Tragos ‘healthy’

Los nuevos refrescos de Barcelona: de kombuchas a sodas 2.0

¿Necesitas un chute instantáneo de frío? Hay vida más allá de las latas industriales. Aquí tienes 10 bebidas alternativas más saludables

Splash: así llaman en Nomad a su ‘cold brew’. Café infusionado en formato refresco.

Splash: así llaman en Nomad a su ‘cold brew’. Café infusionado en formato refresco. / Instagram

Cuando los pies te humean como una olla de callos y el pescuezo te arde cual supernova, nada te apetece más que beberte un refresco. La canícula y la sed son malas consejeras, te nublan el pensamiento y te olvidas de que esa botellita de cola lleva varias excavadoras de azúcar. Leer los ingredientes no es una opción: demasiadas letras extrañas, demasiadas cosas de las que preocuparse cuando lo que realmente importa es ese chute instantáneo de frío y azúcar… ¡Basta! Es duro, pero se puede salir de los refrescos industriales. De hecho, hay opciones infinitamente más saludables y divertidas. Con estos 10 refrescos alternativos dejarás atrás tu adicción y descubrirás que otro verano es posible. ¡Salud!  

1. Cold brew 

Cafeína enlatada

Deja esa bebida de cola en la nevera, acompáñame una noche más y verás qué increíbles sorpresas te llevarás. Si lo que necesitas es cafeína, energía y sabores potentes con matices, pásate al cold brew. En Nomad han visto clarísimo el 'boom' de este café infusionado para combatir el calor y han decidido equipararlo a un refresco, dándole salida en formato lata. Se llama Splash, la variedad del grano es Red Bourbon y el resultado es un «refresco de especialidad» con notas afrutadas, florales y dulces: panela, mermelada de naranja y flores blancas. Puedes encontrarlo en la tienda online de Nomad y en las cafeterías que la marca tiene en Barcelona (pasaje de Sert, 12 y Pujades, 95).  


2. Kombucha 

Latas vivas

Kombucha en lata de Lov Ferments. 

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Aunque para algunos todavía sigan siendo una moda, los fermentados son una realidad en imparable expansión. La kombucha es la punta de lanza de esta revolución. Esta bebida con burbujas surge de la fermentación de té azucarado y ya ha dejado de ser una excentricidad; ahora la bebe hasta la reina Letizia y te la encuentras en Starbucks. Por tanto, en pleno furor kombuchero lo mejor es acudir a las fuentes más fiables. Y en este campo el obrador urbano, laboratorio y escuela de fermentación Lov Ferments es el referente. Sus kombuchas en lata son el sustituto perfecto de los refrescos industriales. Son bajas en azúcar, están vivas, su producción es ética, son probióticas y están realmente buenas. Mi favorita, la de de rooibos, mango y pétalos de rosa. Puedes adquirirlas en su tienda online. 

Por otra parte, en la tienda de fermentados Ferment 9 trabajan codo con codo con La Valiente para dar vida a una kombucha artesanal sin pasteurizar, hecha con métodos tradicionales e ingredientes eco de proximidad. En el restaurante Fat Barbies, se fabrican ellos mismos la kombucha e incluso la utilizan como maridaje en su nuevo menú degustación.  


3. Bissap 

Viaje a Senegal

 Bissap de Mescladís del Pou:  infusión de flores de hibisco.

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Basta ya de tanta tontería, hoy voy a ir al grano: te prohíbo beber esos zumos industriales con un 10% de fruta y un 90% de veneno. ¿Por qué no dar un giro radical y probar nuevas sensaciones? Si no has probado el bissap, y te dejas caer por el Born, entra en Mescladís del Pou (Carders, 35), aposéntate en su maravillosa terraza reciclada y déjate llevar por este refresco africano, la bebida oficial de Senegal dicen, una delicia desconocida que surge de la infusión de flores de hibisco, una planta con incontables propiedades medicinales. En formato refresco es imbatible, es dulce, pero tiene un punto irresistible de acidez, y no le falta exotismo. El color morado, además, le confiere mucha personalidad.   


4. Limonada casera 

Funky acid

Limonada casera de rosa de Funky Bakers Eatery.

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La limonada ha vuelto. La limonada hecha con limones, de forma tradicional, sin injerencias industriales, refrescante, ácida, con su punto de azúcar, veraniega a rabiar. No hay brunchería o restaurante 'healthy' que no incluya limonadas de la casa en su carta. Y en algunos sitios se lo toman muy en serio. Mis favoritas se preparan en Funky Bakers Eatery (Diputació, 347), un joven espacio con una carta de desayunos y comidas muy interesante (y los mejores babkas del Eixample). En su carta de bebidas hay tres opciones de limonada casera: con menta, lavanda o rosas. Y no se quedan ahí, también hay kombucha, batidos e incluso té granizado.


5. Cacao 

Pulpa salvaje

‘Cold brew’ de cacao y de café de Lot Roasters.  

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El cacao como refresco. Todo es posible en Lot Roasters (Bailén, 43), la casa del grano, el santuario de la filosofía 'bean to bar'. Necesitaríamos varios días para explicar lo que hacen en Lot con el cacao. Basta decir que fabrican el chocolate desde la misma base y que son capaces de jugar con el cacao para conseguir bebidas tan increíbles como el zumo de pulpa de cacao o el 'cold brew' de cacao. El primero es una bebida suave y delicada que extraen de la pulpa que hay adherida a la semilla. El segundo es una infusión en frío de cacao que te entumece la lengua de placer. Imposible dejarte indiferente.    


6. Chicha morada 

Los chicos del maíz

Chicha morada de Yakumanka.

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Ponle chicha a la vida. Esta bebida ancestral y ritualística concentra en cada sorbo la historia de Perú, su país de origen. El ingrediente principal es un maíz morado, de ahí el color del líquido, una poción que, de un tiempo a esta parte, ha dado el salto al otro lado del charco. Ahora, es relativamente fácil encontrar chicha morada de calidad en Barcelona: restaurantes peruanos como Leche de Tigre (Martínez de la Rosa, 10), Yakumanka (València, 207) o Ceviche 103 (Londres, 103) la tienen siempre en carta para que puedas acompañar sus ceviches con dicho néctar. Por cierto, si no te basta con bebértela, en Selvática (Martínez de la Rosa, 65) tienen un magnífico helado de chicha morada que engullirás a lengüetazos.     


7. Sodas 2.0 

Refresco ‘healthy’

Una de las sodas artesanales en lata de Caravelle.

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Las sodas del futuro seguramente se parecerán mucho a lo que hacen en Caravelle (Pintor Fortuny, 31), uno de los primeros restaurantes que trajeron el brunch a Barcelona. Con el tiempo, Caravelle ha crecido. Ahora también produce cerveza artesana de mucha calidad y las mejores sodas saludables que hay en el mercado. Lleva mucho tiempo experimentando con el formato en su restaurante y ahora saca sus ideas a la calle, en lata, como un refresco cualquiera. Son sodas artesanales, llevan fruta de verdad, se edulcoran con azúcar de caña y están infusionadas con especias aromáticas. Puedes encontrar de cerveza de jengibre, limonada rosa ¡e incluso una de cola!    


8. Michelada 

Sabor a México

Michelada de Costa Pacífico.

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Los límites entre refresco y la bebida alcohólica se difuminan en el mundo michelada. Esta bebedizo mexicano lleva cerveza, ¿pero qué te impide echarle una sin alcohol? Además, lo importante de la michelada no es la cerveza, sino ese caldo maravilloso, ácido, picante y rebosante de umami que lleva zumo de tomate, lima, salsas varias y especias. Una michelada potente, con una buena cerveza negra Modelo, puede ser una droga demasiado adictiva, así que ve con cuidado cuando vayas a Costa Pacífico (Sant Agustí Vell, 13), un restaurante mexicano marinero que te la pone espesa, picante, cargadita y vigorizante. Tampoco se quedan atrás las micheladas titánicas de El Pachuco (Sant Pau, 110) o Tlaxcal (Comerç, 27), santuarios mexicanos que preparan sin miedo una de las mejores bebidas creadas por la mano del hombre.   


9. Zumos & smoothies 

Un zumo clásico de Trópico: con naranja y acerola, una fruta tropical con aún más vitamina C.   

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Viaje con nosotros. Si abres un local de brunch o un restaurante 'healthy' y no cuentas en tu carta con un buen surtido de zumos y 'smoothies', tienes los días contados. Barcelona es ciudad de zumos y es complicado elegir entre tanta oferta frutal. De todos modos, si me tuviera que quedar con un espacio, este sería Trópico (Marquès de Barberà, 24), un islote de exotismo en el Raval con un brunch inspirado en la gastronomía de los trópicos y una espléndida colección de zumos de frutas exóticas. Pero es en el apartado de smoothies donde me pongo tontorrón, especialmente cuando veo que llega a la mesa el Avocado Brazilian Style, con aguacate, lima y leche: podría beberme dos petroleros llenos hasta arriba de esto.  


10. Mocktails 

Adiós, resaca

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En Collage hacen ‘mocktails’ personalizados.

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Hace años que nos dicen que sustituirán a los cócteles, pero no lo han conseguido ni lo conseguirán. No obstante, los mocktails han ganado cada vez más adeptos. Los cócteles sin alcohol son más saludables que los refrescos industriales y son especiales, pues están sometidos a la creatividad de los bartenders. La coctelería Collage (Consellers, 4), una trinchera colorista, con aromas caribeños y diez años ya de servicio ininterrumpido en el Born, sería una de mis opciones favoritas. No encontrarás mocktails en la carta, te los hacen personalizados. Acudes al bartender, le cuentas lo que te apetece, tus sabores favoritos, le explicas tu vida si es preciso, y de la barra saldrá un mocktail único e inimitable adaptado a tus caprichos. Porque tú lo vales.