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Opinión | BOTÓN DE NACAR

Qué lleva Gonzalo Maier en el bolsillo

Los objetos son puertas a otras cosas: la memoria, el amor, la literatura...

Gonzalo Maier, autor de 'Hong' y 'El libro de los bolsillos'.

Gonzalo Maier, autor de 'Hong' y 'El libro de los bolsillos'. / EP

Gonzalo Maier (Talcahuano, 1981) ha publicado 'Hong', libro de compañía del cine de Hong Sang-soo (Eterna Cadencia, 2026), y ha reeditado 'El libro de los bolsillos', a 10 años vista de su publicación en la colección Micra de Minúscula, donde, por cierto, hay unos cuantos títulos del escritor chileno: 'Material rodante', 'Otra novelita rusa', 'Leer y dormir' y 'Cuando cumplí cuarenta'. 'El libro de los bolsillos' edición 2026 llega revisado: ha quitado alguna pieza, ha incluido alguna otra.

Maier elige una cita de Chesterton para abrir su libro: "Una vez empecé a escribir un libro de poemas que trataba solamente de las cosas que encontré en mi bolsillo. Pero iba a ser demasiado largo y los poemas épicos están pasados de moda". Y después viene el ramillete de textos, cada uno dedicado a una cosa que alguna vez ha llevado en su bolsillo -con alguna trampilla, que para eso están las consignas, para saltárselas-.

Maier opera así en otros de sus libros: la regla es el disparadero, limitar es lo que despierta la escritura, o el juego, el dispositivo es la estructura. En otros libros, en las novelas, por ejemplo, la cosa funciona de otra manera. En 'Hong', "Hong es la estructura", dijo Maier. Y es verdad que su libro sobre el cine de Hong Sang-soo parece una película de Hong Sangsoo: hay amoríos, se bebe, se come y se divaga bastante. Se bebe y se pasea podría ser el subtítulo de Hong.

El bolsillo es un pretexto para ir armando el libro, ordenando recuerdos e intereses, para serializar, para escribir. La lista de objetos es el índice: peineta, mapa del tesoro, folleto, libreta del dentista, encendedor, remedios, condones, lista de compras, manos, espejo, mentitas, llaves de casa, etcétera, todo son puertas a otras cosas: la memoria, el amor, la literatura, los paseos, la historia del preservativo…

Chesterton reaparece en la pieza 'Libros', donde habla del bloqueo lector o de que comprar libros es en realidad una promesa de regalo de tiempo: "Chesterton decía que una de las gracias de hacerse viejo es descubrir que el resto siempre tuvo la razón". Me viene a la cabeza Manuel Altolaguirre, el mítico editor español que pasó por Cuba antes de llegar a México que quiso hacer libros de poesía que cupieran en el bolsillo para que se pudieran llevar siempre encima. 'El libro de los bolsillos' de Gonzalo Maier cabe en un bolsillo.

Hablando de noches pasadas (en concreto, una en Berlín, con una chica), escribe: "No me podía quitar de la cabeza una frase de Léautaud", que en su versión un poco de memoria queda así: "solo vale la pena escribir los libros que únicamente uno pueda escribir". He aquí una poética. Y sigue: "Supongo que por eso mismo, por esa renuncia a leer novelas o cuentos que podría escribir cualquiera, terminé viviendo en el extraño e indefinido mundo de la marginalia, las digresiones y las frases sueltas". Habla como lector, pero nos entendemos. Aclara: "En otras palabras, si Léautaud quería escribir libros propios, insoportablemente personales y únicos, yo quería leerlos". Maier, creo que tú eres mi Léautaud. Perdón y gracias.