'TOUR' MIXTO

Los mejores bikinis de Barcelona

Necesitarás apuntarte al gimnasio después de leer este artículo. Empieza la 'operación bikini', pero de bikinis gurmet. El sándwich más versátil se deconstruye en formato 'delicatessen'

En Auto Rosellón hay piezas generosas con pan de payés y riadas de queso. 

En Auto Rosellón hay piezas generosas con pan de payés y riadas de queso.  / JUAN GONZÁLEZ DEL CERRO

Ya conocemos la historia. En Madrid se llama mixto, pero en Barcelona, bikini porque la popular sala de baile lo popularizó a mediados del siglo XX. Este bocadillo se ha convertido en uno de los bichos más versátiles de la comida rápida popular barcelonesa: la ecuación de pan tostado, jamón y queso fundido (algunos le añaden mantequilla) lo convierte en desayuno y merienda, como el Cola Cao. Es el bocadillo transversal por excelencia; gusta a yayos y reguetoneros. Y en Barcelona hay lugares que lo convierten en pornografía para todos los públicos. Lectura con babero, altamente recomendada.  

Taller de bikinis 

Bocados de felicidad

Pocos lugares de Barcelona cuidan tanto sus bikinis. En Auto Rosellón (Rosselló, 182) los preparan con ciencia y a conciencia. Emplean ingredientes de primera división y te emborrachan con unas piezas generosas -si hay poca hambre, comen dos- que entran por los ojos: el pan de payés de Cloudstreet Bakery está bien planchado, tiene el grosor perfecto y apenas puede contener las riadas de queso que envuelven el embutido. El de la casa, con finas lonchas de jamón York, queso y un pellizco de cebolla caramelizada, es un croché de sabor y textura. Tienen uno trufado con ibérico y mozarella, y, si eres de paladar intrépido, el de sobrasada con dátiles te visitará en sueños.


Olimpo bikinero 

Grita libertad

La Bikineria: creaciones de autor en un minúsculo espacio del mercado del Ninot. 

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Joan Gurguí ha conseguido inyectarle al bikini un chute de creatividad. Las piezas de autor de La Bikineria, un minúsculo espacio del mercado del Ninot, están entre las más retadoras de Barcelona, son ejercicios acrobáticos de técnica, selección de producto e imaginación (pan de molde 'tramezzino' para cada pieza.) Gurguí cuenta con bikinis de pollo a l’ast o de 'porchetta' con queso italiano trufado y no se olvida de los clásicos, siempre con productazo al canto. Y también ofrece un bikini efímero de temporada que cambia cada cierto tiempo y en el que se suelta la melena (ahora tiene uno de cordero a baja temperatura que promete). Ha tenido tanto éxito que incluso vende sus bikinis con firma en labikineria.es: tú pones la plancha y Joan, todo lo demás.


Cecina Turner 

Amor de madre

Bikini de Casa Madre: con cecina, un poquito de miel y vistas a la Sagrada Família.

/ ÁLEX FROLOFF

Mucha juventud en la cocina y mucho respeto por el producto. En el nuevo Casa Madre (Avenida de Gaudí, 11), con increíbles vistas a la Sagrada Família, se come muy bien. Confieso que podría vivir una larga temporada en su arroz del señorito con carabinero o en el interior de sus croquetas de pollo. Pues bien, entre su colección de tapas y platillos se esconde uno de los mejores bikinis de la ciudad. Es una creación seductora y delicada, con pan de molde fino, crujiente, ligero. En sus entrañas está la fiesta: una sublime combinación de cecina, crema de queso brie y un poquito de miel con sorpresa… Si escuchas aullidos en la mesa de al lado, es que se están comiendo uno.


Literatos al sol 

Raval planchado

El Bar de la Central elabora este con un punto de mostaza de Dijon que le da un ‘french touch’.

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Si eres vegetariano, el bar de la librería La Central del Raval (Elisabets, 6) tiene la medicina que buscas: un bikini con queso y falsa sobrasada (salsa de tomate y frutos secos como sustituto) que cruza el gaznate con suma majestuosidad. Si el cuerpo pide porno duro, obligatorio acostarse con su bikini clásico, con pan de Baluard planchadito y crujiente, sábanas de jamón muy ligeras, una buena cantidad de queso fundido y un punto de mostaza de Dijon a la antigua que le da un 'french touch' irresistible. Si se puede, mejor zampárselo en la terraza ajardinada del local (de las más bonitas de BCN) y con la magnífica ensaladilla rusa como ayuda extra. Una petición: ¿cuándo volverá el bikini de 'kimchi'?

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Bikinis de especialidad 

Cafeína y plancha

Si quieres dejar de beber el amoniaco que en muchos bares llaman café, la cura se llama Hidden Café (Costança, esquina Déu i Mata, y Banys Vells, 10): sus espectaculares cafés de especialidad enviarían a la uci a Juan Valdés. No necesitarás ni un microgramo de azúcar para disfrutar de su 'flat white' y podrás acompañar la Fiesta de la Cafeína con unos bikinis en pan de mollete que salen de la plancha con una comitiva de ángeles con trompetas. El de ibérico está muy rico, pero mi favorito, y el que recomiendo a los enemigos del cerdo, es el de pavo, con un edredón de queso fundido que se escapa por los lados, una capa jugosa de ave, orégano espolvoreado y un pan fino y crujiente como rúbrica. No falla.


Triángulo de amor trufado 

El bikini de Abellan

Icono de Carles Abellan: bikini trufado con ibérico.

/ XAVIER GONZÁLEZ

En unos años venderán bikinis trufados con ibérico en las gasolineras, de acuerdo, pero cuando Carles Abellan se lo sacó de la chistera, aquello fue como ver por primera vez a David Bowie. Jamón ibérico, mozarella, pan de molde muy fino y cortado en triángulos y la inestimable aportación de la trufa. Es un bikini goloso, diseñado para gustar, no llenar. Una fórmula que en Tapas 24 (Diputació, 269, y Diagonal, 520) siguen bordando como el primer día. Imprescindible completar el podio con la croqueta de pollo rustido y la rusa…, y comentarle a tu entrenador personal que necesitarás un par de sesiones más esta semana. Por cierto, también lo tienen en el Bar Alegria


Desayuno campeón 

Para mayores de 18

El de La Esquina lleva años siendo uno de los bikinis de referencia de BCN.

/ Andrea Rejes

Lleva ya unos cuantos años siendo uno de los bikinis referenciales de BCN. La Esquina (Bergara, 2) fue uno de los primeros locales en subir las apuestas y presentar el bikini en un formato de calidad que vino para quedarse. Pan de payés de masa madre y larga fermentación. Hogazas rotundas. Tostado homogéneo. Lonchas de jamón jugosas, sensuales. Manto de gruyer untuoso, bien fundido y con mucha presencia. A veces, llega con un tomate asado como acompañamiento, por si te sobreviene el sentimiento de culpa 'healthy'.


'Kimchi' entre panes 

Bienvenidos a Corea

Este es el ‘bikimchi’ de Last Monkey: con ‘kimchi’ tradicional coreano y cheddar.

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¿Un bikini en un restaurante de tapas asiáticas liderado por un italiano? Pues sí, qué pasa. Si algo ha demostrado Stefano Mazza en Last Monkey (Comte Borrell, 70) es que en su cocina no hay restricciones y que las fronteras pueden diluirse como azucarillos en una tormenta si las cosas se hacen bien. Mi consejo, si vas a este restaurante, la asignatura obligatoria es el 'bikimchi', un bocadillo demencial con pan de brioche tostado, 'kimchi' tradicional coreano fabricado por Stefano y queso cheddar. Si ya no sientes nada al hacerlo con el bikini clásico, aquí tienes el 'affaire' que buscabas.


Bikinis de alta cocina 

El club del gourmet

La joya de alta cocina de Mont Bar: pan de camarones con relleno de pies de cerdo. 

/ Danny Caminal

Tres bikinis que salen de tres cocinas 'top', tres bikinis para paladares regios, poca broma con ellos. En Mont Bar (Diputació, 220) han convertido su pequeño bikini en una joya de alta cocina: lleva pan de camarones y relleno de pies de cerdo, cosa fina.

El bikini de lomo ibérico con queso comté de Gresca.

/ FERRAN NADEU

Si tienes la fortuna de ir al Gresca (Provença, 230), conocerás su bikini de setas o su bikini de lomo ibérico con queso comté.

La Tartareria ofrece este con ‘tartar’ de ternera eco, queso comté curado, ‘foie’ y almendras.

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En La Tartareria (Muntaner, 26) llevan el bocadillo a su terreno y lo rellenan con 'tartar' de ternera 'eco', queso comté curado, foie y almendras. Lamer el plato se convertirá en una obligación. 

En las brasas de Sants Es Crema (Comtes de Bell-Lloc, 118) se trajinan los rellenos de unos bocadillos estratosféricos con pan y producto NBA. Sus bikinis siempre van más allá, los cambian regularmente y sus combinaciones de ingredientes son fantasía de la buena. El último que han anunciado, sin ir más lejos, es un bikini vegetariano con pan de vino y pasas, calabaza, mozarella de búfala, espárragos a la brasa y pipas de calabaza. Hasta los carnívoros babean.   


Bikinis de clase alta 

En las alturas

En territorio 'posh' se alza Bykyny (Mandri, 24), un pequeño restaurante que cuida lo detalles. Utiliza pan de molde o de coca de calidad, ligero, crujiente, y se lanza al vacío con más de una docena de variedades.

No te dejes engañar por su aspecto de restaurante japonés, aquí solo facturan bikinis tan redondos y sabrosos como el Mallorca, con pan de coca, sobrasada picante, espinacas y queso, o el Show, con pecorino trufado y lomo ibérico.

Noticias relacionadas

Y no se olvidan de los 'veggies', a los que también alimentan con variedades sin carne cono el Green, con aguacate, espinacas, tomate seco, nueces y brie. Ñam al cuadrado.