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LA MODA DEL TEAM BUILDING

Otra cena de empresa es posible

Di adiós a los garrafones tóxicos y a las congas decadentes con el jefe. Humor amarillo, flashmobs, realidad virtual y otras alternativas sanas a las citas navideñas con mantel

Òscar Broc

Dos jugadores ametrallan monstruos virtuales en Red Helmet.

Dos jugadores ametrallan monstruos virtuales en Red Helmet.

¿La última cena navideña te abocó al consumo de antidepresivos? No eres la única víctima de esta tradición atroz. La cena de empresa, con sus restaurantes cutres, menús recalentados, garrafón tóxico, ‘djs’ improvisados y escenas decadentes está tocando a su fin. La Barcelona ‘millennial’ ahora se pirra por el ‘team building’ (y el hígado de los trabajadores lo agradece). Aquí va una lista con alternativas mucho más sanas, divertidas y enriquecedoras. Risas en lugar de tajas. Trabajo en equipo en lugar de congas. Compañerismo en lugar de aguantarle la cabeza al tipo de contabilidad en la taza del váter.

1. Los cañones de Nakasone

Humor amarillo  (Karting Castellolí / Daema Aventura)

Luchas acolchadas. Igualito que el chino Cudeiro del 'Humor amarillo' de Telecinco. En Karting Castellolí.

Quién le hubiera dicho al chino Cudeiro que se convertiría en el protagonista del 'team building' de moda en el 2018 en España. Las extravagantes pruebas del programa japonés 'Humor amarillo', emitido en los 90 por Telecinco cuando Telecinco molaba, se han trasladado al mundo de la empresa. Cada vez más oficinas se someten a circuitos inspirados en este 'show' antológico. En Karting Castellolí o en Daema Aventura, encontrarás espacios abiertos y habilitados para que puedas sentirte como las cobayas japonesas que se jugaban el físico en el 'Humor Amarillo' original. Circuitos hinchables, trampas, luchas de sumo con trajes de goma… Solo faltan Juanito Calvicie, Paco Peluca y los locutores de Telecinco.


2. Con gafas y a lo loco 

Realidad virtual (Red HelmetCalle de Tarragona, 114)

Si buscas algo original para dejar a tus empleados preguntándose por qué tienen el jefe más guay de la historia, la realidad virtual es tu sobrada definitiva. En Red Helmet, el primer estudio europeo con experiencia de hiperrealidad propia, te equipan con la última tecnología, te calzan una gafas VR y te sueltan en un universo virtual donde competirás con otras escuadras y deberás superar diferentes pruebas. En una de las salas podrás moverte físicamente, con toda libertad, mientras superas escollos; en otra, te enfrentarás en equipo también a diferentes juegos;  en la última, tendrás que colaborar con tus compañeros de trabajo para solucionar un rompecabezas a caballo entre el mundo real y el virtual. ¿Ready Player One? Baaah.


3. Mueve la tibia y el peroné 

'Flashmob' (B-Dance Barcelona - Plaza de la Vila de Madrid, 6)

B-Dance ofrece 'flashmobs' a la medida de cada oficina.

El baile une, pero olvídate de Sergio Dalma y del frote cárnico por balada. Ahora estás en el terreno colaborativo de la colectividad, eres un pieza más en el vasto engranaje de bailoteos, saltos, piruetas, vértebras resquebrajadas y lumbares chirriantes de un 'flashmob'. Entre sus muchas propuestas de 'team building', la empresa B-Dance ofrece esta actividad destinada a reforzar el compañerismo, aniquilando dignidades y sentidos del ridículo. Con la ayuda de un grupo de bailarines y coreógrafos profesionales, los empleados más valientes (o insensatos) ejecutan coreografías delante de sus jefes de departamento y colegas al ritmo de algún 'hit' de moda. Además, B-Dance ofrece la opción de clase previa o vídeo tutorial. Aplícate o parecerás Ortega Cano en 'Mira quién baila' y no habrá piedad en los 'Stories' de tus 'compis'.


4. A troche y ponche 

Punch Room (The Barcelona Edition - Avenida de Francesc Cambó, 14)

El ponche es la respuesta. El veneno de guateques y bailes de fin de curso se ha convertido en ambrosía en las dependencias del hotel The Barcelona Edition. En la primera planta, se esconde Punch Room, una coctelería exquisita e ideal para empresas pequeñas que se ha especializado en el arte del ponche, una bebida colectiva que refuerza las costuras del equipo y crea sinergias. Lo sirven en fuentes para grupos pequeños, a la vieja usanza, y tienen hasta diez modalidades distintas de ponche. El espacio está sembrado de sofás y butacas para grupos reducidos y encima cuenta con una mesa de billar que se revela balsámica cuando el ponche empieza a obrar su embriagante magia. Por cierto, también se puede picar hasta altas hora de la madrugada: platillos, embutidos, quesos y pizzas se encargarán de devolver la compostura a los que han viajado antes de tiempo a Santa Taja.


5. La guerra de los drones 

Indrone Park (Avenida de Pau Casals, 98-100)

Indrone Park: circuito 'indoor' donde pilotar drones en L'Hospitalet.

Lo que el dron ha unido que no lo separe el hombre. Quién nos diría que un bicho volador mecánico se convertiría en el pegamento que mantiene unidos a los miembros del departamento de ventas. Indrone Park es uno de los pocos circuitos 'indoor' para pilotaje de drones que hay en Europa; un espacio perfectamente equipado para que los adictos a estos mamotretos zumbones se explayen y no molesten al resto de la humanidad. Reciben con gusto a grupos de empresa y les proponen juegos de pilotaje de drones en circuitos cerrados,  con la supervisión de profesionales. Quién sabe, con un poco de suerte tu dron traza una elíptica muy arriesgada, le arranca el bisoñé al amargado de tu jefe y os echáis todos unas risas, que buena falta os hace en la oficina.


6. El método Segway 

Yincana a dos ruedas (Sun & Segway - Calle de Nou de la Rambla, 38)

El sedentarismo en tu ámbito laboral es tan grave que tienes que hacer estiramientos delante del microondas para evitar un coágulo en la arteria femoral. Tu empresa pide a gritos aire libre y movimiento a riesgo de ser engullida por una masa informe de chepas y columnas desviadas. Tranquilo, Sun & Segway pone su flota de 'segways' a vuestra disposición. Según las necesidades y características de cada oficina, ellos se encargan de diseñar actividades al aire libre con este carro de la compra futurista como método de transporte. Por supuesto, los circuitos se hacen en las zonas urbanas donde está permitida la circulación de estos aparatejos tan apreciados por la comunidad guiri. Prohibido trucarle el sistema de frenado al tipo de recursos humanos que quiere reunirse contigo desde hace una semana.


7. La batalla de los bastardos 

'Paintballs', láseres, arcos (Play Point / Archery Tag)

Dispara flechas al jefe con Archery Tag.

'Team building' o 'team destroying', todo dependerá de la ferocidad de tus acciones. La idea es tan sencilla como efectiva: te llevas a la oficina a la guerra y dejas que tus empleados exorcicen sus demonios en el campo de batalla. En Play Point puedes introducirte en un combate futurista con metralletas láser y disfraces de Galáctica. Trabajo en equipo, sí, pero sin piedad del adversario. Play Point también dispone de un recinto 'indoor' para jugar al 'paintball' con todas las facilidades y amplitudes para que llenes de 'plomo' a tus compañeros. Si prefieres una herramienta más rústica para neutralizar al director, en Archery Tag te esperan con arcos y flechas (con gomaespuma en la punta, mucha calma) y cinco campos de juego cubiertos y descubiertos, donde se puede competir por equipos a flechazo limpio. Saldrás tan crecido que irás al Registro Civil a cambiar tu nombre por el de Legolas.


8. Cena espectáculo 

Oh Cabaret! (El Mama Cabaret)

Oh Cabaret! Restaurante-'show' en The Barcelona Edition.

Nada como una buena cena-espectáculo para que las tropas se relajen. Es un espacio regido por otras leyes que nada tienen que ver con la cena de empresa tradicional. En la cena-espectáculo los rictus de amargura se vuelven sonrisas y los puñales por la espalda, abrazos. El Mama se ha doctorado en este campo. Tiene una buena cocina de mercado que combina con espectáculos y números musicales: humor, baile, acrobacias y sensualidad son la moneda de cambio cuando hay sarao. Además, la excelente coctelería del local os proporcionará el combustible necesario. Por otra, parte, el hotel The Barcelona Edition esconde en sus catacumbas el fastuoso restaurante-'show' Cabaret. Nivel alto de cocina, refinamiento en los alcoholes (excelente coctelería) y exquisitos números de cabaret en un escenario con una cortina de terciopelo granate que haría hablar al revés a David Lynch.


9. Estamos todos en el mismo barco

Regatas (BCNautic - Rompeolas del Poble Nou. Local 14)

BCNautic mete a toda la oficina en un barco.

Esto va en serio. En BCNautic se han especializado en meter a empresas o grupos numerosos en el agua. Gente que entra sin saber lo que es una Zodiac y sale con la pachorra de Archibaldo Haddock, preparada para ganarle una regata al rey emérito. Después de recibir las instrucciones pertinentes, BCNautic os sube a todos en un barco en el Puerto Olímpico para que trabajéis en equipo de verdad, os coordinéis y culminéis una regata por aguas barcelonesas que volvería loco al capitán Pescanova. Y si no conseguís vuestro objetivo, nadie os tirará por la borda, que esto no es 'Piratas del Caribe'.


10. Siga a ese coche 

Carreras de karts (Different Cars - Placça del Pi, 3. Local 4)

Circuitos de karts de Different Cars.

Hoy serás Fernando Alonso. Hoy te vas con el resto de la oficina a conducir, porque habéis llamado a Different Cars os han organizado una carrera de karts por todo lo alto antes de las fiestas navideñas. Cada prueba tiene un cupo de 13 corredores  y se pueden hacer varias rondas. Different Cars elige los circuitos que mejor se ajustan a las necesidades de la empresa y te proporciona los coches, claro, no vas a correr con el Supermirafiori de tu abuela. Si hay miedo a sacar de la pista al hijo del director y sufrir las represalias de papá, también se puede hacer una ruta de paseo al aire libre con una flota de 'buggies', mucho más relajada y sin puntos del carnet en juego.