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Opinión | OPINIÓN

Álex Sàlmon

Álex Sàlmon

Periodista. Director del suplemento 'Abril' de Prensa Ibérica. Miembro del Comité Editorial de EL PERIÓDICO

Barcelona

La difícil gestión del éxito de David Uclés

La sociedad española, diría que en concreto la clase política, no está preparada todavía para enfrentarse a los fantasmas de la Guerra Civil, y arrastran a la sociedad

David Uclés, en el pódcast del suplemento 'ABRIL': "Sufro el descontento general, sufro no votar con alegría"

El escritor David Uclés, durante la presentación en Barcelona de 'La ciudad de las luces muertas', la novela con la que ha ganado el Premio Nadal 2026.

El escritor David Uclés, durante la presentación en Barcelona de 'La ciudad de las luces muertas', la novela con la que ha ganado el Premio Nadal 2026. / David Zorrakino

Soportar el éxito no es fácil. Precisa de una gestión habilidosa que no siempre responde a nuestros intereses, o a los intereses de quien tiene éxito. Un comentario fuera de contexto o una respuesta no acertada pueden hundirte en la miseria. A veces sólo es envidia. Otras, simplemente torpeza.

Eso es lo que parece haber ocurrido con David Uclés si uno repasa los titulares de los últimos días sobre la polémica de que el escritor decidiera no asistir a unas jornadas sobre la Guerra Civil organizadas en Sevilla por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra. El libro de Uclés 'La península de las casas vacías' (Siruela) es una novela sobre la Guerra Civil escrita desde múltiples enfoques.

Así nos lo dijo en el vídeopodcast 'Libros y Cosas' de este suplemento, y como lector lo certifico. En ese sentido, su participación en esas jornadas podía ser clave, porque el interés de los organizadores era exactamente "abrir un gran debate histórico, ya cercano el centenario, y sacarlo a la calle, abrirlo a la ciudadanía y propiciar que se escuchen todas las voces y todas las opiniones, en un diálogo que no rehúya el contraste ni la discusión".

La decisión de Uclés de no acudir a Sevilla estaba motivada por la presencia coincidente, aunque no en su mesa, de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. Cuando conocí el motivo de su ausencia, me extrañó. Su libro se enfrenta a esas cosas. Nadie se había atrevido a ello con normalidad y juventud. Si a eso le añadimos que España es un país donde el éxito del otro molesta a no ser que sea amigo, la polémica está creada.

La sociedad española, diría que en concreto la clase política, no está preparada todavía para enfrentarse a los fantasmas de la Guerra Civil. Y arrastran a la sociedad. Visto lo visto, seguimos en un punto parecido al de hace muchos años, aunque los tiempos han cambiado. En los réditos del enfrentamiento siempre ganan los mismos.