PARÉNTESIS URBANOS

Descubre oasis donde comer bien en Barcelona

En las terrazas de estos restaurantes se paran más relojes que en el Triángulo de las Bermudas. Trincheras de paz para un verano que promete guerra

En Barraca se come con brisa marina y vistas a la Barceloneta.

En Barraca se come con brisa marina y vistas a la Barceloneta.

Oasis. Remansos de paz en un entorno infernal. Paréntesis urbanos en los que podrás comer al aire libre sin ocupar aceras más concurridas que El Corte Inglés ni sufrir el ensordecedor griterío de esta Barcelona enloquecida. Vamos a cuidar el estómago, pero también el espíritu. Vamos a buscar trincheras de paz para un verano que promete guerra. En estos restaurantes encontrarás el oasis soñado, terrazas sanadoras que son burbujas de felicidad. Patios soleados, salas refrigeradas por la brisa marina, jardines en Pedralbes… Comer, beber, respirar y no tragarte el humo de una motocicleta trucada no tiene precio.  

1.Eau de salitre 

Arroces en calma

¿Es posible encontrar un oasis en la Barceloneta en el que no se coma guiri? En Barraca tienen una fórmula infalible a dos saltos de la arena: una carta con tapas marineras, marisco y arroces de calidad, y una maravillosa sala en la planta superior, resguardada de la sala principal, abocada al exterior gracias a unos ventanales abiertos que dejan pasar la brisa marina. La atmósfera es relajadísima, impropia del barullo turístico que impera a escasos metros. Incluso hay un par de nidos de madera para pájaros errantes. Y entre las ráfagas de salitre, salen unos excelentes calamares a la andaluza con salsa tártara, unas magníficas croquetas de calamar en su tinta y, mi debilidad, el arroz de pulpo de la casa. Trae el bañador, porsiaca. Passeig Marítim de la Barceloneta, 1. Instagram: @barracabarcelona


2.Diagonal en verde 

Salud y sensibilidad

El nuevo y ajardinado Greenspot Diagonal.

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Recién estrenado este año, Greenspot Diagonal recoge lo mejor de su hermano mayor (Reina Cristina, 12) y amplía el foco sin perder nitidez healthy. Si el primer restaurante era un vegetariano que seducía a omnívoros, el nuevo espacio ubicado detrás del Hilton Diagonal es un omnívoro (moderado) que seducirá a veggies. En su carta hay proteína animal, vive Dios, pero de proximidad, rastreable y cuidadosamente seleccionada para que entre con la alegría del verdor. Greeenspot Diagonal cuenta, además, con una exquisita terraza ajardinada que es un auténtico salvavidas en una zona comercial poblada y a veces frenética; la trinchera perfecta para engullir con gafas de sol sus croquetas verdes con mayonesa de wasabi, sus tagliolini al limón con stracciatella, su dim sum de verduras, su pollo eco o su tiradito de corvina. Diagonal, 593. www.encompaniadelobos.com


3.Pasaje a La India 

Noche de paz

Chandigarh Café ocupa una casa de los años 50 con jardín entre encinas, magnolios y plataneros.

/ Instagram

Un sueño de sitio. Cuesta llegar hasta las alturas de Pedralbes, pero el esfuerzo se ve ampliamente recompensado. Porque Chandigarh Café ocupa una preciosa casa con jardín de los años 50, y su estética se inspira en la ciudad india de Chandigarh, diseñada por Le Corbusier. El jardín-terraza quita el hipo: encinas, magnolios y plataneros envuelven al comensal y se ajustan a la placentera vibración que desprende el luminoso local. La cocina, por supuesto, también está orientada a la paz espiritual (y estomacal). Cocina mediterránea con un toque de distinción y algún guiño francés, producto honesto y mucho plato disfrutón. Berenjena a la brasa con yogur, tortiglione con ragú de butifarra, pescados cocinados al punto perfecto, pizzetas de calidad y postres atómicos: el eton mess con fresas dispara cejas y crea adictos. Avenida de Esplugues, 105. www.chandigarh.cafe


4.Solomillo ante el peligro 

Hora del recreo

La terraza Patio del hotel Alexandra: insecticida contra el estrés.

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Imagina que puedes disfrutar de las carnes del restaurante Solomillo en un patio de manzana calmoso, verde, silencioso, casi secreto. Un patio interior presidido por una relajante piscinita, una discreta barra, y un despliegue de vegetación y madera nada despreciable, cortesía de Borrell Jover Arquitectura. No imagines más. Sencillamente pruébalo. La terraza Patio del hotel Alexandra es insecticida contra el estrés y te permite una mayor relajación de movimientos que las dependencias del restaurante, en la planta baja del hotel. Patio funciona, es un oasis urbano para disfrutar de una fórmula que ya es un clásico de BCN: ellos te ponen los solomillos, tú eliges la raza, el peso, el punto, la guarnición, y la pared en la que colgarás la foto de tu dietista para jugar luego a los dardos. Hotel Alexandra. Mallorca, 251. www.restaurantesolomillo.com


5.Minerva secreta 

Healthy, eco y verde

Les Filles: un remanso escondido en la calle Minerva. 

/ Alex Froloff

Idílico. Celestial. Cuqui. Los adjetivos caen en barrena cuando toca describir la terraza-jardín de Les Filles, un remanso de tranquilidad que juega con la baza insuperable de un espacio al aire libre que practica la fotosíntesis emocional: las plantas capturan tus problemas y expulsan felicidad. En este jardín escondido en la calle Minerva, el desfile de cocina reconfortante, placentera y con coartada healthy no tiene fin: steak tartar eco, trucha del Pirineo, coliflor asada, ensaladas, tostada de aguacate, burgers, curris… Y los fines de semana, no dejes que se te peguen las sábanas al culo: su brunch es uno de los más codiciados de la zona. Minerva, 2. www.lesfillesbarcelona.com


6. Raval feérico 

Oasis perfecto

Un clásico en los ránkings de oasis: el bar de La Central.

/ Instagram

No esperes alta cocina, hablamos de platos, platillos y tapas casuales con guiños healthy cuya única ambición es acompañar el chute de belleza que supone acceder a su patio con jardín, o mejor dicho, a su jardín con patio. En las mismas entrañas del Raval, el bar de la librería La Central aprovecha un espacio histórico en los jardines de la Casa de la Misericordia, un bellísimo y frondoso bosque totalmente impermeable al barullo del barrio. Tiene un delicioso sándwich de kimchi con queso y otro de roast beef nada despreciable. La berenjena con salsa tahini está muy rica. La costilla de ternera cumple con creces. Y no faltan los vinos naturales, el néctar que da sentido a este oasis en mayúsculas, el más bonito de Ciutat Vella. No es un bar, es un sueño. Elisabets, 6. barcentral.bar


7.País de las Maravillas 

Eixample secreto

Alice Garden: territorio salvaje en un patio de manzana del Eixample.

/ Instagram

Un oasis verde totalmente a descubrir. Territorio salvaje. Un parque lleno de vida en un patio de manzana típico del Eixample, escondido al fondo del local. Árboles y plantas protegen del sol las incontables mesas y sillas que hay sembradas por toda la terraza. Aquí se paran más relojes que en el Triángulo de las Bermudas. Y en la carta de Alice Garden hay de todo y para todos los públicos: brunch clásico, pastelería americana, ensaladas variadas, tapas de aquí y de allí, hamburguesas y tablas de embutidos o quesos. No le cuentes a nadie que existe este sitio, haz el favor. Pau Claris, 90. Instagram: @alicesecret_garden_


8.Jardín de mercado 

Tapas con clorofila

Jardín interior en el mercado de Santa Caterina.

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El nuevo Cuines de Santa Caterina, conducido ahora por Grupo Tragaluz, te recibe como si estuvieras en un invernadero. Ventanales gigantescos vomitan luz y más luz sobre las mesas de madera. El despliegue abrumador de vegetación (real y artificial) es un acierto. Básicamente se han montado un jardín interior en el mismo mercado de Santa Caterina, y se está más a gusto que un arbusto. El producto está a la altura del entorno y la carta es un desfile de tapas y cocina de mercado que busca la complicidad, nunca la complicación. Para compartir todo. Extraordinarias bravas y croquetas de pollo, buen pulpo a la brasa y tremendamente disfrutable ese arroz de montaña. Para llevarse a la familia de excursión. Mercado de Santa Caterina. Avda. de Francesc Cambó, 16. grupotragaluz.com


9.Estilo italiano 

Jarra y pedal

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Eroica Caffè tiene un patio silencioso, mágico y libre de humos.  

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Punto de encuentro de amantes del ciclismo, Eroica Caffè es con diferencia uno de los lugares con más encanto de Barcelona. Son italianos y llevan los pedales en la sangre -atención a las bicicletas y maillots que cuelgan del techo-. Ofrecen café de especialidad y una cocina italiana honesta, sin complicaciones. Y, oh, tienen uno de los oasis más maravillosos del barrio, un patio interior silencioso, mágico y libre de humos, pues por muy al aire libre que esté no se puede fumar. Y les amo por eso. Por cierto, en Eroica el brunch también tiene acento italiano: sus huevos con porchetta son celestiales. Consell de Cent, 350. eroica.cc