Menú visionario

La cena del año 2054

El restaurante Leka ofrece cada mes en Fab City Hub un menú elaborado con técnicas novedosas hoy en día que serán habituales en el futuro

Ferran Imedio

’Sumono’ (ensalada) de algas con gelatina de tomates del menú del 2054.

’Sumono’ (ensalada) de algas con gelatina de tomates del menú del 2054.

Falta mucho para el 2054. Pero se puede coger un atajo gastronómico el martes, 4 de febrero, en Fab City Hub (Pujades, 127), que pertenece a la red de talleres de fabricación e innovación a pequeña escala Fab Lab Barcelona y promueve proyectos sobre alimentación y autosuficiencia. Allí montan cenas mensuales que te sitúan en los usos y costumbres (y productos) de ese futuro.

¿Cómo será ese 2054? «No muy catastrófico, pero con cambios», avanza Iván Enríquez, dueño del restaurante Leka y 'alma mater' de la iniciativa. «Se recuperarán técnicas perdidas con la industrialización. Para la cena, el chef Mario Pérez fermenta arroz durante dos o tres días para convertirlo en 'koji' y luego, con otro proceso que dura medio año, en un 'miso' que usamos para un caldo con garbanzos y setas lactofermentadas, y para macerar solomillo de jabalí».

Lechugas 'acuapónicas'

También, según él, en el 2054 habrá nuevas técnicas de cultivo. Las lechugas 'acuapónicas' de Green in blue, cuyas raíces sumergidas en el agua de una pecera se alimentan de los excrementos de los peces, se servirán en la cena con grillos salteados al pimentón picante. Y también se podrá probar algún vegetal (coles, fresones, apio, hierbas aromáticas...) de la empresa Next food, que se puede cultivar en casa con leds y un espray con vapor lleno de nutrientes. Next food también está en Fab City Hub, como Leka, que allí hace jabones exfoliantes con el aceite y el café usados en el restaurante y transforma las sobras de sus clientes en pienso para animales.

También forman parte de Fab City Hub Winemakers Lab, que imparte un curso de vinificación combinando el conocimiento antiguo con tecnologías digitales, y que pondrá la bebida en las cenas que se celebrarán a partir de marzo, y ROMI-Robotic for Microfarms, cuyos robots monitorizan el estado de los huertos: plagas, temperatura del suelo, nutrientes... Y aunque el futuro estará en la mesa, esto va del aquí y el ahora porque, con estas cenas, Enríquez quiere «concienciar sobre lo que comemos»