Escapadas urbanas

10 planes para alargar el verano en Barcelona

Malas noticias: el único puente que se divisa es el de Vallcarca. Para curarte la depresión posvacacional, prueba a hacer el guiri. Y sin necesidad de calzarte chanclas con calcetines

Hamacas para tomar algo a la bartola en Hammock Juice Station.

Hamacas para tomar algo a la bartola en Hammock Juice Station.

Las vacaciones se han acabado, y al igual que el final de ‘Lost’, te niegas a superarlo. A estas alturas harías cualquier cosa por sentir que todavía estás de viaje, hasta ponerte chanclas con calcetines, pedirte una sangría en la Rambla y forzar un acento. Ahora sí que empatizas con Hillary Baldwin, que lleva una década llamándose Hilaria para fingir que es española. 

Pero la depresión posvacacional es solo un ‘state of mind’, y crearte tu propia fantasía vacacional es la clave para esquivarla un año más. Coge el pasaporte (aunque no lo necesitarás), equípate con crema solar y alarga el verano con estos planes de Barcelona. Cada tarde, en un país diferente. Y que nadie te haga creer lo contrario. 

A la bartola en el Caribe

Bar con hamacas

Llevas una semana en el trabajo y ya estás mirando el calendario para ver cuándo cae el próximo festivo. Malas noticias: el único puente que se divisa en tu futuro es el de Vallcarca, porque el 11 de septiembre cae en sábado. Y mientras tú peleas contra el calendario, Shakira está subiendo ‘stories’ desde las playas colombianas, restregándote su buena vida. Si las caderas no mienten, las tuyas lo tienen claro: estás envidioso. Pero eso es porque no conoces el Hammock Juice Station (Mallorca, 308), un bar de ‘brunch’ y zumos tropicales donde en cambio de sillas, tienes hamacas. Imprescindible para vivir tu fantasía caribeña a lo Shakira. Hasta te entrarán ganas de no hacer la próxima declaración de Hacienda.


Hazte las puntas y los chackras

Chamán y peluquero

En Ashamanic te arreglan las puntas y los ‘chakras’: es la primera peluquería chamánica de Barcelona.

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Y de las playas del Caribe, a un viaje por el Amazonas más esotérico. En Ashamanic (Basses de Sant Pere, 1) tendrás una experiencia única. Aquí te arreglan las puntas y los ‘chakras’: bienvenido a la primera peluquería chamánica de Barcelona. El local es propiedad de Ashay, «artista de pelo creativo, curandero chamánico, pensador no convencional y corazón confiado y sensible», como él se describe, «una de estas personas que, si se cruza en tu camino, es que has encontrado un tesoro», como lo describe una clienta. 

Su peluquería es de género neutro (es decir, para hombres, mujeres, personas no binarias y todo lo que rehúya de la heteronorma), vegana, sostenible y orgánica. Complementa el trabajo capilar con distintas disciplinas chamánicas, desde la alineación de ‘chakras’ hasta el saneamiento de traumas en vidas pasadas. Aquí no solo volverás a las vacaciones: también a las de tu yo medieval. ¿No querías un viaje? Qué mejor que uno astral. 

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Dicen que si activas esta newsletter delante de un espejo a medianoche, se te aparece Pocholo y te lleva de fiesta. Ana Sánchez te descubre cada semana los planes más originales de Barcelona.

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El Flatiron barcelonés

Poblenou, 'the new Manhattan'

La Casa Antònia Serra i Mas, el 'Flatiron' barcelonés.

/ Xavier González

Considerado el rascacielos de Manhattan más antiguo aún en pie (aunque no es del todo cierto), el Flatiron, el edificio en forma de plancha, es un icono de Nueva York imprescindible en cualquier viaje de guiri. Y oye, quizá estás a un océano de distancia de Estados Unidos, pero si necesitas sentir que sigues ahí, de turisteo, para que aguantar la alarma cinco días a la semana se haga menos traumático, prueba de visitar el Flatiron barcelonés, la Casa Antònia Serra i Mas (Pere IV, 102), un edificio de estilo novecentista del arquitecto Ramon Puig i Gairalt. 


Papilas gustativas a miles de kilómetros

Helados latinoamericanos

Helado con sabor latinoamericano de L'Atelier.

/ INSTAGRAM

Granizado de chicha morada. Limón y marialuisa. Sorbete de mango y fruta de la pasión con sal miguelito y chamoy. Limonada con coco y limón. Con esta lista, tus papilas gustativas ya se deben haber pegado un viaje a Latinoamérica que ni Marco buscando a su madre. Estos sabores inspirados en países como México, Colombia o Perú son los que componen la última línea de helados de L’Atelier (Viladomat, 140 bis), que nace con el objetivo de saciar la nostalgia del hogar a lametones: “para todo el público latinoamericano barcelonés que echa de menos la gastronomía de su tierra”.


Yoga, arte y cosmética

Espacio de bienestar

Cuando alguien vuelve de India, solo hay dos reacciones: u odió el ruido y el estresante tráfico, o se enamoró del yoga y la paz del mundo ‘yogui’. Para los primeros, pueden curarse del mono de viajar sentándose en un banco en la interjección Aragón-Marina-Diagonal y cerrando los ojos. 

Para los segundos, el espacio de bienestar Efímers (Pujades, 138). Los lunes tienen clases de yoga ‘flow’, más centrado en las posturas, y los viernes de ‘hatha’ yoga, con una importante parte de meditación. Además de su sala para trabajar tu cuerpo (y tener la elasticidad al tope para perrear hasta el suelo cuando abran discotecas), Efímers tiene una galería de arte y tienda de cosméticos orgánicos. Un espacio polivalente para cuidar tu piel, cuerpo y mente. Pásate por aquí, y cuando suene la alarma, cambiarás el “me cago en…” por el “ommm”.


Experiencia nipona

Más allá del sushi

Un plato de Mikasa, restaurante japonés donde no tienen sushi. "Pero todos los platos son muy populares en Japón".

/ INSTAGRAM

“No tenemos sushi, pero todos los platos son muy populares en Japón. Queremos presentar la vida japonesa de verdad”, aseguran en Mikasa (Comte Borrell, 145). Quizá no puedas coger el primer avión a Tokio que salga de El Prat, pero al menos en este restaurante podrás vivir una experiencia nipona auténtica, sin demasiados tópicos, que ya es más de lo que le ofreció 'Lost in translation' a Scarlett Johanson y Bill Murray. Apúntate algunos platos: ‘katsudon’, ‘udon konbu’, ‘hiyashi chūka’ u ‘onigiri de nattou’. Sí, te suenan a chino, pero es comida japonesa auténtica


De interrail

Cócteles sobre un tren

En Orient Express Bar los cócteles están como un tren.

/ INSTAGRAM

Pocas cosas gritan más “guiri” que el interrail. Pero claro: trabajando cinco días a la semana, lo más cercano que estarás de la experiencia es cogiendo el Rodalies para ir a Castelldefels platja. Plan B: para alargar el verano como un adolescente recorriéndose Europa, ponte tu camiseta de ‘I love BCN’, la cara embadurnada en crema solar y una cámara colgando del cuello y dirígete al Orient Express Bar (Comte d’Urgell, 134). En este local, te dirán que "estás como un tren", y no porque te vayan a tirar la caña como un albañil de los 90, sino porque te sirven la bebida sobre una maqueta de un tren cuyos raíles ocupan toda la barra. Seguro que ya te suena de Instagram. 


No es verano sin crucero

Yoga en alta mar

Yoga en alta mar para decir 'ommm' al ritmo de las olas.

/ Christine Pohn

“¿Por qué estáis todas en barcos? ¿Tenéis todas un barco? Yo jamás he estado ni cerca de uno”. Con esta frustración, Brays Efe (protagonista de 'Paquita Salas') denunciaba lo que tantos sufrimos: vivir en una ciudad con mar y lo más próximo a ver un barco es el de chanquete en las reposiciones de ‘Verano Azul’. Por supuesto, nada mejor para sentir que el verano no ha acabado como subirse a un barco. Y esto es, precisamente, lo que ofrece el ‘MeetUp’ ‘Sunset Sailing Boat Trip with Meditation’: este viernes, día 3, a las 19 h, una rutita en alta mar con una sesión de yoga al atardecer. Descansa tu mente, estira tu cuerpo, y, por unos minutos, imagínate que todavía estamos a 21 de junio y el verano acaba de empezar. Y sí, hay más sesiones: el siguiente barco 'yogi', el día 14.


Desayuno sin franja horaria

'All day breakfast'

'All day breakfast’ para desayunar en cualquier franja horaria.

/ INSTAGRAM

No puedes viajar, pero, oye, puedes engañar a tu cuerpo haciéndole creer que está en otra franja horaria. ¿Qué mejor forma que hacerlo desayunando a las 14 h, como si fueran las 7 h de Colombia? Pues pásate por un ‘all day breakfast’, como Billy Brunch, en Muntaner, 64 y Bailèn, 115, dos locales de desayunos tan instagrameables que no te extrañe si te cruzas a Dulceida en pijama. De 9:30 h de la mañana hasta las 17 h de la tarde, puedes tomarte unos huevos ‘benedict’, una ‘avocado toast’ o unos ‘pancakes’, esos nombres ‘cool’ que abundan en los menús de los ‘brunches’… y en las ‘stories’ de los que acuden. 


'Pub crawl'

Ni rastro del español

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No hay actividad más guiri que emborracharse hasta las tantas en las calles de Barcelona. El clásico de los clásicos, y uno de los más famosos de Europa, es el Bar Crawl Barcelona, que después del parón por el covid ha vuelto. Veinte euros, una ruta por tres bares del centro, y alcohol hasta que cierre la ciudad. Sí, una especie de ‘free tour’ pero del que poco recordarás a la mañana siguiente. Rodeado de guiris borrachos, no hay mejor plan para sentirse como un británico en Magaluf. Eso sí: cuidado con el 'balconing' cuando llegues a casa con la taja.