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TIEMPO PARA LEER

Felipe de Camps, abogado: "Leer me permitió afrontar una larga enfermedad ósea de cinco años"

Abogado de derecho civil y procesal, con especial dedicación al derecho nobiliario catalán, como la enfiteusis, que permite el uso y la explotación de inmuebles mediante el pago de un canon

Felipe de Camps, abogado de derecho civil y procesal.

Felipe de Camps, abogado de derecho civil y procesal. / EP

Anna R. Alós

Barcelona
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¿Un título extraordinario?

'El mundo de Juan Lobón', novela de Luis Berenguer. El lenguaje es prodigioso, como la estructura. No es el lenguaje terruñero del 98. Relata un mundo, desgraciadamente ya pasado, y ejerce su justicia en lo rural, pues no en vano el protagonista, cazador, atesora "los saberes del campo", y él es un elemento más en el ecosistema.

¿Habla de justicia?

Está implícita, aunque el libro no se puede juzgar con la mirada actual. Juan forma parte de la naturaleza, no es un invitado. En esa época, ser cazador furtivo era una necesidad famélica, nada que ver con la caza actual en la que el furtivismo es el mayor de los crímenes, pues no hay necesidad de alimento, sino un ansia de trofeos.

¿El libro que más le ha impactado?

'Industrias y andanzas de Alfanhuí', de Rafael Sánchez Ferlosio, una novela por capas y edades. Según el autor, "una historia castellana llena de mentiras verdaderas". Lo releo y cada vez es nuevo y me aporta más, como si yo también creciera con él. No hay otro igual.

Entiendo que no tiene edad.

Sin edad, si nos referimos al atemporal y sempiterno "había una vez". Aunque el tiempo es indefinido para mí, está situado en la España de posguerra de los primeros cincuenta. El espacio está perfectamente acotado. Tiene una estructura de novela picaresca al modo del 'Lazarillo'.

¿Un título poético?

'Las personas del verbo', de Jaime Gil de Biedma. Por el dominio del endecasílabo y el verso libre. No le sobra ni una coma, es un trabajador incansable del verbo, al modo de Garcilaso. Es un poeta castellano, a pesar de ser catalán. El poema 'De vita beata' sería mi epitafio si alguien pagara mi tumba y los derechos de autor. Fue directivo de Tabacos de Filipinas, empresa muy ligada a mi familia.

¿Una anécdota en torno a la lectura?

Cuando mis hijos no me daban las tablas y se adocenaban, indolentes con la televisión, los castigaba sin leer 'Mortadelo' o lo que fuere.

Leer le supone…

Leer me permitió sobrevivir una larga enfermedad ósea de cinco largos años con diversas operaciones.