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para chuparse los dedos

10 restaurantes donde te armarán el taco

Seleccionamos 10 taquerías donde comerás -y soltarás- tacos de placer. ¡Viva México, cabrones!

Ferran Imedio

Brindis en Pikio Taco, pequeño local en la frontera del Eixample y Gràcia.

Brindis en Pikio Taco, pequeño local en la frontera del Eixample y Gràcia. / GERARD FRANQUESA

Los barceloneses quieren que les armen un buen taco. Se nota porque la oferta de taquerías es cada vez más extensa, llenas de gente soltando tacos del estilo "¡jod**, host**, qué bueno!". Sasha Bar No hay mañana, Street tacos y La güerita son los últimos en llegar (en septiembre, en julio y marzo, respectivamente), Taco alto ha abierto este año su cuarto local en la ciudad y La fábrica del taco, el segundo. El año pasado se instalaron Canta y no llores, y la tercera La taquería. Pero hay más. Si quieres chuparte los dedos, ándale y lee esto. güey. ¡Viva México y vivan los tacos, cabrones! 

1. Pikio taco

Còrsega, 376

A lo mejor te pasas de largo. Pero es que esta taquería con un rollo muy urbano es así de pequeña. Una ventanita a pie de calle para pedirlos y llevártelos, y la puerta de acceso a una sala en la que apenas caben ¿10 personas? Qué más da, mientras haya sitio para los tacos, ya es suficiente. Y lo hay. Porque ves cómo los preparan ante tus ojos, ¡y con tortillas artesanales!: los hacen de cerdo, de ternera, de pollo, de pescado, y encima hay sitio para los nachos y cuatro salsas caseras. Y, como corresponde a toda taquería con marcha -y esta la tiene-, con cerveza, tequila y mezcal.

Así que otra vez fíjate mejor y no te pases de largo o te perderás los tacos vegetarianos y veganos de la semana. En su lista de más vendidos mandan el Aguascalientes (carnitas de cerdo con salsa de aguacate, cortezas de cerdo y pico de gallo) y el Yucatán (cochinita pibil con crema de frijoles y cebolla roja en escabeche). También está el Guadalajara, cuya ternera marinada con salsa de chiles secos solo es apta para los amantes del picante. ¡Pero esto es México, güey, y aquí hemos venido a disfrutar como cabr**es! 


En Sasha Bar No hay mañana hacen tacos creativos / ALEX FROLOFF

2. Sasha Bar No hay mañana

Margarit, 18

Este establecimiento del Poble Sec es nuevo-nuevo. Y curioso-curioso. Porque no me dirás tú que no resulta raruno (pero muy guay) una carta en la que, además de tacos, haya hasta cinco tipos de nachos. Lo que fue el exitoso Sasha Bar 1968, que servía cócteles 'top' acompañados de elaboraciones crudas, encurtidas o marinadas se ha transformado en Babula Bar 1937, en pleno Eixample. Y el local inicial se ha transformado en una taquería que no quiere ser una taquería. Porque pese a servir hasta 11 tacos, hay hasta 5 nachos (todos ellos con salsa trufada). 

En No hay mañana intentan ser creativos, de modo que el taco de arrachera lleva carne de vacío y 'foie' casero, hay uno 'japonés' (el de 'steak tartar' de lomo bajo con marinado asiático, mayonesa de 'wasabi' y alga 'nori') y otro llamado Machote ibérico, con rabo de ternera al vino tinto. Con las bebidas también se quieren diferenciar: la receta de la michelada es secreta y tiene más de 20 ingredientes y hay 11 cócteles a base de tequila y mezcal.
 


Street tacos tiene una terraza con vistas a la playa / NOEMÍ DE LA PEÑA

3. Street tacos

Pepe rubianes, 37

El nombre no engaña porque, ciertamente, es muy callejero: este local frente a la playa de la Barceloneta, en la calle de Pepe Rubianes, el tipo que soltaba más tacos por minuto, es tan mini que no tiene mesas dentro y si te quieres sentar tendrás que hacerlo en la barra frente a la cocina o en las tres mesas de la terraza, con vistas al paseo marítimo y al mar. En la carta hay ocho tacos, nachos y tres postres ('punk cakes', los llaman). Para beber, limonada casera, michelada, cerveza y una Frozen margarita.

Los tacos cuestan entre 2,80 (el vegetariano) y 3,80 euros (el Tokyo, con atún marinado con guacamole y jalapeños), y por 10,90 ofrecen tres a elegir más una bebida (una caña o una limonada). Pero que sean baratos no significa que no sean de calidad, renuncien a los productos de proximidad ni busquen la originalidad. Sirvan como ejemplo el sorprendente Taco y Olé, con calamarcitos a la andaluza con pico de gallo y crema agria, y el trabajado taco al pastor, cuyas virutas de carne de cerdo adobadas han sido cocidas a baja temperatura antes de unirse a la piña y el cilantro.


El 'trompo' de La güerita asa la carne con la que rellenan los tacos al pastor / ÁLVARO MONGE

4. La güerita

Manso, 53

La palabra taquicardia debería provenir de los tacos. O al menos, de los que sirven en este pequeño establecimiento de Sant Antoni. Desde el primero al último son para quitarse el sombrero mexicano (¡ojo!, es un decir, así que ni se te ocurra tocar los que cuelgan a modo de lámparas sobre la barra). Hay cuatro en la carta: pastor, moreno de pastor porque lleva frijoles, vegetariano y de pollo al pibil, pero si pides que improvisen alguno son capaces de todo y más). Como tienen un 'trompo' (barra giratoria similar a la del 'shawarma' donde asan carne y piña) hacen unos tacos al pastor que pararían el pulso incluso al más acelerado. 

El resto de elaboraciones, sean quesadillas, tortas, guarniciones e incluso horchata de coco, también son caseras. Y los miércoles preparan un mole poblano que sigue una receta ancestral de la familia de la propietaria, Almudena Olvera, con el que arman un taco con pollo que merece un brindis, sí, pero con el mezcal que les hacen unos amigos mexicanos de manera artesanal.


En La fábrica del taco, el taco del día se vende a un euro y los que aparecen en la carta, a 2,50 / ferran imEdio

5. La fábrica del taco

Calàbria, 39, y Sardenya, 88

Si los tacos son tan populares es, entre otras cosas, porque son baratos. Pero ¿qué pasa si solo cuestan un euro? Pues que lo petan aún más. Eso sucede en La fábrica del taco, cuyo taco del día cuesta un pavo y tiene un éxito que solo podría medirse en cantidades industriales. Un taco, un euro; aquí casi son sinónimos. Así que si gritas "¡euros, euros!" como cuando Latre imitaba a Núñez , no te extrañe que te respondan "¡tacostacos!". Tras un año abierto entre la estación del Nord y el parque de la Ciutadella, ha inaugurado una nueva 'planta de producción' en Sant Antoni. También pequeñita y animada. Los tacos de la carta (2,50 euros) pueden ir rellenos de adobada, ternera, carnitas, campechana, pollo y setas.


La lima no falta en La antigua de México para aliñar sus tacos, cuya tortilla elaboran 'in situ' / JORDI COTRINA

6. La antigua de México

Torrijos, 50

Entras en La antigua de México y dudas. No sabes si llevarte una salsa, unos nopalitos, una botella de Jarritos o un 'clamato', o pedir un taco de cochinita pibil. El dilema se resuelve comprando una salsa, una botella de Jarritos y un 'clamato' mientras te preparan el taco que acabas de pedir. Porque este local de Gràcia tiene doble personalidad: es taquería y colmado de productos mexicanos. O triple, ya que elaboran cada día tortillas de maíz de las variedades blanca y azul, y de sabores, como achiote, cilantro, mole, remolacha con 'kale' y chile guajillo. Tan ricas, tan artesanales, tan libres de aditivos artificiales, colorantes y conservantes que incluso las sirven a varios restaurantes de toda España.

Pero tú has venido aquí a por unos tacos, y tacos hay. Pero solo dos, el vegetariano y el del día, que puede ser de carnitas (carne confitada de cerdo con naranja), de cochinita pibil, de mole poblano, de pastor (cerdo asado a fuego lento), 'suadero' (ternera al vino blanco con especias)... El guiso del relleno va cambiando. Casi mejor que te lo lleves porque solo hay dos barras minúsculas, para apenas dos personas.

Por cierto, Jarritos es una marca de refrescos gaseosos de sabores de frutas como la guayaba y el tamarindo, y el 'clamato', un jugo de tomate especiado que se usa en cócteles y micheladas.
 


Neones y máscaras y figuritas de luchadores mexicanos animan la sala de Canta y no llores / FERRAN IMEDIO

7. Canta y no llores

Princesa, 53

Esta colorista taquería en el corazón del Born no hace concesiones al paladar barcelonés, así que te tocará cantar y llorar, pero de alegría y emoción, porque aquí hay ambientazo y tacos ricos. Pero cantarás la versión de la casa: "Canta y no llores, que taqueando se alegran los corazoneeees". Y con suerte verás como las máscaras y las figuritas de luchadores mexicanos que adornan el local te hacen los coros.

Y mientras suena la música, puedes calentar la garganta cantando o bebiendo cervezas mexicanas como Corona, Modelo y Pacífico, y nacionales como Malquerida -aunque sepa latinoamericana-, y margaritas de varios sabores. Y zampando un taco tras otro: de cochinita pibil (presa de cerdo ibérico en achiote guisada durante tres horas), pastor (carne de cerdo, achiote y chiles), alambre (carne de pollo o ternera, con pimento rojo y verde y cebolla), el del jefe (gambas revueltas con frijoles, queso y nata al chipotle)... Y como presumen de ser 100% auténticos, preparan 'costras' (chicharrones de queso rellenos de carne y envueltos en una tortilla).


En los cuatro locales de Taco alto elaboran los tacos con productos de cercanía / laura guerrero

8. Taco alto

Portal nou, 62, Rambla del raval, 2, Ronda de la Universitat, 12, y paseo de Joan de Borbó, 42

Habrá quien recuerde a Antonio Luna defendiendo su restaurante en el 'Joc de cartes' (TV-3) que iba sobre 'fast food' de autor. Ganó. Desde entonces, no ha parado de triunfar con Taco alto. El primer local estaba -y está- en el Born. Luego abrió otro en el Raval, y otro más en la ronda de la Universitat (enorme, con unas gradas espectaculares justo a la entrada), y acaba de inaugurar el cuarto, en la Barceloneta.

Este mexicano que podría vivir sin beber agua pero que se moriría si le dejas sin su ración de tacos no sabe explicar el secreto de su éxito. Solo te contará que sigue al dedillo las recetas originales (vale, de acuerdo, a veces rebajan un poco el picante), que quiere "barullo" en sus locales y que trabaja con productos de proximidad.

Ofrece hasta 12 variedades, a precios entre 1,95 y 2,95 euros. El best-seller es El pirata (ternera a la plancha, queso fundido y aguacate), y entre los más logrados están el pastor (cerdo adobado a la plancha y aderezado con cebolla, cilantro y piña), el Tulum (con calamarcito frito con guacamole, cilantro y dos tipos de mayonesa), el Baja California (de pescado blanco rebozado en harina de maíz, col lombarda y mayonesa de chipotle) y el Vegano (pimiento, nopal, champiñones, aguacate y jalapeño). Con ellos es fácil triunfar por todo lo taco, perdón, por todo lo alto.


Tamarindo ofrece una quincena de tacos / elisenda pons

9. Tamarindo

Aragó, 236

La inscripción de la entrada recuerda un dicho mexicano a propósito de este platillo: "Taco que no cierra no es taco". De acuerdo. Pero quizás deberían añadir el plural a la frase porque en este local del Eixample preparan ni más ni menos que una quincena de variedades, algunas con nombres tan originales como Trompo (con lomo de cerdo de dos colores adobado en salsa pastor, cebolla, cilantro y piña), Llanero solitario (con tiras de lechuga, pico de gallo, lomo de bacalao con aderezo de chipotle y salsa de tamarindo), Emperador (camarón rojo, cebolla, pimiento verde y queso) y Choriqueso (en este caso, la tortilla es de harina y dentro lleva queso fundido con chorizo).

Y cuando llega el fin de semana, sigue la fiesta con algún que otro taco especial. Si quieres ir a tiro fijo, tienen un menú diario por 10,25 euros que incluye un entrante, un segundo (pueden ser tres tacos o un plato especial del día), bebida y café o postre.

Conclusión: creemos que es más que probable que los cocineros se vuelvan locos tratando de memorizar tantas recetas (también sirven tres ensaladas y siete entrantes), pero a nosotros los comensales sí que nos enloquece tanta diversidad. ¡Lujazo!


La taquería es la más veterana de la ciudad y elabora tacos 100% mexicanos, como estos al pastor / elisenda pons

10. La taquería

Pasaje de Font, 5, Sardenya, 304 y Pujades, 172

La experiencia es un taco. Se nota en este negocio, la primera taquería auténtica de Barcelona, que abrió hace nueve años. Marc Serracanta y los mexicanos Héctor Tlaseca y Rodrigo Omaña dieron alegría a un pasaje hasta entonces aburridote como el de Font, junto a la Sagrada Família, y la liaron. Tenían colas de más de una hora, así que abrieron otro a pocos metros, y hace unos meses se metieron en el Poblenou.

"Antes, la gente pedía burrito y Coronita, y ahora, cosas que antes desconocía por completo, como un taco de lengua y una Negra Modelo", recuerda Tlaseca. O 'hits' como el taco pirata (arrachera -ternera marinada-, con queso fundido, crema, aguacate, jalapeños, cebolla y cilantro) y los alambres (rellenas la tortilla con la carne a la plancha que sirven con cebolla, pimiento rojo y verde y beicon). Con razón la carta casi no ha cambiado desde entonces, cuando decidieron ser fieles al modelo de genuina taquería mexicana: no hay vino, ron ni ginebra, y sí hay cervezas, tequilas y mezcales y cócteles con ambos destilados.

Tres curiosidades de la casa que debes tener en cuenta. Una es el menú de mediodía laborable, que por 11,50 euros te ofrece media ración de un entrante de la carta, cuatro tacos o cuatro quesadillas, postre y bebida. La segunda, las 'jam session': dejas que te sirvan lo que deciden ellos. Y la tercera llega los fines de semana, cuando preparan platos más elaborados, como aguachiles, barbacoa (viene a ser como un cordero a la brasa), carnitas... ¡Qué bien juegan al 'tiqui taca' en este templo del taco!


Así se come un taco ¡jo**r!

Cuando fue camarero en Tlaxcal (Comerç, 27), el ilustrador y muralista mexicano Gabo Estrada (@gabodraws en Instagram) se desesperaba al ver que algunos clientes se hacían un taco con los tacos. Para facilitarles la vida, creó este divertido mural. Se lo han plagiado infinitas veces -eso está muy mal- pero hay consuelo: su viralización ha sido útlil para el resto de la humanidad, que ya sabe cómo hincarles el diente -y eso está muy bien-.
 

Temas: Restaurantes