CRÍTICA
‘Bajo el mismo cielo’, de Paco Boya: sobrevivir a la guerra en el valle de Aran
El autor atrapa al lector en este tributo a la singularidad de un territorio y de sus habitantes

Paco Boya, autor de 'Bajo el mismo cielo'. / EP
"Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste, todavía y como siempre, al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios romanos en los reducidos campamentos de…". ¿El valle de Aran? Por ejemplo. Siempre me viene a la cabeza esta introducción de 'Astérix y Obélix' cuando pienso en este territorio singular de los Pirineos, con lengua propia, el aranés, y su autogobierno forjado a través de los siglos. Los araneses consiguieron en 1313, de manos del rey Jaime II de Aragón, un privilegio llamado 'Era Querimonia' que reconocía su derecho consuetudinario. O sea, la posesión de las montañas, el libre aprovechamiento de los bosques, del agua, de todos sus recursos, salvo una pequeña cantidad de trigo, el único tributo feudal.
Esta independencia se mantuvo a lo largo de los siglos; incluso Felipe V no los incluyó en el Decreto de Nueva Planta. Fue también Alfonso XIII quien impulsó la construcción del túnel de Viella, que los conectó con el resto de España. Hasta entonces, en esta pequeña zona, rodeada de altas montañas, durante siglos, vivieron aislados, autogestionando sus necesidades y su precariedad. Condiciones más que suficientes para formar una fuerte identidad y una cosmovisión del mundo particular. Los araneses continúan luchando hoy por mantener su singularidad, reconocida por ley.
'Bajo el mismo cielo', de Paco Boya (Lés, Lleida, 1960), habla de esta singularidad a través de sus personajes y sus escenarios. En las páginas de este libro uno reconoce a sus ancestros, los pueblos, las casas y sus vecinos. Es una historia particular, que puede ser universal, en la que nos podemos reconocer todos. Boya, con mucha generosidad, pone la crónica familiar a disposición del relato para conseguir, de manera excelente, dar a conocer la idiosincrasia del valle de Aran. Pero lo relevante es que logra que cualquier lector de España se pueda sentir identificado.
Se trata de tres historias, de distintas épocas, entrelazadas entre sí. Una estructura compleja que resuelve con maestría. El argumento principal tiene muchísima fuerza: la experiencia de sus padres y abuelos durante la guerra civil luchando en bandos opuestos. Más allá de los campos de concentración y de los episodios bélicos, es especialmente conmovedor cómo consiguieron restablecer la convivencia en muchos pueblos del país.
Entre realidad y ficción, este libro es un homenaje. Rinde tributo a nuestros antepasados, porque cada uno, y a su manera, lucharon por un mundo mejor y fueron capaces de enterrar las injusticias y rencillas del pasado, superar los agravios y vivir alejados del victimismo. Construyeron una democracia sólida que pudiera resistir los intentos de degradación. Esos esfuerzos no pueden haber sido en balde. No podemos abandonar ahora. Este libro nos recuerda que, si ellos fueron capaces de volver a empezar, no hay razón para vilipendiar su recuerdo. Boya atrapa la atención del lector hasta la última página y con humildad comparte su compromiso vital. Lean, lean.

Bajo el mismo cielo
Paco Boya
Roca Editorial
272 páginas
21,90 euros
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