De copas

La otra Gràcia: nueva ruta de bares por Barcelona

Vives sus plazas, buscas las codiciadas terrazas y frecuentas todos los garitos de moda. Pero nunca habías imaginado una Gràcia más allá del espacio conocido. Descubre el reverso del barrio más popular

En Un lugar bar lo mismo te encuentras un concierto que una tienda alternativa.

En Un lugar bar lo mismo te encuentras un concierto que una tienda alternativa.

Más allá de esa corriente continua de bullicio en las calles, moderneo de pub y olor a calçotada popular con reverberaciones de swing, hay algo más. A la otra orilla de ese río de tráfico ascendente que es Gran de Gràcia existe la posibilidad de otro barrio

De primeras, arrugas la nariz con la idea del cambio de ruta. No lo ves claro. Pero mientras dejas atrás el rumor de los sitios de siempre apretando el paso al ritmo del parpadeo del semáforo, intuyes que esto te va a encantar. De día esta península independiente de la Vila de Gràcia palpita con la actividad de sus tiendas, galerías y talleres. Puedes buscar un menú coreable en el bar de inspiración Beatle Yesterday (Riera de Sant Miquel, 75) o acomodarte en el adusto Bar Roure (Luis Antúnez, 7) mientras los niños se arremolinan en la Placeta de Sant Miquel a media tarde. 

De noche el mundo vira de tono. La radiación de escenas genuinas y bares carismáticos se concentra en solo unos metros. El más asombroso pub de la zona se llama Un lugar bar (Riera de Sant Miquel, 70). Ese primer rasgo de sencillez se corresponde con la naturalidad sonriente del garito, que te acoge con saludos entusiasmados y una voluptuosa decoración. Antes de llegar al taburete divisas un piano, un saxo, el tocadiscos, la diana, o ese ramillete de polaroids que capturan madrugadas. La excursión al lavabo es otro viaje alucinante: viñetas de Joan Cornellà y Mafalda en las puertas, y stickers de iconos pop desbordando de flow el váter. El botellero de madera, propio del mejor Irish Pub, rebosa jarras y tiradores. Facundo y Sabrina abrieron Un lugar bar con la intención de crear un rincón vivo. Vaya si lo lograron. Aquí puedes encontrarte lo mismo un show de magia que un concierto, una degustación de cervezas, o una tienda de ropa alternativa. Su parroquia les corresponde con una fidelidad premium, y agradecen la onda bohemia de este bar-hogar regalándoles muchos de esos gadgets que pueblan el local. Te debates entre la pilsner checa o una ipa de Basqueland. No te puedes despistar: Facu ya te ha puesto un chupito. 

Sesión dj en La Sonora de Gràcia.

/ Instagram

Justo delante podemos seguir la ronda en un clásico imbatible, La Sonora de Gràcia (Riera de Sant Miquel, 59). En torno a la curva de su larga barra sigue latiendo el ambiente de pub de toda la vida. Marta apuesta por el pequeño formato emergente. Ha hecho míticos sus open-mic, los domingos de blue-grass o las noches de monólogos cómicos. Tres pasos más allá, adentrarse en Bella Bestia Afro Music Bar (Riera de Sant Miquel, 55) es como atracar en una isla melodiosa. El dj se afana entre vinilos. Suenan perlas sesenteras de reggae y rocksteady mientras los reflejos de luz estroboscópica alargan sombras y centellean sobre las finas esculturas de cebras. Un hombre corpulento deja caer su cabeza cadenciosamente al ritmo de la música. Xavi sirve con calma su cóctel jamaicano a una divertida chica ucraniana. Las almas se elevan, el mundo pierde importancia y todo flota. Te quedarías a vivir en esta república de la gustera. Pero desciendes calle abajo hasta Bagheera Resto & Bar (Riera de Sant Miquel, 23). Como la pantera de su mural, este bar vive en calma de día, agazapado sobre un árbol para atacar cuando cae el sol. Se puede gozar su acogedor patio interior hasta las diez de la noche. Después, todo es brindar con cócteles como el que da nombre al bar, un ponche brasileño creado por sus dueños franceses, y entregarse a la selva moderna y cosmopolita de su elegante salón.

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Si te dejas llevar por los meandros de la marcha, confluirás en la calle Vic, que también depara aventuras para noctámbulos en sitios como Nightmare (on Vic Street), (Vic, 7), No Sweat Bar (Vic, 19) Monroig, (Vic, 11) o esa vieja gloria triunfante, Bar Bodega Quimet (Vic, 23). La otra Gràcia es un archipiélago vibrante, y sus posibilidades son infinitas.