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PERFIL

Rui Couceiro, sin saudade de futuro

Con una primera novela, 'Baiôa sin fecha de muerte', ha sido consagrado como la renovación de la literatura portuguesa

El escritor portigués Rui Couceiro.

El escritor portigués Rui Couceiro. / EP

Elena Pita

Elena Pita

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Dice que nació anciano en un cuerpo de niño, "y ahora que ya no soy tan joven, por fin mi edad interior empieza a coincidir con la cronológica: empiezo a encontrarme a mí mismo". Eso dice. Rui Couceiro, que con una primera novela ha sido consagrado como la renovación de la literatura portuguesa, y cierto es que se lee tal que Eça de Queirós siglo XXI, que en sus cadenciosas frases se respiran páginas antiguas que ilustraron nuestra adolescencia mucho antes de que él hubiera nacido: Oporto, 1984.

Quiso ser alpinista y arquitecto, periodista y viticultor, jugador de béisbol y periodista, y de todo fue un poco, pero en su fondo latía la letra herida. "Lo único que 'siempre' quise fue ser escritor, y nunca dejé de desearlo. Mi madre guarda libritos que hacía de muy niño: escritos, ilustrados e incluso encuadernados por mí". Fue sobre todo editor, "para estar cerca del mundo que me interesaba".

Vivió para los otros, escritores y lectores, a lo largo de 1.500 títulos, pero justo antes de agotarse –y a punto de leer una tesis doctoral que dejó colgada–, venció prejuicios y escribió una larga y lenta historia de la que se avergonzó. Y volvió a escribirla, de la primera a la 400 y tantas páginas. Y con el mal augurio de un título extraño, una longitud extensa y un nombre desconocido, publicó 'Baiôa sin fecha de muerte' y ganó el Premio Manuel de Boaventura, fue finalista del Pen de Narrativa (año 2023), se le tradujo al español (Siruela) y de camino va la versión inglesa.

La proximidad de la muerte

Una historia que da voz a los ancianos de un pueblo del interior del Altenjo, vaciado, moribundo, porque la proximidad de la muerte es el asunto que ha movido su curiosidad infinita desde que era, dice él, un niño viejo. De temperamento ("ese cóctel genético que nos hace diferentes y convierte a la humanidad en algo fascinante") le viene esa extraña atracción que suscita en la gente mayor, que se le sienta y le cuenta historias, como intuyendo en él un aroma a lentitud. Una querencia recíproca que le hace preferir "a los mayores antes que a los jóvenes, a los derrotados por la edad antes que a los lozanos".

El nosotros, la velocidad del tiempo, la soledad, sus temas capitales: "Vivimos demasiado rápido, lo que constituye no sólo un grave problema social, sino de salud pública. Estamos en constante movimiento e hiperconectados, y esto agrava nuestra soledad". La prisa –sostiene– "nos roba el tiempo y la capacidad de escuchar a los otros y a nosotros mismos".

Terminada la segunda escritura del libro, vencido el pudor, aupado siempre por su esposa, Elena, busca el email de un autor para él de referencia, otro enamorado de las geografías humanas: Alberto Manguel. No lo conocía y le costó tres correos que accediera a recibir el libro de un total desconocido e inédito autor. Acuse de recibo y "a la mañana siguiente me escribe diciéndome que había pasado la noche leyéndolo y que acepta presentarlo. No dijo nada más y no supe su opinión hasta que abrió la boca delante del público, declarando que sería el portavoz de 'Baiôa' en el mundo".

En 2024 publica 'Morro da Pena Ventosa', una novela sobre el Oporto que se extingue y que le consagra como "un virtuoso de la lengua portuguesa, una de las mayores certezas de nuestra literatura actual", en versión unánime de la crítica de su tan literario país. Literatura sin 'saudade' de futuro, la suya, y por ello escribe, contra la muerte y la prisa.

Baiôa sin fecha de muerte

Rui Couceiro

Traducción de Antonio Jiménez Morato

Editorial Siruela

456 páginas

24,95 euros