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AHORRO SABROSO

3 restaurantes baratos para subir la cuesta de febrero

Si pagaste regalos navideños de última hora y rebajas con tarjeta, podrás consolarte del palo que le han dado a tu cuenta bancaria en estos 3 locales

Ferran Imedio

Uno de los bikinis gurmet de La Piña Bar.

Uno de los bikinis gurmet de La Piña Bar.

¿Te duele la cartera con la pasta que te has gastado estas semanas, entre los regalos navideños de última hora y las rebajas de enero? Si te has pasado con la tarjeta de crédito y acabas de ver el cargo que te ha llegado a la cuenta bancaria, no te apures: todavía puedes seguir saliendo a comer por ahí a precios más que asequibles en estos tres locales que te proponemos. Puede que incluso te sobre con 10 euros.

1. La Piña Bar

¿A quién no le gustan los bikinis? A casi nadie. Yeso se puede comprobar en el bar-restaurante que regentan los ingleses Jamie Garrett y Selina Heathcote en la calle del Roser, 3, junto a El Molino. Legiones de fans de este bocata acuden a su pequeño local para probar sus variadas creaciones: cinco bikinis fijos y uno que varía cada mes muy ricos y muy grandes, hechos con panes artesanos de masa madre ecológica de la panadería Yellow Bakery. Pongamos tres ejemplos: uno más bien clásico como la Reina (llamado así por la corona de queso cheddar que luce por fuera), hecho con jamón, queso de tetilla gallega y cheddar; otro más creativo como el Sofía (queso de cabra, espinacas, pesto y tomates secos), y un tercero más especial porque es vegano (berenjena ahumada, tomate seco, perejil, cebollino, mostaza, salsa Perrins y pan untado con aceite de oliva). Los miércoles, una cerveza y un bikini te saldrán por 6 euros. Para beber, birras artesanas, vinos de DO catalanas, muchos de ellos naturales, y cafés de especialidad. Ojo, que entre semana solo abre por las tardes (los findes puedes ir a partir del mediodía).


Cono de patatas fritas, con pimientos del Padrón y dos salsas. / FERRAN IMEDIO

2. Las Fritas

Patatas fritas... ese vicio. Pues para los viciosos, un templo de dimensiones reducidas, pero templo al fin y al cabo: Las Fritas (Argenteria, 70). Aquí se le da la vuelta al concepto guarnición, un papel que siempre ha recaído sobre el tubérculo, y pasa a ser el protagonista de los conos que llevan como acompañamiento en forma de toppings pimientos del Padrón, butifarra artesana de Calaf, quesos, huevos camperos, chile con carne ternera de Girona dry aged… Las salsas son caseras y hay tapas como boquerones, gildas y croquetas para completar el picoteo. Puedes comer las patatas fritas sentado en su local del Born o llevártelas contigo de paseo. 


Interior de la cafetería Black Remedy / KARINA GONZÁLEZ

3. Black Remedy

Este rincón junto a la plaza de Sant Jaume (Ciutat, 5) es ideal para quienes están a la última en tendencias foodie: desde specialty coffees hasta zumos cold pressed, pasando por platos healthies y postres como carrot cakes. Cafetería moderna donde las haya, de aires industriales y divertidos, luminosa y amplia, sirve platos elaborados con productos de proveedores locales, ahúman las carnes allí mismo, elaboran salsas y postres, y muelen su propio café, que compran en Brasil. Puedes ir a desayunar, comer una ensalada, probar paninis con embutidos italianos y bocadillos de tamaño XXL... 

Temas: Restaurantes