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SABORES A MANO

5 bocadillos para chuparse los dedos

Hincamos el diente a cinco de los mejores bocatas de la ciudad

Laura Conde

Cubanito, de Café San Telmo.

Cubanito, de Café San Telmo.

El bocadillo, el manjar más humilde, sufrido y polivante del planeta. A nosotros nos gustan mucho estos cinco, que probamos para celebrar el reciente Día Mundial del Sándwich (fue el 3 de noviembre). Nos ha salvado de tantos apuros que lo mínimo es que la humanidad le agradeza los servicios prestados con algún tipo de homenaje. El nuestro es hincándole el diente a estos cinco..

1. Cubanito (Café San Telmo)

Rosbif, mortadela, pepinillo, cebolla confitada, queso, salsa HP, pan inglés, un toque de mostaza, todo a la plancha… y ya tenemos el Cubanito. Este bocado es un homenaje al clásico bocata que inventaron en su día los emigrados cubanos a Miami, que allá por los años 90 fue habitual en las cartas de muchos bares de la zona alta. En Café San Telmo han reinventado ligeramente la receta original para rendir homenaje a aquella vieja cocina barcelonesa cuyo olor a naftalina tan bien funciona en esta época de fervor 'vintage'. El bocata va a pedir a gritos que lo acompañemos, claro, con un mojito, y la buena noticia es que estamos en el lugar ideal para hacerlo. ¡Asuuuúcar!
Buenos Aires, 60. 
gruposantelmo.com/restaurants/san-telmo


2. De Jabugo (Mas Food Lovers)

Bocadillo de jabugo, de Más Food Lovers. 

La gente de Mas Gourmets ha elaborado una nueva carta de sándwiches con cinco incorporaciones para celebrar el Día Mundial del Sándwich. Pese a que en ella encontramos desde el Nueva York (pastrami con mostaza antigua, pepinillo y lechuga) al Oslo (salmón noruego con queso brie) o el Mallorca (sobrasada ibérica, miel de flores y queso havarti), la joya de la corona es este Jabugo con paletilla ibérica, queso Arzúa-Ulloa y paté de trufa. Una combinación ganadora, pues, que bien merece una visita a esta cadena de charcuterías fundada en 1945.
Diagonal, 557 (L’Illa Diagonal)
masfoodlovers.com


3. Fidel (Bar Fidel)

Fidel, de Bar Fidel. 

Antes de las bocadillerías de diseño y la eclosión de los ingredientes de ultramar ya existía Fidel, ese paraíso del bocata de batalla que alimenta día tras día a ravaleros de toda índole. Los bocatas de Fidel están buenísimos, y nada tienen que ver con esos lomo-con-queso de cartón piedra que tanto gustaban a Louis van Gaal pese a que el establecimiento, felizmente alejado del moderneo imperante, pueda llamar a engaño. El Fidel, con pollo desmigado, jamón ahumado y cheddar, perfectamente planchadito, es gloria bendita.
Ferlandina, 24.
facebook.com/barfidel 


4. The Burger (Bar Torpedo)

The Burger, de Bar Torpedo. / ferran nadeu

La bocadillería del año ha sido, sin duda, este establecimiento trendy a rabiar cuya batuta está en manos de Rafa Peña, quien ya dejó pasmado al personal cuando decidió meter un bikini en la carta de un restaurante tan sofisticado como Gresca Bar. Aquel bikini de lomo ibérico y queso comté dejaba claro que un simple sándwich elaborado con buenos ingredientes podía ser una obra maestra, y Bar Torpedo lo corrobora con creces. Aquí encontramos desde un sándwich de ensaladilla rusa hasta uno de cangrejo, sin olvidar el de albóndigas. Pero sin duda brilla con luz propia esta The Burger que nos sirven con pan de brioche del Forn Sant Josep, quesos gouda y cheddar, pepinillo, cebolla, mayonesa y kétchup casero. Para relamerse los dedos durante semanas.
Aribau, 143
instagram.com/bartorpedo


5. Bologna La Grassa (Santo Porcello)

Bologna La Grassa, de Santo Porcello. 

Los responsables de esta pintoresca bocadillería italiana son Nicoletta Acerbi y Toni Pol, artífices del restaurante Due Spaghi, que está justo al lado. Uno de sus bocatas estrella es el que debe su nombre, Bologna La Grassa, a esta ciudad italiana de la que se dice que es grassa (gorda), porque se come muy bien; dotta (docta), por sus universidades, y rossa (roja), por su tradición izquierdista. Como este, todos los bocatas de Santo Porcello esconden historias italianas, país del que proceden los ingredientes que dan forma a una original carta de panini con opciones para todos los gustos. En este Bologna La Grassa, la mortadela de Bolonia se acompaña de scamorza ahumado y un suave pesto de pistacho. El pan, que ha pasado duros castings, se lo debemos a Yellow Bakery.
Sepúlveda, 151
facebook.com/bodegasantoporcello

Temas: Restaurantes