HE VENIDO A HABLAR DE MI LIBRO
Laura Portas, autora de 'El palacio del agua': "Ciertas dinámicas permanecen intactas: antes eran los círculos sociales, hoy son las redes"
La periodista gallega escribe en el suplemento 'ABRIL' sobre su nueva novela, una historia que traslada al lector a los felices años 20 y al balneario de Mondariz
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La periodista y escritora gallega Laura Portas, autora de 'El palacio del agua'. / PACO NAVARRO
'El palacio del agua' nace con el deseo de devolverle el esplendor a un lugar que parece respirar entre las cenizas de su pasado: el balneario de Mondariz, en Pontevedra. En su época dorada, fue uno de los balnearios más importantes de Europa. Tenía moneda propia, imprenta, una vida social intensa y una publicación semanal, 'La Temporada', donde se narraba con minuciosidad el día a día de aquel pequeño universo. Esas crónicas no se limitaban a informar, sino que plasmaban una imagen de modernidad y prestigio que mostraba los entresijos de un mundo que se exhibía mientras ocultaba sus fisuras.
Políticos, científicos, aristócratas y grandes plumas acudían al balneario para buscar sosiego intelectual, pero, sobre todo, para relacionarse. Y por eso sería inexacto, incluso ingenuo, reducir Mondariz a un simple destino termal. No fue solo un lugar idílico, ni un vestigio detenido en el tiempo. Fue un centro de poder donde se tejían relaciones, se intercambiaban ideas y se consolidaban jerarquías. Un crisol social donde el lujo convivía y a la vez chocaba con la Galicia rural que quedaba excluida de sus muros, pero que sostenía ese mundo desde sus cimientos. Esa desigualdad no es un decorado, sino el tejido mismo de la historia.
"Fue un centro de poder donde se tejían relaciones, se intercambiaban ideas y se consolidaban jerarquías"
La novela se sitúa en los años 20, en plena 'belle époque', no para recrear el pasado con nostalgia, sino para interrogarlo. Retroceder cien años no es un gesto melancólico, sino una forma de comprender el presente, porque olvidamos con demasiada facilidad quiénes fuimos y, cuando una sociedad pierde la memoria, pierde también el rumbo. Basta con mirar con atención para darse cuenta de que no estamos tan lejos de aquel mundo como creemos.
Entre dos mundos
El tiempo avanza, cambian los escenarios, el lenguaje e incluso la forma de buscar reconocimiento, pero ciertas dinámicas permanecen intactas: esa pulsión de ser vistos, de aparentar, de ocupar un lugar en el mundo. Antes eran los círculos sociales; hoy son las redes sociales.
Todo se narra a través de la voz de Candela, una doncella que trabaja en el Gran Hotel y se convierte en el nexo de unión entre esos dos mundos tan distintos. Una mujer fuerte y valiente que habita en los márgenes y observa desde dentro. Por eso ve lo que otros pasan por alto. Lo que le ocurre remite, en el fondo, a una experiencia común: la identidad que a veces se diluye, caminar sola pero fiel a una misma, amistades que traicionan y vínculos que se rompen sin hacer ruido. Sentimientos que resisten al olvido, dudas y miedos que nos acompañan incluso cuando creemos tenerlo todo bajo control.
"Olvidamos con demasiada facilidad quiénes fuimos y, cuando una sociedad pierde la memoria, pierde también el rumbo"
Quise contar que la vida late bajo nuestros silencios. Candela duda, teme, siente, y en esa fragilidad reside su fuerza, cuando de pronto se ve atrapada entre su pasado y dos formas de amar y de vivir, mientras una trama criminal emerge entre los pasillos del hotel y las aguas que todo lo ocultan la arrastran. Nada es tan puro como parece, ni siquiera aquello que promete sanar.

El palacio del agua
Laura Portas
Plaza & Janés
352 páginas. 22,90 euros