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Opinión | OPINIÓN

Álex Sàlmon

Álex Sàlmon

Periodista. Director del suplemento 'Abril' de Prensa Ibérica. Miembro del Comité Editorial de EL PERIÓDICO

Barcelona

La literatura se rinde a Ruiz Zafón

Al cumplirse 25 años de la publicación de 'La sombra del viento', Planeta organizó un encuentro en el Ateneu Barcelonés coincidiendo también con la traducción de la novela a más de 50 idiomas

El escritor Carlos Ruiz Zafón.

El escritor Carlos Ruiz Zafón. / Sascha Steinbach

La idea literaria que Carlos Ruiz Zafón entregó al premio Fernando Lara era magistral. La historia de un libro misterioso y maldito que obligaba al protagonista a adentrarse en un mar de incógnitas cuyo escenario era una ciudad, la suya, y con el amor como trasfondo.

Como hemos contado en alguna ocasión, la novela llamó la atención de Terenci Moix, que la recomendó a su editorial, ya que no fue la ganadora. En la decisión de publicarla hubo atrevimiento porque el libraco tenía, tiene, casi 600 páginas. Siendo un escritor primerizo en ese género, no en el de la novela juvenil, se trataba de una apuesta arriesgada. Sin embargo, a los seis meses la obra había hecho un recorrido boca a boca impresionante. En las cenas veraniegas del 2002 te preguntaban: ¿Ya has leído 'La sombra del viento'?

Al cumplirse 25 años de su publicación, Planeta decidió organizar un encuentro en el Ateneu Barcelonés coincidiendo también con la traducción de la novela a más de 50 idiomas y tras haber "cautivado a más de 50 millones de lectores", según decía la invitación. El aroma de la historia está por esa zona del Raval, en concreto en la calle Canuda. La elección del lugar era la idónea. Le hubiese gustado al autor.

Para la portada del libro fue el propio Ruiz Zafón quien propuso una fotografía de Català-Roca. Siempre he pensado que formó parte del éxito comercial de la obra. Se ve a un padre caminando por una gran avenida desierta envuelta por una niebla misteriosa que lleva de la mano a su hijo que quiere llegar pronto a algún lugar. ¿Al cementerio de los libros olvidados?

El encuentro estaba organizado en mesas nombradas como los personajes de la novela. Me tocó Javier Fumero, el policía corrupto, violento, torturador, "un monstruo con cara de ángel, de ángel infeliz". La literatura sólo atraganta a algunos.