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CONCIERTO

Sebadoh, clásicos sin discusión

Hablamos con un autoflagelatorio Lou Barlow, líder del grupo indie rock, sobre el nuevo e inspirado disco que presentan en Barcelona

Juan Manuel Freire

Lou Barlow, bob d’Amico y Jason Loewenstein son los componentes del grupo indie rock Sebadoh.

Lou Barlow, bob d’Amico y Jason Loewenstein son los componentes del grupo indie rock Sebadoh.

Sebadoh se quieren menos de lo que los quiere mucha gente. Poco después de iniciarse nuestra conversación, su cantante, guitarrista y compositor principal, Lou Barlow, afirma: "No somos Pavement, no somos Superchunk… En comparación con otros grupos en nuestra onda [el indie rock estadounidense de los 90], no tenemos un gran éxito; no hay una gran demanda de Sebadoh".

Sebadoh

Razzmatazz 2
Jueves, 10 de octubre, 21.30 h. 
Precio: 23 y 28 €

Un rato después, llega a afirmar que es incapaz de detectar la influencia de su banda en jóvenes proyectos actuales. "Sebadoh no tenemos un sonido y, por tanto, nadie nos imita. ¡Es así! Realmente fuimos muy erráticos a nivel de estilo durante los noventa, algo que, en realidad, me gustaba. Mis discos favoritos de cualquier grupo son los recopilatorios. No hay nada peor para mí que esos álbumes en los que todo suena igual".

Tanta autoflagelación me resulta intrigante. Probad a decir en alto el nombre 'Sebadoh' cerca de cualquiera que creciera escuchando rock 'underground' en los 90 y pronto verán cómo algunos ojos se empiezan a humedecer. Sobre su falta de influencia, tampoco puedo estar menos de acuerdo: la combinación de melodías pop intimistas y guitarras de ruido crujiente en la que se especializó Sebadoh está hoy por todas partes. ¿Waxahatchee? ¿Soccer Mommy? ¿Snail Mail? Muy Sebadoh.

La sorpresa más grata

Lou Barlow parece menos orgulloso de la era clásica de Sebadoh, de discos tan memorables como 'Sebadoh III' (1991), 'Bakesale' (1994) y 'Harmacy' (1996), que del reciente 'Act surprised', que presentan el jueves, día 10, en Razzmatazz 2. Quizá porque este último disco salió mejor de lo que él esperaba. O, simplemente, porque salió. Después de la salida de 'Defend yourself' (2013), estuvieron a punto de tirar la toalla.

"Digamos que la respuesta no fue exactamente extática, lo que puede hundirte cuando llevas catorce años sin lanzar un disco. Y tampoco vino a vernos mucha gente a los conciertos. Después, poco a poco, empecé a recuperar la fe. Primero tocando en solitario, en sitios pequeños. La acogida era buena. Al mismo tiempo, cada vez que hablaba con Jason y Bob, insistían con el tema de grabar otro disco. Pero les puse muchas condiciones, demasiadas; tantas que desistieron. Al final las aceptaron todas y nos pusimos con ello".

Fue fácil componer los temas porque Lou y Jason, que comparten tareas compositivas, estaban en un momento vital similar: felizmente vueltos a casar tras asimilar duros divorcios. Bueno, a Jason le faltaba componer cierta canción para terminar de cerrar su anterior relación, la cruda 'fool', "la que más se parece a las antiguas de Sebadoh", según nos cuenta. Verso central: "No seré un idiota a tus ojos".

Pero, en general, se nota que los dos compositores pasan por épocas más felices de sus vidas. O mejor, el trío al completo, entregado a un verdadero despliegue de energía: "Para mí es un disco intenso, radiante y, de verdad, uno de los más redondos que hemos hecho, si no el más redondo. En los últimos años nos hemos compenetrado realmente como banda. Te lo digo porque somos un grupo de historia bastante torturada. No pasó nada terrible mientras hacíamos este disco". 

Buscar la estabilidad

En 'Act surprised', el grupo parece lidiar líricamente con una clase de energía negativa que no procede de amores torcidos o choques con tu compañero de grupo: es el mundo, sin más. La estupenda 'medicate' habla sobre medicación y meditación, dos formas de enfrentarse al nerviosismo que ha instalado en nuestros cuerpos un mundo caótico. "Yo prefiero la meditación", afirma Barlow. "La medicación no funciona: es difícil dar con alguna que no tenga efectos secundarios. Creo que, al final, la respuesta está dentro de cada uno; en hacerse preguntas y hablar con uno mismo, o algo superior. La fe tiene muchas formas".  

Algunos de nosotros tenemos fe en que Barlow recupere, algún día, 'The folk implosion', proyecto más orientado a la electrónica y el groove con el que grabó varios discos maravillosos, el mejor de todos 'One part lullaby', especie de clásico semisecreto de 1999. "Y tan secreto. Las reseñas fueron muy tibias y ni mi mujer actual, una vieja amiga, sabía que era mío", dice Barlow, de nuevo en modo autoflagelatorio. "Pero no, no, a mí también me encanta. El problema es que ahora no podría hacer algo así. Ese disco resultó de la combinación de un ataque de creatividad y de una inyección de medios; se invirtió mucho dinero en esa grabación, dinero que nadie me daría ahora". Quién fuera billonario.

Otros supervivientes del indie rock de los 90

Dinosaur Jr. El grupo que Lou Barlow dejó para dedicarse de lleno a Sebadoh. (Bueno, según parece, J. Mascis le echó). Pero en el 2005 se reunieron y en el 2007 lanzaron su primer disco como trío desde 1998, Beyond, al que siguieron otros tres.

Pixies. Hace tiempo que no entregan un disco a la altura de 'Surfer rosa' (1988) o 'Dolittle' (1989), y sin la bajista Kim Deal, quizá nunca lo hagan. Pero ellos siguen ahí.

Yo La Tengo. Raro caso de grupo incapaz de disco malo, o de llevarse mal, o de no sonreír, aunque sea un poco, en casi cada foto. Es fácil adorarles, en suma; algo que hacen varias generaciones de fans de la música alternativa.

Temas: Conciertos