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¿Se puede ligar sin Tinder?

Una red de 'singles' analógicos desafía a las 'apps' para ligar con multitudinarios encuentros en los que buscar pareja

Ana Sánchez

Encuentro de singles en la terraza del hotel Silken de Barcelona.

Encuentro de singles en la terraza del hotel Silken de Barcelona. / ALVARO MONGE

Ligar se parece cada vez más al Pokemon Go: para cazar algo hay que tener unos buenos pulgares. Un movimiento de dedo en Tinder en pijama equivale a una caída de ojos con rímel en una discoteca. Ya hay tantas 'apps' para buscar pareja que se podría dar la vuelta al mundo con los 'holas' que se lanzan a diario en los chats. Hasta se liga con 'apps' que no son para ligar: WallapopAirBnbBlablacar, todo lo que tenga un hueco donde teclear «¿cómo tú por aquí?». Hay una versión online de ligar en el trabajo (BeLinked) e incluso un ¡Tinder de perros! (Tindog). Hipermercados de citas donde encontrar a tu media naranja, gajos sueltos o frutas de temporada. Sí, ser 'single' ha pasado de ser un estigma a un estado civil 'mainstream'. Pero ¿qué pasaría si fallaran a la vez todos los 'smartphones'? ¿La especie humana se extinguiría ante la incapacidad de ligar cara a cara?

Bajo esta plaga bíblica de 'apps' de contactos, en Barcelona se mantiene irreductible, a lo aldea gala, una red de 'singles' analógicos. Hay locales donde se liga a plena luz del día como a las cinco de la mañana en Luz de Gas.

Miércoles, ocho de la tarde, terraza del hotel Silken (el encuentro se traslada en octubre al bar Snooker). Pasear por aquí es como atravesar cada tres minutos el escáner del aeropuerto. Es la quedada de 'singles' más multitudinaria de Barcelona: se pueden reunir más de 300 solteros. La organiza Gruppit, donde están registradas 80.000 personas solo en BCN. Hoy a las nueve y media el aforo ya está completo. Media de edad: 40 largos.

Turismo, senderismo y macramé

«Es misión imposible que un amigo te presente a un chico que te guste», justifica su presencia Laura, 39 años, renegando de cómo se ha repoblado la tierra durante milenios. «Antes no había tanta gente soltera», replica. Desde que se separó hace 10 años, todos sus novios han salido de una 'app'. «Hay gente que no se lleva bien con las tecnologías», apunta Rocío Jiménez, coordinadora de Gruppit. Es la que ejerce de Cupido rompiendo el hielo entre los asistentes. ¿Que cómo es el ecosistema de estos encuentros? «Está el que observa --enumera--, el timidísimo, el que va a muerte, el liante y el más normal, que es el que pilla». Las quedadas --añade-- quizá han bajado un poco con Tinder. «Pero cada vez hay más gente que se apunta a viajes».

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No hay razón para quedarse en casa si uno está solo. Solo en MeetUp, hay en cualquier momento 800 planes cerca a los que unirse.

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Que haya más solteros no significa que se ligue más. «Hay que cribar mucho», se queja una asistente a una quedada 'single'.

Así se conoce gente nueva ahora: de turismo, senderismo, en un taller de macramé. «Lo más nuevo es conocer gente, para ligar o no, mediante el consumo colaborativo», así lo llama Alexandre Mora, CEO de amigosbarcelona.com, que acumula 50.000 usuarios. También hacen una quedada semanal --los sábados, a las 21.15, en el bar Butyklan--, pero la mayoría de eventos los crean los usuarios. «En vez de para ligar al 100%, se queda para consumir actividades, cenas, talleres». Hay tantos grupos a los que unirse en internet -- singlesbcndatingbarcelona, la red de MeetUp es un pozo sin fondo-- que hasta la familia Addams encontraría algo que hacer en compañía. Sí, es más fácil conocer gente, pero eso también significa que hay más paja, seguramente en todos los sentidos. Ahora lo milagroso es llegar a la segunda cita.

Temas: Tinder Ciudad on

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