van a las plantaciones de té de China y Japón para degustar los diferentes tés.

Son tés puros, ni mezclados ni especiados. "Con cada cosecha nueva cambia la tierra y cambia el fabricante, por eso vamos cada año a hacer las catas", explica Jing Jing.  Ella se encargará de que vivas una experiencia de lo más tradicional: prepara los tés delante de cada cliente, llevando un carrito con lo necesario de mesa en mesa. Agua caliente, el té que hayas pedido, una tetera y una taza es todo lo que necesita. "La hoja del té se puede infusionar más de una y dos veces, así que siempre dejo en la mesa la tetera con agua por si el cliente quiere repetir", aclara Jing Jing. Si es tu primera vez con el té, o al menos de una forma tan tradicional, no te preocupes, no van a dejar que mueras de sed. Siempre puedes aprender cómo lo hace Jing Jing. 

Aquí se bebe con la calma. Quieren que conectes al máximo, pero con el té, no con el móvil, y por eso no tienen wifi. Ni wifi, ni azúcar. "Los tés bien preparados no necesitan azúcar, por eso aquí no tenemos", añade entre risas Jing Jing. Como anuncian en su página web: "Un té, una experiencia". Al fondo del local, tienen un espacio habilitado para llevar a cabo las ceremonias del té guiadas por Jing Jing, que lleva más de 10 años estudiando esta disciplina. Requisitos: inscripción previa y ser un grupo reducido, 4 o 6 personas, para poder disfrutar de la experiencia al máximo. También hacen ceremonias privadas para empresas. Saragossa, 113


4. SALTERIO 

Países árabes

ferran nadeu

Que no te engañe la música que ponen ni los muebles de segunda mano. Viaja al Medio Oriente con la comida que ofrecen en Salterio y sus tés árabes. En los 90, Alberto Gangemi se dio cuenta de que no encontraba ningún lugar en el que disfrutar de un buen té puro en Barcelona. Por eso, en 1992 decidió abrir un salón de té bajo el nombre El mesón del peregrino. "Mi idea era ofrecer algo que me habría gustado encontrar a mí", explica. En 1998 se cambió el nombre a Salterio, que es un instrumento de cuerda. «Es un homenaje a la música. Siempre hemos tenido música de fondo en el local, queremos crear un ambiente cálido», cuenta.

En Salterio encontrarás tanto tés como comida. Cuentan con una gran variedad de verdes, todos orgánicos, blancos, 'oolongs' y tés aromáticos, todos ecológicos y frescos. Algo único que puedes encontrar aquí es el té árabe. "Lo hacemos muy bien, ya que tenemos a varias personas de Marruecos trabajando en el local desde hace años", asegura Gangemi.

Entre otras bebidas, hay vinos y café turco, hecho al momento y de forma tradicional. Si necesitas llenar el estómago, puedes hacerlo con una de sus especialidades: el sardo, una especie de pizza artesanal con base de pan hecha al momento. "Igual no es la mejor combinación en una tetería, té y comida, pero es una forma de darle a la gente una comida nuestra", aclara.  Acomódate en una de sus sillas, degusta alguno de sus tés mientras observas la exposición permanente de Rosanna Casano que cubre las paredes de piedra del local, escucha la música... y siéntete como en casa. Sant Domenec del Call, 4