GURMETIZADOS

La astronauta Ruscalleda

La cocinera del Sant Pau pone en órbita el cuarto menú temático: el Universo

Pau Arenós

Plato llamado El Planeta Azul (langostino y pulpa de limón).

Plato llamado El Planeta Azul (langostino y pulpa de limón).

Hace un año y medio, Carme Ruscalleda tomó una decisión contundente que ha entusiasmado a los comensales y ha hecho rabiar a los habituales linchadores, que no se acercan al Sant Pau -ni a tantos otros sitios- pero sentencian.

Ha convertido los menús degustación en temáticos, obligándose a pensar de qué manera se relacionan los platos. De la individualidad, del uno-a-uno, al conjunto.

Los tres primeros han sido la Paleta de Colores, las Músicas Bailables y los Estilos Pictóricos: del último he colgado en el museo de mi memoria pequeñas obras maestras como las dedicadas a Frida Kahlo (bogavante y mole verde) y a Andy Warhol (lubina y chutney de plátano).

Sant Pau

Carrer Nou, 10. Sant Pol de Mar
T: 93.760.06.62
Menú degustación: 186 €
Precio medio (sin vino): 120 €

El cuarto descubre el Universo. Dos de sus cuerpos celestes ilustran esta página sin gravedad: El Planeta Azul (langostino y pulpa de limón) y El Planeta Rojo (terciopelo de tomate y fresa).

"BUSCAR NUEVOS LENGUAJES"

La astronauta Ruscalleda se atornilla el casco: "Nos provocamos el buscar nuevos lenguajes. Los menús con título y guion han aguijoneado al equipo. El cliente entra en un mundo más imaginativo, tal vez también abstracto o surrealista".

Porque no se trata de reproducir, sino de sugerir. Evocar, insinuar, inspirar. Lo otro es construir maquetas.

El Planeta Rojo (terciopelo de tomate y fresa).

La revolución tecno tiene, necesariamente, una consecuencia emocional. Las herramientas están al servicio de la historia que se cuenta. La capitana Ruscalleda ha decidido que cada pocos meses narrará una distinta. Y a quien le moleste, que meta la cabeza en un agujero negro.