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MUSEO IMAGINARIO

Los "vinos con alma" de Monocrom

La enóloga y sumiller Marta Macias, responsable del novedoso salón Barcelona Wine Week, es una clienta habitual de este bistró, donde disfruta de sus platos y "siempre" le sorprenden con su inquieta, original y trabajada carta de vinos

Ferran Imedio

Macias suele encontrar vinos interesantes y desconocidos en la variadísima carta de Monocrom.

Macias suele encontrar vinos interesantes y desconocidos en la variadísima carta de Monocrom. / Joan Mateu

Marta Macias esboza una sonrisa de satisfacción. Tiene una copa de vino en la mano, y la está disfrutando de lo lindo. Es complicado que la sorprendan, porque es una entendida en el tema: enóloga, sumiller, ingeniera técnica agrícola y, desde hace unos meses, responsable de la Barcelona Wine Week, la feria que sustituye al salón Intervin, que estaba integrado en Alimentaria y que a partir de ahora cobrará entidad propia con otro nombre, fecha (se acaba de comunicar que será del 3 al 5 de febrero próximos), lugar (pabellón 8 de la Fira de Montjuïc) y plan (decenas, centenares de bodegas, más actividades, más ideas, más gastronomía...).

Macias está gozando del trago en Monocrom (plaza de  Cardona, 4), su rincón preferido de Barcelona desde que abrió hace algo más de dos años. "Este lugar siempre me sorprende porque su carta de vinos es variadísima. Y es muy cálido y desenfadado", comenta.

Una oferta gastronómica perfecta

La experta, que no olvida lo bien que come allí –"cocinan con productos de proximidad"–, recuerda que sus dueños, los hermanos Janina y Xavi Rutia, "son gente que viaja, que prueba, que conoce a los elaboradores". Y le encanta su filosofía al seleccionar las botellas: "Buscan bodegas que recuperan variedades autóctonas, que hacen vinificaciones tradicionales y que se preocupan por el medio ambiente. Eso lo valoro mucho. No es sota, caballo y rey. Son vinos con mucha alma". También alaba el trato al cliente ("saben aconsejarte en función de tus gustos, porque saben 'leerte'") y destaca la oferta gastronómica: "La cecina es espectacular, como las croquetas de 'rostit', bordan los guisos como el fricandó, y el otro día lloré con los macarrones".

Acaba la copa Macias, la que le había aconsejado Janina: un 'monastrell' llamado Supernova, de Domaine Danjou-Banessy. "Un tinto ligero, delicado, elegante, de los que me gustan", concluye con la misma sonrisa que le apareció con el primer trago.