CRÍTICA
'Punto cero', de Seicho Matsumoto: antidetectives en un Japón 'noir'
En la quinta novela del autor japonés publicada en los últimos años por Libros del Asteroide, la protagonista de la investigación es una joven de 26 años

El escritor japonés Seicho Matsumoto / L. O.
En una ciudad insomne, con luces que se reflejan en los charcos del asfalto, es donde comienza la trama de Teiko en Tokio, que parece un juego de palabras, el nombre de la protagonista de la novela 'Punto cero' de Seicho Matsumoto (Kokura, 1909 - Tokio, 1992) con la capital de Japón, digamos, como si el autor identificase a la protagonista con la ciudad. Teiko Itane tiene 26 años, y a través de un casamentero se casa con Kenichi Uhara, un publicista diez años mayor y que apenas conoce. La boda se produce en otoño, esa estación de belleza melancólica y decadente cargada de simbolismo, y que, tras la luna de miel, él tiene que viajar por motivos de trabajo, que es cuando desaparece, produciéndose el conflicto narrativo con el que se desarrolla la trama.
Matsumoto no se complica la vida, narrador omnisciente, una historia lineal, y un estilo directo, es decir, vacía de artificios y ruidos innecesarios el desarrollo de su novela. El autor de 'El expreso de Tokio' y 'Un lugar desconocido' nos muestra no solo la trama de una novela de género negro desde una perspectiva femenina, sino también signos de la cultura japonesa, como utilizar a un casamentero, el señor Saeki, para encontrar pareja, y que a ella no le importaba las relaciones que su marido hubiese tenido antes del matrimonio, sino la estabilidad del presente y el futuro. Kenichi Uhara es director de una sucursal de una agencia de publicidad en Hokuriku, y que pronto le trasladarían a Tokio.
La novela negra se convierte en literatura al nivel de otros géneros con autores como Matsumoto, Raymond Chandler o Georges Simenon, entre otros, cuando sus historias tienen crítica social, tienen un componente psicológico en la trama, poesía urbana, o una atmósfera penetrante. Utilizar el entorno, o los paisajes, para caracterizar la historia recuerda al magnífico cuento de Boris Pilniak 'Un cuento sobre cómo se cuentan los cuentos', y que, curiosamente, también se desarrolla en Japón.
Teiko es una mujer liberal, ha tenido relaciones con otros hombres, trabaja en un ambiente masculino donde los comentarios le hacen sentir que es atractiva, pero, por el contexto cultural y de una época, cuando se casa acepta abandonar el trabajo por la relación con el arquetipo, hoy anacrónico, de hombre proveedor. No obstante, ella no se mantendrá en el rol de mujer sumisa, sino que investigará la desaparición de su marido en Kanazawa, el punto cero donde se le vio por última vez, una reacción lógica cuando se producen desapariciones, la policía investiga y los familiares, paralelamente, también, es decir, cuando desaparece su marido, Teiko no se queda de brazos cruzados. Es la línea argumental que atraviesa esta novela, donde se descubrirá la doble vida de Kenichi, y la situación de supervivencia de un sector de la población tras la Segunda Guerra Mundial, una crítica social de Matsumoto, donde, a su vez, mediante la mirada de Teiko se permite explorar la situación de la mujer a finales de los años cincuenta en Tokio.
Personas comunes
Dieciséis años más tarde de la publicación en Japón de 'Punto cero' (1959), Matsumoto publica otra novela, 'Un lugar desconocido' (1975), donde quien desaparece no es el hombre, sino la mujer que aparece muerta, y en ambas, el foco de la investigación no se encuentra en un detective profesional, sino en personas comunes, es decir, la pareja, con lo que Matsumoto proyecta una situación original frente a personajes míticos de la novela negra como Sam Spade, Hércules Poirot, o Jules Maigret, por lo que podríamos decir que para estas novelas Matsumoto construye como ejes de la trama una figura singular, los anti detectives, motivados por cuestiones emocionales.
A través de ellos, Matsumoto se sirve para acompañar ambas historias de una crítica social, de un lado, la situación en Japón tras la Segunda Guerra Mundial en ‘Punto cero’, y de otro, la hipocresía de la clase media en 'Un lugar desconocido'. La aportación literaria de Matsumoto reside en ese misterio social con el que se critica, no solo las relaciones sobre que representa cada personaje, sino también los códigos sociales. En ambas novelas se presentan parejas similares, es decir, con una diferencia de edad y donde el marido tiene un trabajo que le obliga a viajar, pero el enfoque y la mirada acaban siendo distintos.
Uno de los ejes visuales que el lector puede recrear mentalmente durante la lectura de 'Punto cero' es el contraste entre el vértigo eléctrico del Tokio de medianoche y las luces de Shibuya y Shinjuku, frente al bravo mar gris de Japón. Otra cuestión es el anonimato del turista, o del viajante en este caso, hasta donde las normas sociales se relajan para ellos, es decir, que si se van lo suficientemente lejos serán otras personas, digamos, lo que descubre Teiko de Kenichi, quien creía poder cerrar una puerta al pasado mediante la distancia.

Punto cero
Autor: Seicho Matsumoto
Editorial: Libros del Asteroide
Traducción: Marina Bornas
Páginas: 312
Precio: 22,95 €
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