Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | OPINIÓN

Álex Sàlmon

Álex Sàlmon

Periodista. Director del suplemento 'Abril' de Prensa Ibérica. Miembro del Comité Editorial de EL PERIÓDICO

Barcelona

La literatura que hace leer la imaginación

Veo el premio literario de un millón de euros convocado por Aena como una inteligente operación de fomento del libro

Maurici Lucena, presidente de Aena, junto a la escritora Rosa Montero, presidenta del jurado del Premio Aena de Narrativa 2026.

Maurici Lucena, presidente de Aena, junto a la escritora Rosa Montero, presidenta del jurado del Premio Aena de Narrativa 2026. / Fernando Sánchez

La noticia del premio de un millón de euros para una novela ya publicada convocado por Aena ha agitado los ambientes literarios. La operación de la gestora de los aeropuertos españoles ya es un éxito para su presidente, Maurici Lucena, quien, por cierto, es un gran lector. La información estaba en boca de todos de forma rápida, y más cuando se conoció la logística del galardón. Primero se haría público el nombre de los cinco finalistas y después, en una gala en Barcelona el 8 de abril, se anunciaría la novela ganadora.

Las buenas noticias no siempre lo son para todos. Han aparecido los agoreros de siempre, que critican hasta cuando todo es positivo. En este caso, reprochaban la titularidad pública de la empresa convocante. Pero los que lo centran en ese detalle se equivocan. Aena es propiedad del Estado en un 51% y su 49% cotiza en bolsa. Gestiona 46 aeropuertos en España y más de 30 en Europa y América, siendo el primer operador de pasajeros del mundo.

De ahí sale el millón de euros que se llevará la novela ganadora, no de los Presupuestos Generales del Estado. Así que es más que una buena noticia y una puerta bien abierta a que otras empresas hagan lo mismo. Porque la literatura y el arte, en general, precisan de mecenas que consoliden las carreras de los creadores.

Ahora el jurado tendrá que dar la cara. Menuda papeleta la suya. Un millón para el ganador y para el resto, 30.000 euros. Héctor Abad Faciolince, Nona Fernández, Marcos Giralt Torrente, Samanta Schweblin y Enrique Vila-Matas pasarán una Semana Santa de pasión pensando si tienen resuelta la vida para siempre. También las editoriales. Aena adquirirá ejemplares de las cinco novelas para repartir entre trabajadores y administraciones locales donde tiene aeropuerto. No sé ustedes, pero yo lo veo como una inteligente operación de fomento de la literatura.