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aroma 'vintage'

The Old Kitchen: homenaje a la cocina

Este establecimiento de Gràcia vende muebles de madera antiguos restaurados por sus propietarias

Laia Zieger

The Old Kitchen.

The Old Kitchen. / SÍLVIA CORTADA BALLÚS

Todo es amor en The Old Kitchen. Esta tienda del barrio de Gràcia es la continuación de un sueño hecho realidad hace ocho años en Mercantic (Sant Cugat). El de Manuela, una señora italiana que tras haberse dedicado al cine, decidió dejar de lado este sector para entregarse a la educación de sus hijos. Más organizada, se puso a trabajar en un banco y, para paliar su inquietud creativa, en sus ratos libres recorría mercados de antigüedades y restauraba sus tesoros. Una pasión que culminó en oficio en un momento muy inesperado: al jubilarse. Sus hijos le animaron a montar una tienda en Roma de lo que le hacía feliz. Dicho y hecho.

Y, como el mismo ciclo de la vida, la historia se repitió. Su hija, Cecilia Lanzi, que siguió los pasos de su madre en el séptimo arte y heredó su habilidad y gusto por la restauración, decidió abandonar a su vez las bambalinas para ser madre. Instalada en Barcelona, montó junto a su madre The Old Kitchen en Mercantic  (está en el local número 1) y, hace tres años, su secuela en la calle de la Providència.

Proyecto familiar

"Es un proyecto familiar", explica Cecilia con una sonrisa de oreja a oreja y los ojos brillantes, dejando claro lo que siente por su negocio. "Me he criado en una cocina. Es el corazón del hogar. Hacía los deberes mientras mi abuela cocinaba. En la mesa de la cocina me han dado las mejores y las peores noticias de mi vida, nos peleábamos, nos reíamos, hablábamos.... Y, casualidades de la vida, mi marido es cocinero…".

The Old Kitchen

Calle de la Providència, 16
Horarios: de martes a viernes, de 10.30 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas; sábados, de 10.30 a 14.00 horas.

Por eso, Lanzi ha querido homenajear esta estancia imprescindible de la casa y, por eso, seguramente, ha logrado recrear hasta el mínimo detalle la perfecta y acogedora cocina que nos imaginaríamos, donde casi se puede oler el aroma de una dulce tarta flotando en el aire. Con sus muebles de madera en tonos cálidos y pastel, desgastados, y las vitrinas repletas de vajillas y moldes.

Talleres de restauración

Todo muy cuco, todo con mucho encanto, todo monísimo. La magia opera en The Old Kitchen: cada persona que entra con curiosidad en este establecimiento suelta un "¡qué bonito!". Todos los muebles que vende son antiguos (la mayoría recuperados en Francia, Inglaterra y Holanda) y restaurados por Manuela y Cecilia. En cuanto a los complementos (vajilla, decoración, velas, libros, telas…), son una mezcla de nuevo y viejo.

En la parte trasera hay un patio donde imparten talleres individuales o en grupo de restauración de muebles que cuesta 20 euros la hora. Un rincón que, sin ninguna duda, merece la pena la visita.