Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

PERFIL

Bibbiana Cau, el dolor de nacer

'La comadrona', su primera novela, se alzó en dos semanas a las listas de los libros más vendidos en Italia y, recientemente traducida al español, corre idéntica fortuna en nuestro país

La escritora Bibbiana Cau, autora de la novela 'La comadrona'.

La escritora Bibbiana Cau, autora de la novela 'La comadrona'. / Basso Cannarsa

Elena Pita

Elena Pita

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Si crees que la casualidad existe, no leas esta historia. Cerdeña es una pequeña isla de la que apenas conocemos, la mayoría, su vértice nordeste, globalizado y asquerosamente rico; del resto, poco sabemos. Hace 15 años, de ese paraje ignoto nos llegó la escritura inmensa de una autora, una novela y protagonista inolvidables en su lucha contra el dolor de la muerte: Michela Murgia y 'La acabadora' se hicieron imprescindibles en los anales literarios. Se aparece ahora otra mujer, misma provincia sarda de Oristano, esa otra Cerdeña que sí conserva su esencia ancestral, escribiendo sobre el dolor de nacer.

Bibbiana Cau (1961) es de formación obstetra y había trabajado siempre como comadrona, hasta que, gran lectora y estudiosa, volvió a la universidad en la edad madura para cursar Ciencias de la Educación de Adultos, que remató con una tesis sobre la historia social en torno al hecho del nacimiento. Se quedó atrapada en la pregunta –¿cómo ha cambiado la forma de traer y ser traído al mundo?–, maravillada con la respuesta que ciencia e historia le brindaron. Tenía que compartirlo. Pero ¿quién se iba a leer la tesis doctoral de una partera? Se empeñó en aprender a escribir novela, pero ¿de verdad se puede aprender a escribir novela?

Corría el año 2009: "Necesitaba espacio y aliento", además de las herramientas propias del escritor, cuenta ahora. Empezó por unos cursos de medicina narrativa en Cerdeña, de ahí nada menos que a la Escuela Holden de Turín y a la Londra Scrive. El resultado es 'La comadrona', que en dos semanas se alzó a las listas de los libros más vendidos en Italia y que, recientemente traducida al español, corre idéntica fortuna en nuestro país.

Dar voz a los que no la tienen

"No seré jamás la heredera literaria de Murgia", se apresuró a proclamar Cau, que, como todos, lamenta el temprano fallecimiento de la maestra sarda. ¿Acaso le molesta el paralelismo? "No, no, pero yo no puedo acercarme a su enormidad. Aunque sí compartimos el interés por las mujeres, las injusticias sufridas, el trabajo invisible, las desigualdades en el acceso a la educación y a la atención médica, y la necesidad de escribir historias para dar voz a quienes no la tienen: escribo para iluminar a quienes permanecen en las sombras de la historia".

Con Cau volvemos a sumergirnos en el pasado de este territorio insular y geoestratégico, objeto del deseo de coronas y Estados y dejado de la mano de dios. Sus profundas creencias animistas, su desgarrador realismo de cadencia mágica, sus tonalidades oscuras, y el dolor de nacer con conciencia de la muerte. Pero va más allá la autora, en su denuncia, ¡oh, la actualidad!, de "los intereses que giran alrededor de la salud de las personas. Sería útil y urgente una reflexión seria y sincera para tratar de proteger el derecho a la salud y al acceso a la atención sanitaria". Y la deshumanización de la medicina: "Es esencial que se enfoque en la atención y el respeto por las personas, que valore la dimensión emocional, afectiva y espiritual" que a su juicio requiere la praxis médica.

Comadrona y madre, reivindica la cultura del parto, que deje de convertirse en un proceso desapasionado y mecánico, "y la autoridad y la autonomía de las mujeres sobre su cuerpo". ¿Ha escrito un libro político y de ahí que se haya convertido en "el caso literario del año", como se ha dicho? "La novela se presta a lecturas transversales y múltiples, y no puedo decirte cuál de ellas la ha convertido en 'un caso'. Sé que está mi mirada, mi voz, la pertenencia a esa genealogía femenina hecha de manos y de escucha, que conoce la alegría y el miedo, la soledad y la injusticia, pero también la sororidad y la resiliencia capaces de desplegar fuerzas inesperadas". ¿Ese niño, por qué llora? "Porque 'naceu, caaa'...", respondía mi anciana nani.

La comadrona

Bibbiana Cau

Traducción de Noelia Pousada

Duomo Ediciones

416 páginas

19,90 euros