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MUSEO IMAGINARIO

Barbara Ann, un bar clásico del rock

El ilustrador Adrià Marquès se escapaba a este emblemático local de Les Corts para rematar las noches de juerga

Laia Zieger

Adrià Marquès, en la barra de Barbara Ann, bar que frecuenta desde hace años y que ahora acoge conciertos en directo.

Adrià Marquès, en la barra de Barbara Ann, bar que frecuenta desde hace años y que ahora acoge conciertos en directo. / Sílvia Cortada Ballús

Una sonrisa de 'crooner' y un look en consonancia no dejan lugar a dudas sobre las preferencias musicales de Adrià Marquès: el rock y los subgéneros de música negra de los años 50 y 60, entiéndase soul, blues... Por eso no es de extrañar que, a la hora de elegir su rincón favorito en Barcelona, se decante por un referente mítico de estos estilos musicales: Barbara Ann (Taquígraf Garriga, 163). Casualidades de la vida, el establecimiento situado en el barrio de Les Corts comparte con el joven y prometedor ilustrador, conocido en la profesión como El Marquès (Girona, 1988), años de vida, 30 para ser exactos.  "Lo descubrí por afinidad musical, hace ya muchísimos años. Cuando empezaba a salir por Barcelona de noche haciendo creer a mis padres que me quedaba a dormir en casa de algún colega", confiesa entre risas. "Era donde nos dejábamos caer para tomar la última copa tras una noche de farra, a la espera de poder coger el primer tren de las 6 de la mañana que nos traía de vuelta a Malgrat de Mar, donde vivía entonces con mi familia".

Una atmósfera inspiradora

Han pasado los años y sigue siendo su local nocturno de referencia. Tanto es así que, tras diez años viviendo en Gràcia, y como ferviente discípulo de la máxima "cuando vives en Gràcia ya no sales de Gràcia",  reconoce que se escapa a Barbara Ann como excepción a la regla. "Es de los pocos sitios de la noche barcelonesa que ha mantenido firme su estilo y su personalidad. Y su atmósfera es inspiradora", concluye.

Más motivos tiene ahora: como si su vínculo con este local estuviera escrito en algún lugar del cosmos, lo acaban de traspasar a un amigo suyo. "Es guay porque alguien ha tomado el legado, permitiendo conservar su esencia. Es bueno cuidar y preservar los clásicos, y ahora hay nuevos clientes, un público más joven, que se renueva", aclara El Marquès, dibujante autodidacta desde pequeño. Aparte de las sesiones disc jockey, ahora en Barbara Ann también hay conciertos en directo varios días a la semana. Un motivo más para visitar este local mítico, incluso si vives en Gràcia.