'Tour' de copas

El nuevo triángulo de la fiesta de Barcelona

Entre Paral·lel, Gran Vía y la Rambla hay tanto moderneo que ni gritando 'Jumanji' se evitarían sus marabuntas. Es el último 'hot spot' nocturno: una ruta con tantos bares que tumbaría hasta a Massiel

Noche en Apolo, flamenco ’queer’ en Candy Darling y cócteles en Two Schmucks.

Noche en Apolo, flamenco ’queer’ en Candy Darling y cócteles en Two Schmucks.

Por supuesto, cruzado todo el Raval, la ruta acaba desembocando, sí o sí, a la avenida del Paral·lel. Recién inaugurados (o reinaugurados), el Rouge del Poble Sec (Poeta Cabanyes, 21) que, tras cerrar por la pandemia, reabren con las pilas recargadas, y Lo de Carmen (Paral·lel, 104), bar 'queer', trans, 'drag' y no binario. Ambos perfectos para unas bebidas pre-Apolo (Nou de la Rambla, 113), el clásico del Poble Sec. Y, sobre todo, no te olvides de beber agua, o al día siguiente tendrás más resaca que ni Arrimadas tras la fiesta de la democracia.

Seguramente ya te has topado con ellos. Como si fueran masas de británicos peregrinando a las puertas de Buckingham para dejar ofrendas a Isabel II. Cada noche, decenas de personas desfilan hacia el Raval. Es el 'hot spot' de las procesiones nocturnas, el que se está estableciendo como nuevo triángulo de la fiesta, compuesto por las calles delimitadas entre la avenida del Paral•lel, la Gran Vía y la Rambla. Una ruta con tantos bares por metro cuadrado que tumbaría hasta Massiel. 

La noche empieza en el Candy Darling (Gran Via de les Corts Catalanes, 586). Que no te engañe la entrada al local, tras ese pasillo largo, blanco y vacío digno del Hospital Zendal de Ayuso, se esconde un club ‘queer’, con espectáculos, buenas copas, una música muy curada y unas sillas que en hora punta están más disputadas que una plaza de funcionario. Así que sí, ve pronto, porque los fines de semana se generan unas colas que ni para renovar el pasaporte en pleno agosto.

La ruta continúa a unos pocos minutos, en El Pollo (Tigre, 31), ese bar que, con su barra larga y su estética de antro de barrio de toda la vida, camufla que se trata de uno de los lugares más concurridos de la noche barcelonesa, incluso por el famoseo local. ¿Que no hay sillas libres? Baja hacia otro bar igual de castizo y popular entre la élite cultural de la ciudad: el Bar del Toro (Sant Vicenç, 13). O, plan B, continúa hasta Joaquín Costa, con opciones como el imperdible Two Schmucks (52), coctelería que se coló en la lista de los 50 mejores bares del mundo en 2021, el Carnal (12), el Olímpic (25) o el 33/45 (4), o incluso el Manchester (Valldonzella, 40), bar especializado en música 'indie' británica de los 80 y 90, muy cerca de esa calle.

Caminando hacia el corazón del Raval está la siguiente parada de la noche, 23 Robadors (En Robador, 23), emblemático centro cultural con una gran variedad de géneros musicales en su parrilla de conciertos. Este fin de semana, por ejemplo, cuenta con sesiones de jazz y música latina (viernes) y flamenco (sábado y domingo). Un plan más relajado que hará de parada en boxes para poder continuar con el ‘pub-crawl’ favorito del moderneo barcelonés.

A unos pocos metros se divisa La Rambla del Raval, otra calle repleta de ocio, a lo Joaquín Costa. Custodiando el rollizo Gato de Botero están el Madame Jasmine (22), La Rouge (10), Ambar (Sant Pau, 77) y el Chaka Khan (Hospital, 104), todos ofreciendo diferentes ambientes donde sentarse a continuar la noche a base de tragos. 

Aquí la ruta se bifurca: si los cócteles te tienen dando más tumbos que Juan Carlos I subiendo unas escaleras, puedes optar por ir a sudar el alcohol a base de baile en el Moog (Arc del Teatre, 3), discoteca vecina del Palau Güell especializada en música tecno. Pero si te estás tomando la ruta con una moderación digna de monje budista, todavía hay más noche para ti. 

Próxima parada, Freedonia (Lleialtat, 6), espacio cultural multidisciplinar que tiene tanto planazos de día como de noche, y siempre a precios muy asequibles. Hoy, viernes, de 22 h. a 3 de la mañana, la fiesta de electrónica Onereasontodance. Y sábado, la fiesta SUW, dedicada al 'dark disco', el tecno y la electrónica. Entradas a 6 euros. 

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Por supuesto, cruzado todo el Raval, la ruta acaba desembocando, sí o sí, en la avenida del Paral•lel. Recién inaugurados (o reinaugurados), el Rouge del Poble Sec (Poeta Cabanyes, 21) que, tras cerrar por la pandemia, reabren con las pilas recargadas, y Lo de Carmen (Paral•lel, 104), bar 'queer', trans, 'drag' y no binario. Ambos perfectos para unas bebidas pre-Apolo (Nou de la Rambla, 113), el clásico del Poble Sec. Y, sobre todo, no te olvides de beber agua, o al día siguiente tendrás más resaca que ni Arrimadas tras la fiesta de la democracia.