ÓPERA

Rigoletto, "maltratador" y vengativo

El barítono Carlos Álvarez desgrana los secretos del emblemático y controvertido personaje de la ópera de Verdi, que protagoniza en el Liceu

César López Rosell

La tronante pero cálida voz de Carlos Álvarez resuena en el camerino del Liceu donde a partir del martes, 21, protagonizará 'Rigoletto'. El barítono español más internacional cumple 28 años de su debut como profesional, pero su actitud frente a los retos que se le presentan no ha cambiado.

Disciplinado, perfeccionista y con la misma ilusión del primer día prepara su rol en la célebre ópera de Verdi. El minimalista montaje de Monique Wagemakers, con dirección musical de Riccardo Frizza, cuenta con un reparto de lujo en el que destaca el debut como Duque de Mantúa del aclamado tenor lírico ligero Javier Camarena.

PERSONAJE CONTROVERTIDO

Álvarez vive, a los 51 años, la plenitud de una madurez exigible para recrear las múltiples caras de este controvertido personaje. "Rigoletto marca un antes y un después en la carrera de un barítono, ya que el intérprete está obligado a expresar con el canto y la teatralidad el drama que encierra la ópera".

La trama narra la historia del bufón del Duque de Mantúa que tiene una hija secreta. Esta será seducida por el noble y los cortesanos la raptan creyendo que es la amante del protagonista de la obra, quien tras las consecuencias de lo ocurrido planeará su venganza.

"Este rol representa el momento de la transición del 'bel canto' al verismo y te obliga a trabajar con una expansión que no tenías antes", explica el cantante que ha recreado al personaje una decena de veces aunque aquí no lo veremos luciendo la habitual joroba.

ADICCIÓN SEXUAL

El artista desgrana su visión del amoral servidor que alaba la adicción sexual de su protector amo, se burla de los nobles y las damas pero ofrece una cara amorosa como padre de Gilda (Désirée Rancatore): "Es un tipo capaz de sentir la ira más desatada y el amor más sublime, que es el que tenía por su mujer y no por su hija. La vida junto a su esposa le convirtió en persona rescatándole de ser, por su deformidad, un excluido de la sociedad". Gilda  es el resultado de esa relación. "Por eso, de manera egoísta, la mantiene oculta en un intento de conservarla como el objeto precioso con el que rememora su feliz pasado", dice.

Álvarez estima que la ópera inspirada en 'El rey se divierte', de Victor Hugo, tiene una lectura muy actual: "En una de las escenas del final de segundo acto, Rigoletto responsabiliza a su hija de su propio  secuestro y de la violación que sufrió por parte del duque. Detrás de esta actitud hay la de un maltratador que bordea, además, el amor incestuoso. El machismo de la obra pone el tema en primer plano en estos días de lucha de la mujer por sus derechos".

UNA VOZ FLEXIBLE

El cantante tuvo la oportunidad de debutar con este emblemático papel en La Scala en 1993 y la rechazó. La petición le llegó de manos del todopoderoso Riccardo Muti, pero consideró más honesto no embarcarse en un proyecto para el que no se sentía aún preparado. La negativa de entonces no afectó a sus relaciones posteriores con el maestro y tras el estreno de 'Don Giovanni' en el teatro milanés (obra con la que volverá al Liceu en junio) y otras producciones han mantenido una gran complicidad.

'Rigoletto'

Gran Teatre del Liceu
Del 21 de marzo al 6 de abril
Director musical Riccardo Frizza
Directora de escena Monique Wagemakers
Intérpretes Carlos Álvarez, Javier Camarena, Désirée Rancatore
De 15 a 300 euros

Una buena organización de su agenda le permite dar los saltos de repertorio sin problemas para su flexible voz. El primer trimestre del año lo ha dedicado a Verdi, con un exitoso  debut en 'Falstaaff', además de 'Otello' y ahora 'Rigoletto'.

El segundo será para Mozart, con 'Las bodas de Fígaro' en Viena y el citado 'Don Giovanni' en el Gran Teatre, antes de interpretar 'Madama Butterfly' en Peralada. Nadie hubiera dicho que llegaría hasta aquí cuando en el 2008 le diagnosticaron una displasia en una cuerda vocal que obligó a someterle a tres intervenciones. Le advirtieron que podría tener que dejar el canto, pero desde que volvió en el 2011 su carrera recuperó la anterior línea ascendente.

"Le vi las orejas al lobo -señala-, pero la experiencia vivida me sirvió para evolucionar y cambiar como artista y como persona". En este periodo no se le pasó por la cabeza recuperar su carrera de Medicina. Quería seguir ligado a este arte como fuera. Por suerte lo disfrutaremos estos días en uno de sus roles más emblemáticos.