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Ruta con cesta

15 puestos de mercado imprescindibles

Te llevamos de compras por los puestos más interesantes de Barcelona

Laia Zieger

Sunta lleva en el mercado de La Concepció desde que se inauguró hace 130 años.

Sunta lleva en el mercado de La Concepció desde que se inauguró hace 130 años. / Danny Caminal

El mercado municipal es casi un lugar de peregrinaje para cada barrio. Un enclave que ha abastecido a generaciones y generaciones de vecinos con materia prima de calidad y proximidad. Aunque, con la globalización de las últimas décadas, las paradas se han visto invadidas por nuevos alimentos de procedencia internacional y productos con enfoque futurista, que seguramente serán un must en la cocina del mañana. Los mercados son el reflejo de la multiculturalidad que caracteriza a Barcelona y, por ende, que repercute en la escena gastronómica local. Ponemos el foco en los 15 puestos imprescindibles que todo gurmet debería tener controlados para llenar el carro.

1. Lo mejor del mar

Sunta (La Concepció, puestos 84-89)

Llevan 130 años –desde la inauguración del mercado de la Concepció– vendiendo el mejor pescado y marisco del país y del mundo en pleno Eixample. Su dueña, Elisenda Goni, quinta generación de la familia al frente del negocio, explica con orgullo que siempre han destacado por su excelente materia prima y por ser pioneros en envasar al vacío y filetear las piezas. Una práctica que en la actualidad han incorporado ya todas las pescaderías de la ciudad.


2. Las mil y unas aceitunas

Olives Torres  (Sant Antoni, puesto 145)

ROC ISERN

Un clásico modernizado. La familia Torres abrió su primer puesto en el mercado del Ninot en 1933, donde vendía olivas y conservas. Luego se mudó al de Santa Caterina y, en los años 50 del siglo pasado, al de Sant Antoni, recién renovadísimo. Ahí sigue, con el mismo negocio, en una tienda bastante grande (diseñada por Marta Alonso) porque debe dar cabida a los más de 50 tipos de aceitunas que vende. Marc Crespo Torres, cuarta generación al frente del negocio, explica que las más vendidas son las clásicas Aragón («negra, pequeña, muy gustosa»), Caspe («muy verde, le ponemos un poco de hinojo») y Loreña («marrón, tierna y madura, la aliñamos con ajo»), y las que preparan ellos: las Antoni, creadas por su abuelo en honor al mercado (gordal, kalamata y alcaparrón) y las Infernum, idea de Marc: «Unas gordal sin hueso y con pimentón de la Vera que pican hasta hacerte sudar tanto que al principio dudábamos de si la gente las compraría». Pues vaya si las compran. Se recomienda tomarlas con cualquiera de los vermuts de pequeños elaboradores que venden allí mismo. Por cierto, han renunciado al plástico y solo usan PLA, material elaborado con productos naturales y compostables.


3. La despensa mundial

Soley (La Boqueria, puestos 508–509)

ALBERT BERTRAN

Un must de la Boqueria. Este puesto es de sobra conocido por los cocineros y ciudadanos internacionales de la ciudad. Cuenta con nada más y nada menos que unas 2.500 referencias de productos procedentes de los cinco continentes para viajar con el paladar en cuestión de minutos. Desde frutas y verduras hasta salsas, bebidas, dulces, condimentos y conservas.


4. Para los #cheeselovers

La Fromagerie (La Concepció, puesto 97)

ÁLVARO MONGE

Tienda muy conocida y frecuentada por la comunidad francesa (sus dueños, Marion y Aymeric, lo son). En esta «cava del queso», como se autodefinen, son especialistas en referencias del otro lado de los Pirineos, aunque también cuentan con productos españoles, suizos e italianos (tienen más de 400 referencias, incluido fromage blanc, un queso fresco cremoso que se usa para mojar o preparar recetas como la tarta de queso) y otros lácteos como mantequillas, leche, nata y productos que maridan con el queso como mermeladas, vinos y tostaditas.


5. El más gurmet

Olis Oliva (Santa Caterina, puestos 153-154-155)

DANNY CAMINAL

Más tienda deli que puesto de mercado, es tan elegante como los productos de sus lineales. El templo de los devotos del aceite de oliva, ya que tienen etiquetas de toda España, tanto delicatessen de pequeños elaboradores como opciones para el consumo cotidiano presentadas en formatos de 25 centilitros a 5 litros. También son especialistas en condimentos.


6. La más longeva

Frutos secos JM (L’Abaceria, puesto 465 en el mercado original)

La venta de frutos secos, semillas y legumbres a granel se ha puesto de moda. Pero este negocio siempre existió en los mercados. A ello se dedica uno de los puestos más antiguos del mercado de l’Abaceria (que se encuentra en plena remodelación). Lo montó Rosario, que se instaló aquí en 1944. De eso hace más de siete décadas y hoy sigue con el negocio su hijo, Miquel. Son famosas sus avellanas tostadas con leña y sus nueces rotas (fueron los primeros en ofrecer este formato en Barcelona).


7.  Legumbres recién cocinadas

Els llegums de Sarrià (Sarrià, puestos 7-8-9)

Garbanzos, lentejas, judías… En este puesto ofrecen todo tipo de legumbres que cocinan in situ y al momento. Más ricas que en conserva y sin tener que dedicarle tiempo a cocerlas.


8. ¡Con un par!

El rovell de l'ou (Sagrada Família,puesto 68)

El rovell de l’ou es un puesto único y exclusivamente dedicado a la venta de huevos frescos procedentes de una granja de Riudoms (Tarragona). Tienen de gallina de las clases 0, 1, 2 y 3, además de huevos de codorniz. Cuando es temporada, también ofrecen los de pato, avestruz y oca. Maria Sancer, que regenta este negocio desde hace cinco años, asegura que cuenta con una clientela muy fiel que acude religiosamente cada semana a buscar este preciado alimento. El mejor día para encontrarse con la tienda a tutiplén es el viernes.


9. La tienda más dulce

Disseny dolç (Sagrada Família, puesto 108)
Este negocio es el sueño de cualquier goloso hecho realidad. Algo así como la casa de Hänsel y Gretel, ya que el puesto es una alineación de tubos y más tubos de dulces y caramelos de todo tipo que dispensan a granel o preparan con motivo de celebraciones.


10. Frutas y verduras cortadas para quien no tiene tiempo

Ridsan (Galvany, puestos 30-31 y 47)

Ridsan, en el precioso mercado de Galvany, es una tienda de lo más práctica porque se adapta a las agendas ajetreadas. Para los más perezosos o, simplemente, para quienes no tienen tiempo para cocinar y, sin embargo, quieren comer sano, este puesto propone todo tipo de frutas y verduras de temporada peladas y cortadas, listas para consumir o preparar. También cuentan con alguna receta a base de ingredientes crudos como macedonias o pinchos de frutas, guacamole, humus, gazpachos, cremas y ensaladas. ¡Ideal para ganar tiempo!


11. Del bosque a la ciudad

Bolets petràs (La Boqueria, puesto 867)

ALBERT BERTRAN

Toda una institución de la ciudad en cuestión de setas. Hace más de 50 años que la familia Petràs regenta esta tienda especializada en cualquier tipo de hongos, salvajes o de cultivo, locales o de procedencia internacional. Los comercializan frescos, congelados o secos. Los grandes cocineros de la ciudad acuden aquí a hacer sus compras. No hay mejor ejemplo que avale su calidad.


12. Un puesto muy 'salao'

Perelló 1898 (El Ninot, puesto 18-19-20)

JORDI COTRINA

Casi no es necesario presentar esta auténtica institución de Barcelona en materia de bacalao. Perelló 1898 es un puesto espectacular ubicado en el mercado del Ninot desde 1898. Son ya cuatro generaciones de la misma familia al frente de este negocio que, tras la reforma arquitectónica del mercado, ha ganado un espacio de degustación gurmet. Allí podrás comprar no solo el mejor bacalao del Atlántico sino también una amplia variedad de pesca salada, conservas y ahumados del mar, además de elaboraciones a base de estos productos. En la barra podrás disfrutar al momento de sus productos cocinados por la chef Guada Reig. ¿Los must que salen de los fogones de la casa? El bacalao con samfaina, el empedrat, el trinxat de la Cerdanya, la sardina ahumada, los guisantes con butifarra y tripa de bacalao, las croquetas…


13.  Mamma mia!

Gourmet Italià (Lesseps)

ALBERT BERTRAN

Solo de pensarlo, se hace la boca agua. Este puesto se dedica a la venta de especialidades gurmet italianas. Tanto es así que parecen haber recopilado lo mejorcito del país de la bota en el mostrador. Hay una amplia variedad de pasta fresca artesanal (raviolis de ceps y butifarra, fontine y trufa, ricota y espinacas…); platos típicos como lasaña, ñoquis y canelones, y pizzas de elaboración casera; productos de importación como quesos, vinos y charcutería; salsas variadas; repostería y, lo más de lo más, postres como tiramisú, panna cotta, babà, panettone… Un puesto de visita obligada para todos los fanáticos de la cocina italiana que quieran sentirse como en casa de la nonna.


14.  Vísceras exquisitas

Menuts Anna (La Guineueta, puestos 39-40)

¿La casquería está en boga? Pues los amantes de este tipo de producto disfrutarán en Menuts Anna, un puesto dedicado a vender piezas como lengua, cabeza, corazón o entrañas de ternera, cabrito y cordero. Echa un vistazo al mostrador y verás.


15. Hierbas que lo curan todo

Manantial de salud (La Mercè, puesto 206)

Podría definirse como la tienda de la salud. Este herbolario abierto en 1923 ofrece una amplísima variedad de plantas medicinales, aromáticas y culinarias, así como especias, tés, productos apícolas, algas, semillas y alimentos dietéticos y de régimen especial (sin gluten, sin azúcar, para veganos...). Todo ello, con asesoramiento personalizado para que tu cuerpo note sus efectos beneficiosos en cada trago o bocado.

Espeluzante pero… ¡muy nutritivo!

Nunca digas nunca jamás. Pocos se imaginaban tener algún día en el plato saltamontes y gusanos y, sin embargo, los insectos son muy nutritivos y de consumo habitual en muchos países del mundo como México, Indonesia, Zambia o Brasil, entre otros. Hace un par de años, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) aseguró que son el alimento del futuro frente al crecimiento demográfico mundial. Pero no es necesario esperar al futuro para consumirlos, ya que nos podemos ir acostumbrando a ellos poco a poco.
Para preparar recetas con hormigas culonas, tarántulas o grillos solo hay que ir a BCN Insects, en el puesto 867 del mercado de la Boqueria. Isaac Petràs, su dueño, anima a apostar por este ingrediente a base de divulgar sus valores energéticos. Treinta gramos de insectos contienen las mismas proteínas que un bistec de 300 gramos. Incluso facilita a sus clientes ideas de recetas de ensaladas, guisos o snacks para disfrutar de estos ingredientes de textura crujiente, que se compran deshidratados en bolsitas de 10 gramos. Eso sí, asegura que algunos son más impresionantes y cuestan más de comer, como los escorpiones, por ejemplo. ¿Quién se anima?