TOMA PAN Y MOJA

Que vuelva 'Esta cocina es un infierno'

Era un cóctel Molotov que mezclaba 'Masterchef', 'Trainspotting' y 'Hotel glam'

Òscar Broc

Sergi Arola observa a Bárbara Rey cocinando en ’Esta cocina es un infierno’.

Sergi Arola observa a Bárbara Rey cocinando en ’Esta cocina es un infierno’. / TELECINCO

Masterchef’ nos hace creer que Los Chunguitos cocinan mejor que René Redzepi y aplaudimos con los pies. En Netflix hay más concursos de cocina que fachalecos en una convención de Vox. Estamos en la edad de oro de la gastronomía televisada, dicen, pero ninguna productora ha sido capaz de alcanzar las cotas de genialidad del legendario ‘Esta cocina es un infierno’.

Estrenado en Telecinco en el 2006, este formato pionero entró en nuestros salones como un guitarrazo de Iron Maiden en un sepelio. Dos equipos de famosos con perfiles psicológicos inestables convivían en una mansión, aprendían a cocinar y competían para preparar la mejor cena en la gala semanal. La secuencia inicial de ‘Salvar al soldado Ryan’ parece una sesión de reiki al lado de aquel cóctel Molotov que mezclaba ‘Masterchef’, ‘Trainspotting’, ‘Holocausto caníbal ‘y ‘Hotel glam’.

El escuadrón de concursantes, una oda al transtorno

Leticia Sabater, Ernesto Neyra, Bienvenida Pérez, Pino d’Angiò… El escuadrón de concursantes era una oda al trastorno, pero lo mejor fueron los machetazos que se dieron Bárbara Rey y Sergi Arola. El chef catalán, con la psique hecha añicos como DiCaprio en ‘Shutter island’, y la otrora vedete, con sobredosis de ego y paranoia, empujaron el ‘show’ hacia un abismo de delirio e histeria que todavía hoy, al rememorarlo, me produce escalofríos.

¿Cómo es posible que nadie haya visto el potencial de recuperar este formato punk? En casa ya estamos hartos del tufo familiar de ‘Masterchef’, de tanto respeto reverencial por la gastronomía. ¡Queremos un guitarrazo heavy que lo arrase todo! Por eso, ahora más que nunca, necesitamos la vuelta de ‘Esta cocina es un infierno’: Maestro Joao, el pequeño Nicolás, Rosa Díez, Felisuco y Pocholo ya esperan con el delantal puesto.